Cuba Nuestra: Sociedad Civil


Desde Cuba. Boletín por un socialismo participativo y democrático: 214-215
24 junio, 2016, 15:13
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No. 215 (32/año 8). La Habana, 12/Junio-2016
“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”. Art. 53 de la Constitución
 
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos. CE pedrocampos313@yahoo.es o pedrocampos@nauta.cu
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio http://felixsautie.com/ y en el blog Primero Cuba http://primerocuba.blogspot.com 
ÍNDICE
El cangrejo y el socialismo
Por Pedro Campos
 
El declive del café en Cuba
Por Dimas Castellanos
 
Para comprender el necesario cambio de mentalidad.
Por Félix Sautié Mederos.
 
Balance de los diez años
La consigna de “sin prisa pero sin pausa” hunde al país
Por Marlene Azor Hernández
Inconsecuencias de la “conceptualización”
Por Germán M. González
 
Problemática Racial en Cuba
Por: Moustafa Hamze Guilart.
 
 
CONTENIDO
El cangrejo y el socialismo
Por Pedro Campos
 
Un añejo chiste criollo se refiere a un “científico” que investigaba los movimientos del cangrejo. Al sacrificado animalito le fue quitando una pata, después la otra y así sucesivamente hasta dejarlo sin patas. En todos los casos después de quitadas una, dos y hasta dejarlo con una sola pata, le ordenaba: ¡cangrejo camina!y el animalito salía caminando o arrastrándose como podía. Pero cuando le quitó todas las patas y le volvía a ordenar: ¡cangrejo camina!, el crustáceo  no se movía, no  podía trasladarse, no tenía patas para hacerlo. Entonces vino la brillante conclusión del científico: ¡El cangrejo sin patas…no oye!
 
El chiste me viene a la mente con la llamada “Conceptualización del modelo económico y social de desarrollo del socialismo cubano”. El PCC, su dirección y sus científicos sociales insisten en desarrollar, o lo que es lo mismo hacer caminar, el “socialismo” pero sin los órganos de locomoción (instituciones y mecanismos) que le permitirían avanzar, los que trataré de resumir brevemente:
 
1-Eliminar toda traba al desarrollo de las formas de producción libres, asociadas o particulares de tipo autogestionario, que caracterizarían al socialismo, especialmente el cooperativismo libre para empresas de producción, servicios, consumo u otras; la autogestión y cogestión en sus diversas formas en las empresas de propiedad estatal o local; las asociaciones mutualistas o de patronatos; las autonomías sindicales y el manejo de sus fondos y recursos (cajas de retiro, asociaciones para la recreación, clubes deportivos, etc.) y pequeñas empresas privadas o familiares que como norma no exploten trabajo asalariado.
 
2-Establecer políticas efectivas de créditos blandos para el fomento de esas formas de producción.
 
3-Permitirles acceso libre al mercado interno y externo, para la compra de medios de producción y materias primas. Prohibición de todo tipo de monopolio estatal o privado.
 
4-Facilitar libre y amplio acceso a Internet para poder estudiar y conocer el mercado, hacer estudios de marketing, buscar las mejores opciones en sus compras y realización.
 
5-Fomentar la democracia política más plena que combine los principios de la democracia representativa liberal con la participativa directa, bajo control popular y absoluta transparencia, de manera que la  libertad de expresión y asociación permita la defensa abierta y organizada de estos principios, así como organizar la recaudación, formación y control de impuestos y la formación de presupuestos desde los órganos locales, de abajo hacia arriba, a los distintos niveles y, específicamente, que los poderes locales aprueben y controles sus ingresos y presupuestos y decidan sobre su utilización.
 
6-Estado mínimo imprescindible, bajo pleno control de las instituciones democráticas, para garantizar el funcionamiento de la nación y sus estructuras, con un enfoque multidisciplinario de la defensa nacional, sustentadoen las milicias populares y el servicio militar voluntario para los sistemas técnicos de armasdefensivas y los servicios especiales de seguridad de la nación.
 
7-Y por último más que una pata, una condición: no entender el desarrollo de las formas propiamente socialistas de producción como una imposición ni en contraposición al capitalismo, como una política encaminada a “derrotarlo o destruirlo”, o a expropiarlo por la fuerza, sino como formas en desarrollo que comparten y cooperan en la producción y el mercado con las formas capitalistas, obligadas todas  a proyecciones y responsabilidades sociales, incluida la repartición de parte de las ganancias entre sus trabajadores y donde predominarían las más eficientes, productivas y humanas.
 
Ninguna de estas patas aparece claramente expuesta, aunque algunas se mencionan sesgadamente en el documento “Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista”.
 
La burocracia y los teóricos del PCC siguen confundiendo estatalismo con socialismo y olvidando que lo que caracteriza a una propiedad no es su forma externa (estatal, colectiva, o privada) sino la forma en que se explota la fuerza de trabajo (esclava, asalariada, o asociada) y quieren como el científico del cangrejo, que el socialismo camine sin sus medios de locomoción, respondiendo a la voz de ordeno y mando: ¡socialismo camina!
 
Y así por el estilo son los análisis de los burócratas y políticos del estatalismo: la agricultura no funciona porque los guajiros no quieren trabajar; los precios de los productos agrícolas son altos porque los intermediarios quieren hacerse ricos; la industria nacional se ha caído al piso porque los trabajadores no cuidan “sus” fábricas y herramientas; el transporte no funciona bien porque los choferes no cumplen con su trabajo y los viajeros no cuidan los ómnibus; los problemas en la salud y la educación se deben a que sus trabajadores no cumplen los reglamentos…
 
Solución: cambiar el sistema estatalista-asalariado administrado por un partido y avanzar al paulatino establecimiento de un modelo de sociedad plenamente democrática en lo político y en lo económico, que libere todas las fuerzas productivas que permita y estimule la libertad del pensamiento crítico investigativo y verdaderamente científico.
 
 
El declive del café en Cuba
Por Dimas Castellanos
 
El café, arbustos de las regiones tropicales, del género Coffea, al igual que el ganado arribó a Cuba procedente de La Española. Lo trajo Don José Antonio Gelaber en 1748, quien fundó el primer cafetal en el Wajay.
 
En los años de 1760 la oligarquía habanera se proyectaba hacia un nuevo objetivo: hacer de Cuba la primera productora mundial de azúcar y café. A ese propósito coadyuvaron las características del suelo cubano, apropiados para el cultivo del grano, suficiente tierra donde producirlo y la revolución de Haití en 1791, que hizo huir a miles de colonos franceses poseedores de conocimientos, que arribaron a Cuba y se establecieron en la región oriental del país, especialmente en zonas montañosas de Santiago de Cuba, Guantánamo y Baracoa, donde fomentaron grandes cafetales y hoy se produce más del 85 por ciento del café nacional.
 
Gracias a ese impulso, las plantaciones cafetaleras se extendieron, tal y como evidencian los siguientes datos: en 1803 había en la Isla unas 108.000 matas de café, y en 1807 pasaban de 1.110.000; las exportaciones aumentaron diez veces entre 1790 y 1805; y Cuba llegó a imponer los precios del café en muchas capitales europeas. En 1827 el agro cubano contaba con 2.067 cafetales, y en 1830 ya Cuba era la primera exportadora mundial de café, lugar ocupado por Haití hasta el estallido revolucionario.
 
La alta producción cafetalera generó la costumbre de beber café varias veces al día, lo que devino signo de identidad en la vida cotidiana de los cubanos. Esa costumbre, devenida cultura, se manifestó en el aumento de la demanda a un ritmo tal que obligó a dedicar la producción nacional al consumo y recurrir a la importación para suplir el déficit del grano.
 
A partir de 1925 los gobiernos dictaron varias medidas proteccionistas que contribuyeron a modificar la relación entre producción e importación. En 1930 Cuba logró cubrir nuevamente la demanda interior y comenzar la exportación. Según fuentes del Ministerio de la Agricultura, en la década de los años 40 del pasado siglo, Cuba era otra vez la principal exportadora de café del mundo.
 
Las medidas gubernamentales y los esfuerzos de los cafetaleros cubanos se manifestaron en el aumento de la producción. En 1946 la cifra fue de 573.713 quintales (26.390,7 toneladas); en 1951 llegó hasta 714.000 quintales (32.844 toneladas); y tuvo su apogeo en la cosecha cafetalera 1960-1961, cuando el país alcanzó las 60.000 toneladas.
 
50 años después de ese resultado, la zafra de 2010-2011 descendió hasta 6.000 toneladas (10 veces menos). El efecto de tan alta reducción fue tratado por el presidente del Consejo de Estado, general Raúl Castro, en la Asamblea Nacional del Poder Popular el 18 de diciembre de 2010, donde expresó: “en el próximo año no podemos darnos el lujo de gastar casi 50 millones de dólares en importaciones de café para mantener la cuota que hasta el presente se distribuye a los consumidores, incluyendo a los niños recién nacidos. Se prevé, por ser una necesidad ineludible, como hacíamos hasta el año 2005, mezclarlo con chícharo, mucho más barato que el café, que nos cuesta casi tres mil dólares la tonelada, mientras que aquel (el chícharo) tiene un precio de 390 dólares.”
 
En la siguiente zafra, la de 2011-2012, sin tomar en cuenta todos los factores que intervinieron en el declive, las autoridades gubernamentales dictaron algunas medidas que lograron un crecimiento productivo. Se produjeron 7.100 toneladas (1.100 toneladas por encima de la zafra precedente). Sin embargo, una de esas medidas consistió en extender el tiempo de la cosecha por encima de lo habitual, con el consiguiente perjuicio para la zafra siguiente. A pesar del costo pagado para lograr ese crecimiento, a ese ritmo, de forma sostenida, se requerirían 48 años para igualar las 60.000 toneladas de 1960-61.
 
Los hechos se encargaron de demostrar la insuficiencia de las medidas dictadas para un crecimiento sostenido. Por ejemplo, en el municipio Niceto Pérez, de Guantánamo, uno de los mayores productores del grano, la producción descendió en más de dos terceras partes.
 
Una vez más, en lugar de atacar las causas esenciales se acudió al inútil recurso del llamamiento ideológico. El 20 de septiembre de 2012, Orlando Lugo Fontes, entonces presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Agricultores —organización representante de los intereses estatales— llamó a realizar una zafra cafetalera organizada. Pero el desinterés de los productores, el envejecimiento de las plantas y la prolongación del tiempo de cosecha se encargaron de hacer inútil la arenga del dirigente campesino. El resultado fue una nueva caída de la producción cafetalera.
 
Durante la cosecha 2013-2014 la producción descendió a 6.105 toneladas, una cantidad inferior a la del año anterior y diez veces menos que la de 1960-61. Fue una cifra insuficiente para cubrir la demanda nacional, lo que obligó, como había ocurrido en los primeros años del siglo XX, a comprar café en el mercado exterior para completar el consumo nacional; y como también había sucedido en 2010 y 2011, años en que hubo que importar 18.000 toneladas, con un costo de decenas de millones de dólares.
 
Para la cosecha 2014-15 dos de las provincias orientales del país pronosticaron que el resultado variaría muy poco respecto a la zafra precedente. Sin la voluntad necesaria para destrabar las relaciones económicas, el Estado ha tomado un conjunto de medidas para elevar la producción en la presente zafra 2015-16 hasta 15.000 toneladas, cifra que, de alcanzarse, todavía seguiría muy lejos de las 24.000 que necesita el país para consumir y exportar.
 
El control monopólico del Estado, los precios de acopio, las innumerables restricciones a que son sometidos los productores, las restricciones para comercializar una parte de la cosecha fuera del compromiso que le impone el Estado, las relaciones de propiedad de la tierra, la inexistencia de un modelo económico capaz de producir con eficiencia y el miedo del Estado a la formación de una clase media, están entre las principales causas del declive cafetalero en Cuba.
 
La más clara manifestación de ausencia de voluntad política para revertir el declive ha sido la respuesta negativa del Buró Nacional de la Asociación de Agricultores Pequeños —sin consultar a los productores— al anuncio realizado por el Departamento de Estado de EEUU de permitir la importación de café cubano a ese país directamente por los productores.
Con esa voluntad característica del totalitarismo y eludiendo las verdaderas causas, el Gobierno cubano insiste, infructuosamente, en producir para el año 2020 unas 24.000 toneladas de café.
 
 
Para comprender el necesario cambio de mentalidad.
Por Félix Sautié Mederos.
 
En muchas ocasiones se oyen y se leen en los medios masivos locales cubanos insistentes planteamientos sobre la necesidad de realizar un cambio de mentalidad. Su reiteración con la persistencia y el seguidismo propios de los que siempre “están de acuerdo con todo lo que se plantea desde arriba” (1), los han convertido en frases y lemas de consignas esquemáticas, que pierden su racionalidad y el sentido de su  verdadera urgencia, porque después de que se acuñó ese planteamiento de marras a que me refiero, para casi todo se reitera que lo necesario es un cambio de mentalidad, sin comprender lo que significa, ni mucho menos hacerlo.
 
Lo triste del caso, es que el planteamiento que se repite mecánicamente en última instancia, expresa una “verdad de Perogrullo”. Y tampoco el problema que repiten, en lo formal de la expresión, constituye algo distinto a lo que se dice con esas seguidillas que se reiteran con insistencia, cual si fueran  mantras con funciones mágicas, referidas a la necesidad de un “sentido de pertenencia”, de mantener la “disciplina social”, de “aumentar la producción y la productividad” y otras frases que por su repetición han perdido  su veracidad. En la mayoría de los casos sucede que los que las repiten no saben lo que dicen ni saben lo que hacen.
 
Puedo afirmar con toda honradez de juicio, que estamos ante una verdadera “patología social crónica” de consecuencias muy lamentables, porque eternizan el “más de lo mismo” con que expresan sus criterios, sus propuestas e incluso su accionar los burócratas de la política y la economía que pululan por todos los ámbitos de la sociedad cubana del momento. Pero las cuestiones existenciales sin excepción, tienen sus límites, su caducidad e incluso su desaparición o muerte. Son marcos de referencia que cuando se traspasan comenzamos a bordear los límites de las verdaderas posibilidades existenciales que implican el movimiento de la materia y de la vida en la naturaleza.
 
En esas circunstancias nos proyectamos hacia puntos de inflexión en los que socialmente pudieran suceder los más disímiles escenarios quizás nunca antes previstos, lo que algunos con poder suficiente para promover los cambios esenciales que son imprescindibles en estas circunstancias no lo comprenden, o no lo quieren comprender. Cuando me enfrento ante tales realidades que me cercan por todas partes, he escrito en crónicas cubanas un llamado diciendo  que “las campanas están repicando a arrebato”. Lo que quiero expresar con ese llamado, no es una simple frase literaria de adorno del lenguaje, porque en mi criterio realmente estas cosas “no aguantan más”  al igual que nuestra Habana, que pronto va a recibir el emblema de Ciudad Maravilla, porque cuando esta crónica se  publique se estará inaugurando el monumento conmemorativo de esa categoría en el espacio del Malecón que los habaneros conocemos como La Punta.
 
Y cuando expreso que no aguantan más, es que no se soportan las circunstancias socio políticas en que los cubanos nos encontramos enclavados y que al decir del Che en su ensayo de 1965 titulado “El Socialismo y el hombre en Cuba” que en los últimos tiempos no me canso de releer y de sacarle sustancias: “es el momento de rectificar”. Últimamente lo he citado  con insistencia en “Crónicas Cubanas”, debido a esa esperanza de vida que no pierdo, porque considero que al ser del Che y no de mi propia cosecha ya que en realidad me siento reducido a una voz que clama en el desierto, pudiera entonces alcanzar alguna resonancia o consecuencia en la vida real, mientras que mis compatriotas se marchan del país con un ritmo y una insistencia que debería alarmarnos, porque algo les sucede más allá de que la famosa Ley de Ajuste Cubano en los Estados Unidos los estimule a emigrar, ya que si en realidad se sintieran medianamente bien en donde han nacido y se desenvuelven cotidianamente, no se dispusieran a una aventura de emigración en la que últimamente se exponen a tantos peligros y personas inescrupulosas en Centro América y México por donde se están marchando ahora sin tampoco abandonar los peligros de hacerse a la mar abierta en balsas rústicas.
 
El Che lo expresó con toda claridad  y lo vuelvo a citar porque no lo considero ocioso: “…el estado se equivoca a veces. Cuando una de esas equivocaciones se produce, se nota una disminución del entusiasmo colectivo por efectos de  una disminución cuantitativa  de cada uno de los elementos que la forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a magnitudes insignificantes; es el momento de rectificar…”
 
Y entonces, me  pregunto es que ¿el Poder en Cuba nunca se equivoca…? .Para comprender lo que expresó Che y actuar en consecuencia, se hace imprescindible un real cambio de mentalidad, comenzando por las cúpulas que han iniciado la moda de plantearlo como consigna. En lograrlo  plenamente estoy de acuerdo, pero debemos realizarlo más allá de las consignas, comenzando en primer lugar por las cúpulas del poder establecido. Ahí está el meollo de todo: cambiar de mentalidad es en primer lugar, cambiar con el pensamiento continuista que repite automáticamente el más de lo mismo, con el que algunos siempre están de acuerdo día a día que liquida al proceso revolucionario cubano.
 
En consecuencia, comprender la real dimensión y la verdadera urgencia que constituye  realizar un cambio de mentalidad a fondo, debería comenzar ante todo por las cúpulas de la sociedad cubana contemporánea y extenderlo hasta los más remotos espacios y mentalidades del país. Ese es el principal problema que tenemos por delante; y  ello, como en todas las cuestiones de la conciencia no se produce sin esfuerzo ni tiempo. Nunca se logrará si no comienza por los que tienen el poder del estado y del gobierno, que incluso debieran iniciarlo  retirándose, jubilándose y abriéndole paso a los que vienen detrás. La biología así lo exige y si no se le hace caso se va a imponer existencial y dramáticamente antes 2021 (VIII Congreso). Así lo pienso y así lo afirmo en uso de mi derecho a opinar, con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.
 
Ver en Por Esto!, “ESTAR DE ACUERDO CON TODO, es la consigna de algunos…”
Publicado la Sección de Cultura el jueves 2 de junio del 2016.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=482067
 
Publicado en el periódico Por esto!, sección de opinión,  de Mérida , Yucatán , México, el lunes 6 de junio del 2016
 
 
Balance de los diez años
La consigna de “sin prisa pero sin pausa” hunde al país
Por Marlene Azor Hernández
En agosto del presente año se cumplirán diez años de la sustitución del Fidel Castro por su hermano el General Raúl Castro en la presidencia del país. Los funcionarios cubanos hacen un balance laudatorio de todos “los cambios” de la década y hasta personalidades extranjeras “compran” el cuento. La población opta por macharse del país. ¿Por qué existe esta disparidad tan abismal sobre las percepciones de las políticas públicas del gobierno?
 
Los cambios administrativos no rinden frutos
 
Desde 2006 hasta 2011, la única medida adoptada en función de “actualizar” el modelo fue la repartición de tierras en usufructo, sin permitir que los campesinos pudieran construir sus casas en las tierras dadas en gestión. Cuatro años después se les autoriza la construcción de sus viviendas en su lugar de trabajo.
 
Disminuyen abruptamente los subsidios sin medidas compensatorias para los sectores más vulnerables y se incrementan exponencialmente las desigualdades y la pobreza. El resto son medidas administrativas de compactación de ministerios, reducción mínima de la inmensa burocracia y cambios de funcionarios “fidelistas” a los “raulistas”. Un quinquenio perdido en el desarrollo del país[1].
 
En la segunda parte de su mandato, Raúl Castro sigue los cambios administrativos sin ningún resultado práctico positivo. Los Lineamientos se incumplen en un 79 % y nadie rinde cuentas ni se responsabiliza por su impresionante incumplimiento. Aún hoy, no se han publicado los informes sobre el cumplimiento de los Lineamientos entre 2011-2016, ni los Lineamientos aprobados hasta 2021.
 
Se incrementa la burocracia al doble creando las OSDE, organismos intermedios entre los ministerios y las empresas de base que significa para la burocracia “un paso de avance en la descentralización en la economía” cuando en la práctica es la duplicación de la burocracia para crear nuevos “cuellos de botella” en la producción y comercialización de las empresas. La separación de las nuevas provincias de Mayabeque y Artemisa con su experimento de separar las funciones del partido de las funciones del estado, no ha dado ningún resultado tangible para los ciudadanos de esas provincias. Sin embargo los funcionarios encargados, los únicos que son entrevistados en la prensa oficial, dicen que existen “grandes avances” que no logran explicar.
 
Las “reformas” ni hacia la “derecha” ni hacia “la izquierda”: el inmovilismo en el sistema económico y político soviético.
 
Utilizo los términos de “derecha e izquierda” en el sentido en que se utiliza por los funcionarios cubanos[2]. La derecha significa liberalizar la economía, la izquierda pasar a la autogestión empresarial[3].
 
El economista Pavel Vidal hace un análisis de lo que significa para la agricultura cubana, la consigna “sin prisa pero sin pausa”[4] cito: “El crecimiento promedio anual del sector agropecuario cubano del año 2008 hasta el año 2014, según las cuentas nacionales de la ONEI, ha sido de apenas un 0,9 por ciento”.
 
En contraste, las reformas en Vietnam arrojaron crecimientos significativos. Cito: “Vietnam, país referenciado en el Informe Central del VII Congreso, es un ejemplo donde las reformas de mercado resultaron favorables para la agricultura. El crecimiento promedio del sector agrícola vietnamita en los primeros siete años de transformaciones fue de 3,2 por ciento, luego se aceleró a 3,9 por ciento como promedio en la década de los noventa. Ello permitió incrementar las exportaciones, eliminar la libreta de racionamiento y mejorar los ingresos reales de las familias”
 
Vidal nos reseña “¿Cómo lo hizo Vietnam? Pues eliminó las restricciones para el acceso directo a los bienes de capital e insumos importados. La devaluación y unificación de las tasas de cambio, la eliminación de los monopolios estatales en el comercio externo y la flexibilización a las restricciones a la importación fueron la fórmula”.  Tres medidas nos propone el autor:
 
Se deja que inversionistas extranjeros y cubanos abran mercados mayoristas de insumos y bienes de capital para los agricultores y comercializadores. Deben ser varios y de diferentes tamaños, para lograr competencia. También pueden establecerse empresas mixtas con el Estado. Pero ninguno debe contar con poder de monopolio.
 
Se permite que este mercado incluya crédito comercial para que los agricultores y comercializadores puedan pagar en plazos. Los bancos estatales también ofrecen crédito para comprar en estos mercados. Se le da también entrada en el experimento a los proyectos internacionales que desde hace años han manifestado interés en apoyar las micro-finanzas cubanas.
 
Se establece un mecanismo cambiario para que las empresas que operen los mercados de insumos y bienes de capital puedan comprar dólares a la tasa de cambio de 24×1. Los dólares provendrían del ahorro que tendría el país por la sustitución de importación de alimentos y de las ventas a los turistas.
 
Por su parte el economista Juan Triana señala cinco problemas claves no resueltos[5]: “La Planificación centralizada” como obstáculo al desarrollo, las empresas estatales siguen siendo perdedoras en los márgenes de autonomía hasta ahora acordados, las pequeñas empresas privadas y las cooperativas siguen teniendo todas las restricciones para funcionar por los controles estatales y la ausencia de acceso a los mercados nacionales y extranjeros para insumos y capital directos. Los profesionales siguen estando “cautivos” en las empresas presupuestadas.
 
Miriam Leyva nos señala algo insólito luego de diez años de “cambios”[6]. Cito “Los almacenes abarrotados de mercancías y tres barcos esperando ser descargados en el puerto de La Habana son noticias impactantes, pasados 5 años de la implantación de los Lineamientos del Partido Comunista efectuado en abril”. De las 26 brigadas de estibadores sólo funciona una, por la ausencia de camiones para sacar las mercancías del puerto. Y agrega “La cadena puerto-transporte-economía interna no logra mejorar su eficiencia tras decenios de consignas, reportajes y una película de la década de 1980. La acumulación de productos continúa favoreciendo el descontrol, los robos y la venta en el mercado subterráneo. Los trabajadores sienten desvirtuado el trabajo y disminuido el salario, y la economía del país pierde por estadía de los buques, el deterioro de los productos importados al mínimo de lo necesario, la distribución tardía para la producción y el abastecimiento a la población”. Una foto de lo que bien podría llamarse efectos de una “economía de guerra”.
 
El balance político y económico de los diez años del presidente Raúl Castro es negativo. La ausencia de cambios estructurales en la política económica, pero también en el sistema político, obstruyen las reformas y las convierten en resultados negativos para todos los actores económicos menos para los funcionarios del Partido y el Estado que las diseñan.
 
“Sin prisa pero sin pausa” se ha convertido en la práctica, en el principal escollo de la política económica y de las posibilidades hacia el desarrollo. Esto tiene que ver con la ausencia de democracia y transparencia en el país, pero eso piensan los ciudadanos. Los funcionarios insisten en que estamos en “el mejor de los mundos posibles”, confirmando la ausencia de voluntad política para realizar los cambios necesarios.

[1] No me voy a referir a los supuestos crecimientos del PIB porque la dualidad monetaria y cambiaria falsea los índices de crecimiento económico, y en segundo lugar porque estos datos refrendan un ingreso promedio per cápita de más de 5.900 dólares anuales, algo francamente disparatado. Al cambio actual el ingreso promedio per cápita es la friolera de 141.600 pesos cubanos.
[2] Según el economista José Luis Rodríguez la autogestión yugoslava fue un disparate, sin embargo la “Batalla de Ideas” época en la que cual fue Ministro de Economía es un “hallazgo” en la estrategia de Fidel Castro. Para este autor las reformas de mercado “del socialismo real” fueron igualmente nefastas.
[3] Ver el análisis de Pedro Monreal “Empresa estatal, política y democracia socialista: ¿la función determina la forma?” EnCubaposible.com 31/05/2016.
[4] Pavel Vidal “Un peligroso repliegue de las reformas en la agricultura cubana. Una propuesta para que continúe el experimento” en Cubaposible.com 16/05/2016.
[5] Juan Triana Cordoví “Los costos de oportunidad” en Oncubamagazine.com 06/06/2016.
[6] Miriam Leiva “El puerto de la Habana se desborda” en Cubanet 07/06/2016.
 
 
Inconsecuencias de la “conceptualización”
Por Germán M. González
 
Leyendo la “Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista” viene a la mente la famosa frase de Ortega y Gasset describiendo la Constitución de 1931 en España: “sin pies ni cabeza, ni el resto de materia orgánica que suele haber entre pies y cabeza”.
 
Este documento comienza exponiendo antecedentes históricos parciales, describela mala situación económico – social actual, prosigue proclamando propósitos imposibles de cumplir sin la participación de todos los cubanos y termina ratificando las políticas vigentes, excluyentes y limitantes del incremento de la productividad social.
 
Una duda semántica con la palabra socialismo: ¿se trata del sistema copiado de la extinta URSS, es decir, patrimonio estatizado y un equipo gobernante vitalicio? Este sistema nunca funcionó donde se impuso, solamente ha significado privación de derechos humanos, atraso tecnológico y autocracias con élites autocráticas alternando, entre otros males. Actualmente solo subsisten el bunker cerrado norcoreano, con colosal ineficiencia económica y represión ilimitada, Vietnam y China, con gobiernos autoritarios abiertos al capitalismo exhibiendo desigualdades sociales unidas a sistemas represivos: cero democracia.
 
Resalta un dato: ¡durante cinco años! han estado subiendo y bajando los documentos al Buró Político y la suma de las personas con acceso a ellos en ese lapso no llega al 0,1% de los cubanos. La palabra secretismo no describe el proceso. Ahora se calculan seis meses para que el pueblo cubano o una parte mayor del mismo analice los documentos rectores des u vida in saecula saeculorum. O al menos eso se pretende.
 
Hay otra cuestión semántica por aclarar: Cuando Raúl Castro dice: “hemos concebido que ambos documentos (…) luego de su análisis en el Congreso, sean debatidos democráticamente por la militancia del Partido y la UJC, representantes de organizaciones de masas y de amplios sectores de la sociedad con el propósito de enriquecerlos y perfeccionarlos.”
 
¿Democráticamente como hasta ahora: lo planteado en una asamblea local se “filtra” por las comisiones y los planteamientos “incómodos” se quedan ahí? ¿Con difusión en los medios solamente para los criterios coincidentes 100% con la posición oficialista? ¿Sin medios alternativos para todos los ciudadanos y ostracismo y/o represión para quien no coincida exactamente con la posición oficialista?
Amplios sectores de la sociedad… ¿Cuán amplios? A falta de medios tradicionales no oficialistas ahora algunos cubanos acceden a Internet, pero en primer lugar constituyen una minoría ínfima y en segundo lugar muchos de esa minoría son funcionarios sin acceso a sitios “problemáticos”. Con esas premisas el término democrático resulta dudoso.
 
En la Introducción se reconocen males actuales de la economía y de la sociedad, con palabras como desequilibrios entre la oferta y demanda de productos y servicios, obsolescencia tecnológica, subutilización e ineficiencia de la base productiva, la infraestructura y el proceso inversionista, crecientes riesgos y daños medioambientales, impacto de la dualidad monetaria en el poder adquisitivo, diferencias económicas y sociales no provenientes del trabajo, que además no es convenientemente retribuido, éxodo hacia actividades de menor calificación (pero mejor pagados) y al exterior (migración masiva).
 
También menciona afectación a la motivación para trabajar y ser eficienteserosión de valores inherentes a nuestra sociedad (en realidad se está desmoronando) y el incremento de manifestaciones de corrupción, delitos, indisciplinas y otras formas de marginalidad social. Todo eso se reconoce, en casi todos los casos con eufemismos. No se menciona la subutilización y bajos rendimientos de la tierra, poblada de marabú en gran parte ni la deuda externa gigantesca, constituyendo estos dos factores problemas gravísimos.
 
Se menciona la “ayuda” de la extinta URSS, cuando en realidad hubo años, mientras duró esa insólita relación en los cuales la “ayuda” significó un PIB disponible superior al PIB generado por un economía regida con voluntarismo y absoluto desprecio por la opinión ajena, quien cuestionara una decisión descabellada fue apartado. Tampoco se expone cuánto la subordinación al CAME (Entelequia económica del “socialismo real”) frenó el desarrollo.
 
Por supuesto no falta la obligada referencia a los daños del bloqueo, estos son innegables, perohay un hecho cierto: ha servido de pretexto para justificar los resultados de políticas económicas o más bien de la falta de ellas. No hay respuesta a la pregunta: ¿qué se hizo del enorme patrimonio estatizado, la inmensa ayuda recibida de la URSS y los recursos tomados como créditos no pagados oportunamente, origen de la inmensa deuda externa a pagar por los cubanos actuales y sus descendientes?.
 
Por último se mencionan algunas fortalezas del pueblo cubano, pero falta declarar la intención de “quitar esposas y grilletes” tanto  en el plano económico como en el político, sin éste es imposible el otro, solamente así los cubanos sacarían a flote la Patria.
 
Para cambiar de veras y emprender un camino exitoso, primero deben reconocerse críticamente los errores del pasado reciente, exponer las causas que los propiciaron y proponer cómo evitarlos en el futuro, de no ser así ¿De qué documento programático hablamos?
 
 
Problemática Racial en Cuba
Por: Moustafa Hamze Guilart.
 
Cuba es una nación multirracial, por estar formada por una sociedad racialmente integrada (formal y practica) al no existir segregación racial, constituida por 64.1%, de blancos,  26,1 % de mestizos y 9,3 % de negros, según Wikipedía.
 
Esos porcentajes deben de estar mediados por la apreciación del declarante, pudiendo ser que un mestizo de tés blanca se declare blanco a pesar de unos de sus congéneres sea de raza negra, jabao(a).
 
Esa integración racial posibilita abolir el flagelo de la discriminación racial residual de sus componentes negros.
 
La expresión racial residual está dada porque no se puede perder de vista que desde que se iniciaron nuestras guerras de independencia la lucha por la igualdad racial ha sido permanente hasta el día de hoy, teniendo sus antecedentes en las conspiraciones de Aponte y la de la Escalera.
 
En esa época la lucha por la igualdad racial fue generalmente empírica dada la participación en la contienda contra la Corona Española de nuestros próceres negros y la incorporación masiva de los negros en el ejército libertador.
 
La lucha por la igualdad racial actual, claro está en primer lugar, debe ser de los negros, porque son los que sientes en sus pieles y corazones el flagelo de la discriminación sea por acción, por palabras y hasta por pensamientos. Pero en lucha contra la discriminación por el color de la piel debe ser de toda la sociedad por una cuestión ética, donde los mayores aliados en esa lucha deben ser los mestizos por ser lo más sensibles por desenvolver sus vidas en torno a la comunidad blanca y a la comunidad negra, por lazos sanguíneos y por convivencia social.
 
He leído con consternación criterios de determinados activistas por la igualdad racial en Cuba que están usando una narrativa referente a “la filosofía del blanqueamiento” de la sociedad cubana, dando a entender que el mestizaje cubano es una acción racista preconcebida y no el producto del devenir histórico de Cuba.
 
Ese concepto se aleja del humanismo, porque el humanismo enseña la igualdad de todo y de todos sin ningún tipo de discriminación ya sea de acciones, de palabras o de pensamientos, mientras son conceptos fascistas tales como: “la raza superior”, “nacimos para vencer y no para ser vencidos” y ahora podríamos incorporar el concepto “blanqueamiento de raza” sea discursada por las víctimas o por sus victimarios.
 
http://www.diariodecuba.com/cuba/1427736270_13675.html
 
El blanquimiento de raza constituye una narrativa inconveniente, contraproducente y peligrosa, porque convierte en enemigos de una causa tan noble a los grandes aliados en la lucha, los mestizos, que se caracterizan por ser muy sensibles cuando alguien menosprecie a sus familiares blancos y negros porque una vez por innúmeras causas dos grandes horcones que les dieron orígenes unieron sus vidas en matrimonio, concubinato o hasta en un instante de placer enque dos cuerpos y dos almas se unieron en un acto sublime de  pieles desnudas en blanco y negro.
 
Enarbolar el “blanqueamiento de raza” de forma preconcebida denota un desconocimiento de la formación del mestizaje en Cuba que tiene raíces históricas y sociales, sin partir de bases etnológicas, se sabe que el amo esclavista para satisfacer sus instintos sexuales obligaba a sus esclavas favoritas a realizar relaciones sexuales, lo cual fue descrito muy bien por el acuarelista de la poesía antillana, Luis Carbonell, en la recitación del poema “Negra Filó”. Si eran prácticas habituales de los amos esclavistas cubanos, qué decir de los señoritos, hijos de “su merced” esclavista, cuando despuntaban en su vida sexual.
 
Como resultado de la Revolución Haitiana muchos esclavistas franceses migraron para Cuba con sus dotaciones de esclavos, asentándose en el oriente de Cuba, en la hoy provincia de Santiago de Cuba, donde desarrollaron las plantaciones de café y eran discriminados y prácticamente segregados en sus haciendas, por la sociedad esclavista ibérica debido a la desconfianza existente por las contiendas entre Francia y España, viéndose en la necesidad de aparear sus descendientes con su población esclava. Un exponente resultante de esas uniones fue el Mayor General las Tres Guerras  Flor Crombet.
 
Un porcentaje de negros libertos formaron pareja con conyugues no negros(as). Después de finalizada la guerra contra España muchos negros miembros del ejército libertador, dado su prestigio social y posición económica, formaron familias en matrimonio o en concubinatos con mujeres blancas.
Se sabe que en la primera mitad del siglo XX entró una emigración de hombres solteros procedentes de Europa, de Oriente Medio y de Asia, cuyo aislamiento por las clases dominantes de la época llevó [o a gran parte de ellos a formar familia con mujeres negras y mestizas.
 
Otras cuestiones a tener en cuenta a la hora de analizar el mestizaje cubano es que con la llegada de la revolución del 59, en la Habana, fundamentalmente, hubo una expansiónde uniones de parejas de blancos con negras y viceversa. También la migración permanente del mulataje, de ambos sexos, de las provincias orientales para las provincias occidentales ha incrementado el mestizaje.
 
Ha sido muy acertado que los activistas por la igualdad racial de la sociedad civil independiente estén desarrollando su lucha paralelamente con la de la democratización de Cuba pero deben de afinar su discurso y dejar de lado eso del “blanqueamiento” de la raza y otras cuestiones más, que pueden tener determinadas bases de sustentación, porque esa retórica, a mi modo de ver, es sectaria,  y no une, más bien impugna, a los blancos y a los mestizos en la lucha por la discriminación racial.
Si hay que subir al palenque, tiene que ser para él del siglo XXI o sea para el palenque de todos los cubanos.
 
 
 

 

 

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SPD-214

No. 214 (31/año 8). La Habana, 25/Mayol-2016

ÍNDICE

El reflujo de la ola izquierdista latinoamericana

Por Pedro Campos

 

El respeto hacia las manifestaciones del espíritu…

Por Félix Sautié Mederos

 

Romper estigmas (todos) es necesario

Por Germán M. González

 

¿Habrá llegado el fin del PT de Brasil¿

Por Moustafa Hamze Guilart, desde Brasil, especial para el SPD.

 

POESIA

A MENUDO TIEMBLO YO

Por Félix Guerra

 

CONTENIDO

El reflujo de la ola izquierdista latinoamericana

Por Pedro Campos

 

En todas las épocas los procesos políticos han presentado períodos de flujos y reflujos o, si se quiere, de auge y depresión.  La ola izquierdista latinoamericana que se animó con la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela por vías electorales, viene experimentado ya hace unos años un periodo de reflujo con los cambios de gobiernos en Honduras, Paraguay, Argentina, ahora Brasil y con la delicada situación en Venezuela.

 

Sus causas se relacionan básicamente con las propias contradicciones entre su ascenso por vías democráticas y sus pretensiones y métodos estado-céntricos, populistas y autoritarios, con viejas raíces en el nacionalismo caudillista tradicional de la región.

 

Estos antecedentes y pretensiones enlazan y contaminan esa ola con la filosofía “socialista estatalista” cubana, cuyas prácticas en parte asumieron, especialmente, la excesiva participación del estado en el control directo de la economía y la falta de apoyo al progreso del área propiamente social de la economía correspondiente a las formas libres de producción (privadas o asociadas), todo lo cual fortaleció las formas de capitalismo de estado, con sus consecuentes cortes a las normas democráticas que les habían dado origen.

 

Esa deriva autoritaria estatalista adversa a la democracia, está en el centro del reflujo.

 

Lo que sobrevive en Cuba se originó en la toma del poder por vía violenta y fue favorecido por la época de la Guerra Fría y la presencia del “campo socialista” que no existen ya. El mundo del siglo XXI es diferente y todo intento de tomar por vía armada el poder o de reeditar  algún “socialismo” de tipo  autoritario, está condenado al fracaso, como cualquier otra pretensión de transpolar las experiencias cubanas al continente. Por todo eso las FARC negocian la paz en Colombia.

 

Si el proceso político-económico-social cubano hubiera derivado a posiciones del Socialismo Democrático, como hemos promovido y pretendido muchos cubanos, asumiendo la democracia y la libertad más plenas y la multiplicidad de formas de producción con énfasis en el desarrollo del trabajo libre asociado o privado (autogestión, cogestión, cooperativismo, mutualismo y demás tipos de asociaciones de capital, trabajo y consumo, así como el desarrollo del trabajo libre individual cuentapropista), la situación fuera otra en Cuba, el impacto de las relaciones con EEUU sería de más fácil absorción y muy probablemente la ola izquierdista del continente  hubiera evolucionado favorablemente.

 

Al reflujo de esa ola han contribuido también los propios errores en materia política y económica cometidos por los gobiernos respectivos cuando han desestimado las fuerzas de la oposición y el peso de la economía nacional e internacional en la evolución de sus situaciones internas.

 

Entre esos errores bastante comunes también están la centralización excesiva de las decisiones, el abuso de los decretos presidenciales, las afectaciones al sector privado, las políticas monopólicas de control de divisas y del mercado externo, los excesivos impuestos para favorecer planes estatales a costa de las clases medias, la desestimación de los efectos de las políticas inflacionarias, la falta de estímulo a la inversión productiva, la corrupción de sectores ligados a los grandes negocios estatales, los gastos enormes en ayuda internacional  y otros.

 

Elemento básico que ha afectado a esa ola ha sido creer que todo se resuelve con una repartición “más justa del ingreso nacional”, según los criterios del poder establecido, sin comprender que los mismos provienen del aumento de la producción y el comercio que generan las fuerzas productoras que deben estimularse.

 

Por eso las políticas estadocéntricas y populistas que han caracterizado esta ola no avanzaron más allá del capitalismo de estado y de formas socialdemócratas centralizadas de distribución del presupuesto que, sin llegar a decretar las grandes nacionalizaciones-estatizaciones de tierras y empresas nacionales e internacionales que se hicieron en Cuba, asumieron la restricción de las fuerzas productores que alimentaban presupuestos y abastecimientos.

 

Unos menos que otros desarrollaron formas de poder popular comunal, pero sin bajar lo suficiente a las bases el control de los ingresos y presupuestos que empoderaran a los ciudadanos y a las comunidades. Algunos gobiernos fueron más realistas en sus políticas económicas como los de Correa en Ecuador y Evo en Bolivia, por lo cual han sobrevivido al reflujo, a pesar de sus intentos fracasados de eternizar sus líderes originales en el poder, otra contaminación negativa con el proceso cubano.

 

Por otro lado, es cuando menos infantil pretender que las fuerzas nacionales e internacionales adversadas por esa ola populista se quedaran de brazos cruzados y no aprovecharan sus errores, desviaciones y contradicciones, para tratar de revertirla. Creer en América Latina que se puede gobernar autoritariamente, sin consecuencias, es desconocer su historia.

 

No obstante estas generalidades, en cada país los gobiernos de esta ola, enfrentan situaciones específicas. La oposición venezolana recuperó el control del Congreso porque el gobierno de Maduro ha cometido todos esos errores arriba señalados y otros y, en particular porque no ha sabido neutralizar con el diálogo y adecuadas políticas económicas el descontento popular, respondiendo con más violencia, las reacciones violentas de la oposición. Hoy por hoy se aprecia su incapacidad para lidiar democráticamente con una oposición mayoritaria.

 

Maduro con su gobierno en minoría debió negociar con la oposición para evitarse el “telegrafiado” referendo revocatorio, establecido por el mismo Chávez en la Constitución, en vez de desconocerla y maniobrar  con el poder judicial para obstaculizar sus propuestas. En cambio, optó por la confrontación desde una posición minoritaria y ya estamos viendo los resultados.

 

Por otra parte la caída drástica de los precios del petróleo derrumbó las políticas paternalistas e internacionalistas del gobierno bolivariano. Durante las “vacas gordas”  petroleras se dilapidaron riquezas y financiaron programas sociales, militares y de política exterior que difícilmente puedan ahora sostenerse, fondos que hubieran podido potenciar la economía productiva y su autonomía.

 

El juicio político, una figura reconocida en la Constitución brasileira,  que acaba de suspender a Dilma Rousseff de la presidencia en Brasil es el resultado del debilitamiento de su gobierno, del escándalo de corrupción relacionado con los ingresos de la estatal Petrobras, la notoria recesión económica, la división de la coalición gubernamental y su descendida popularidad al 10 %.

 

Estas circunstancias han sido aprovechadas por las fuerzas políticas y económicas nacionales e internacionales interesadas en recobrar las hegemonías perdidas, propio de las luchas políticas del mundo pos-guerra fría y de las confrontaciones en sistemas políticos democráticos: quien se equivoca asume responsabilidades y paga costos políticos. No obstante, Dilma declaró recientemente a Telesur que EEUU nada tenía que ver con la crisis interna de su gobierno.

 

El reflujo actual de la esa ola izquierdista es, por tanto, consecuencia primaria de la evolución de sus propias contradicciones y  de los errores cometidos por quiénes en nombre de la revolución, los trabajadores y el socialismo, pusieron el estado por ellos controlado, en función de beneficios sectarios y no de los intereses generales de las mayorías y la sociedad.

 

En lugar de buscar causas extra-punitivas a sus fracasos, la Izquierda latinoamericana debería analizar sus propios equívocos y contradicciones; revisar sus enfoques estado-céntricos, autoritarios, sectarios y populistas y  asumir políticas encaminadas a consolidar la democracia y profundizarla hasta hacerla participativa y directa desde las bases de la sociedad; aprender a tener en cuenta los intereses de todos los ciudadanos y sectores sociales; promover programas económicos y educativos encaminados a empoderar a las comunidades, a los trabajadores y emprendedores de base con sus propias empresas pequeñas y medianas, asociadas o privadas y a aprovechar las ventajas del mercado, los créditos y las nuevas tecnologías de la información.

 

El respeto hacia las manifestaciones del espíritu…

Por Félix Sautié Mederos

 

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, aunque el título que escogí para escribirles hoy pudiera inducirlos a pensar que voy a referirme  al respecto del “Espiritismo” que aunque no lo comparto lo respeto profundamente, porque en la coloratura de la vida en sociedad el conjunto de las  diversas manifestaciones de fe religiosa constituye en mi criterio muy personal una riqueza de la humanidad que no debería menospreciarse, en verdad lo que pretendo con mi crónica es meditar y reflexionar sobre la importancia de la vida espiritual del pueblo con sus símbolos patrióticos y sagrados, así como muy en especial sobre el sentido profundo que posee su religiosidad muchas veces intrínseca. Todo lo cual considero que se manifiesta actualmente en medio de múltiples banalidades, rencores y odios que en mi criterio nos rodean por todas partes; y, que afloran a la superficie más inmediata, cuando nos disponemos a mirar a nuestro alrededor. Eso es algo que nunca debería menos preciarse tampoco y que opino tenemos que enfrentar decididamente si en realidad queremos vivir en una patria y una república  democrática, próspera y sustentable en la que quepamos todos sin exclusiones onerosas.

 

Por otra parte, lo que voy a exponer incluso y además, lo hago muy a pesar de lo que algún lector al que prefiero no mencionar por su nombre un día me planteó al respecto de que mis crónicas sobre  la religiosidad y la vida espiritual cubana lo aburría; y, me recomendó en consecuencia que no debería tratar más sobre esos temas. Personalmente lo lamento mucho y, considero que la solución al respecto de su planteamiento es que no me lean ni me hagan caso lo que así lo consideran. Sigan pues su camino de ateísmo y endurecimiento espiritual, que yo se los respeto con mis deseos de que les vaya bien en la vida. Solo les pido que respeten mi opción de creer en Dios y en la Virgen de la Caridad lo que me define como cristiano católico, tal y como respeto la suya de no creer. Pienso que así, podremos todos vivir en la paz y armonía que tanto necesita el mundo de hoy. Respetándonos unos a otros porque con el odio, los insultos, las imposiciones de fuerza y los rencores no vamos a poder construir un presente y un futuro que sea positivo para todos.

 

Realmente siento tristeza, también a veces cansancio, ante tanto más de lo mismo y tantos exabruptos generados a favor o  en contra, lo que crea en mi criterio una gran confusión por todas partes de nuestra nación incluso más allá de nuestras fronteras geográficas donde también viven cubanos. Algo que de conjunto lamentablemente se generaliza. Quiero confesárselo con toda franqueza,  porque no son exclusivos sentimientos míos.  Los he podido constatar también en muchas personas con que me relaciono y que me rodean. Es que para algunos la mediocridad, el insulto, los rencores y el odio constituyen armas de lucha e instrumentos de gobernabilidad autoritaria y centralizada, en mi opinión fallidos, que utilizan para lograr sus objetivos de vida; y todo eso hoy se confunde en una gran amalgama complicada y contradictoria.

 

Quizás haya quienes cuando me lean, se pregunten   ¿…y, a que viene toda esta “descarga” en Crónicas Cubanas? Pues bien, el asunto es que hace algunos días conmemoramos cien años de que el Papa Benedicto XV el 10 de mayo de 1916, le hiciera saber una respuesta positiva a los veteranos de las guerras de independencia de Cuba  quienes les escribieron una carta al Santo Padre de entonces, solicitando que la Virgen de la Caridad del Cobre fuera  declarada Patrona de Cuba, en una muestra por parte de aquellos guerreros de mil batallas de sensibilidad y espiritualidad ejemplar, que deberíamos considerar muy profundamente en estos momentos de inflexión tan decisivos para nuestra identidad nacional y para el futuro de nuestro país como nación independiente y soberana con su propia idiosincrasia, cultura y espiritualidad.

 

Así  lo solicitaron aquellos recios combatientes endurecidos por la guerra en la manigua redentora, lo escribieron desde el Santuario de la Virgen de la Caridad, en poblado de  “El Cobre” en Santiago de Cuba, en una sencilla carta firmada por ellos con fecha 24 de septiembre de 1915. Un párrafo de aquel excelso documento patriótico considero que es digno de destacarse, incluso proviniendo de personas tan curtidas por la vida, lo que constituye un ejemplo de que la sensibilidad y la espiritualidad nacen cuando se lucha por una causa justa, aún desde las más cruentas batallas. Cito textual: “…en el fragor de los combates y en las mayores vicisitudes de la vida, cuando más cercana estaba la muerte o más próxima la desesperación, surgió siempre como luz disipadora de todo peligro o como rocío consolador para nuestras almas, la visión de esa Virgen cubana por excelencia, cubana por el origen secular de esa devoción, y cubana porque así la amaron nuestras madres inolvidables, así la bendicen nuestras amantes esposas y así la han proclamado nuestros soldados, orando todos ante ella para la consecución de la victoria y para la paz de nuestros muertos ‘inolvidados’; y acusaría una vergonzosa ingratitud por  nuestra parte, el que a los beneficios que esa Virgen excelsa nos prodiga  permaneciéramos inactivos o mudos…”

 

En resumen pienso yo tantos años después  de aquellos acontecimientos expresados en tan hermosa carta, así como también a cien años del hecho en sí mismo de la proclamación de la Patrona y Reina de Cuba, que la cubanía es un cemento de unión, sellado por nuestros símbolos: escudo, bandera, himno nacional y Cachita quien fuera refugio, madre y recurso desde los albores de nuestra identidad nacional (1612) a la fecha; y que esos atributos patrióticos y sagrados, deberían enraizarse en nuestros corazones y sentimientos para cambiar todo lo que realmente deba ser cambiado, comenzado por nosotros mismos al objeto de legar a nuestro hijos y nuestros nietos una Cuba mejor posible de amor, paz, justicia, equidad distributiva y desarrollo social, en donde realidad quepamos todos en un gran proceso de reconciliación, democracia y participación popular. Estos son mis sentimientos más profundos cuando se cumplen cien años de la proclamación de la Virgen de la Caridad del Cobre, la Virgen Mambisa de todos los cubanos sin excepción, como Patrona y Reina de Cuba. ¡Albricias por la Virgen cubana!

 

Así lo pienso y así lo expreso en uso de mi derecho inalienable a opinar, con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

 

Publicado en el periódico Por Esto! el lunes 16 de mayo 2016.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=478418

 

Romper estigmas (todos) es necesario

Por Germán M. González

 

El pasado Viernes 6 de los corrientes se publicó en el órgano del Partido una entrevista realizada por Lisandra Fariñas Acosta a la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), doctora Mariela Castro Espín; en ella se enfocan varios problemas desde una perspectiva histórica en mi opinión errada, pues se tratan los temas como si la solución de todos los problemas del País comenzaran a partir de 1959, cuando la realidad es que una buena parte de ellos se agravaron a partir de esa fecha, e incluso algunos se crearon pues no existían antes, y el “antes” se refiere al 10 de Marzo de 1952, cuando Batista dio el fatídico golpe de Estado, “después” comenzó el proceso de deterioro de la economía cubana, se interrumpió la democratización de la sociedad bajo la guía de la Constitución del 40, así como los de cubanización de la economía y la cultura (estos dos relacionados con la diáspora) y comenzó la emigración a superar la inmigración. Estas tendencias negativas se mantienen actualmente.

 

La doctora comienza hablando de la igualdad de salarios decretada en 1959. Solamente desconociendo la realidad de los salarios en nuestra Patria (o de las pensiones) se puede hablar de ese tema o comparar la situación de los cubanos con cualquier pueblo del mundo civilizado. Veamos ahora varias características de los ingresos por retribución al trabajo en Cuba y de paso de las pensiones:

 

El primer problema es que salarios y pensiones, desde 1959 a la fecha han adquiriendo un carácter simbólico, el estar congelados y la moneda perder valor y/o subir los precios. La libreta de racionamiento que mitigaba algo esta situación está cada día más delgada.

 

El gobierno paga a los trabajadores y pensionados en una moneda (CUP), las mercancías de 1ª necesidad circulan en otra (CUC) que el ciudadano debe adquirir a un cambio de 25:1 en los establecimientos bancarios existentes, cuando en los mercados “liberados” hay ofertas en CUP suelen ser equivalentes al cambio de 25:1 y/o tratarse de mercancías de muy baja calidad.

 

Cuando el trabajador se encuentra con un empleo con “estímulo” en CUC, ese ingreso equivalente a 25:1 en CUP como vimos antes no se acumula a los efectos de seguridad social incluida la jubilación, algo injusto e inmoral.

 

Cuando algunos sectores que generan ingresos en moneda dura al gobierno amenazaron con generar una crisis por la cantidad de migración, se optó por incrementarle los salarios, lo cual equivale a que en un grupo de personas que comen de una olla común con cucharas similares, a varias de esas personas se les cambie la cuchara normal por una mucho mayor, Lo que incrementó el consumo a los beneficiados fue la disminución del correspondiente al resto de la población, no el gobierno.

 

En Cuba existe un sistema para la contratación de la fuerza de trabajo necesaria a las entidades extranjeras o de capital extranjero, mediante el cual la entidad en cuestión le paga al gobierno en moneda dura, generalmente euros, y el gobierno paga al trabajador en la desvalorizada moneda nacional (CUP) con un margen de (+-) 30:1.

 

En fin, al tema salarios pudiera dedicarse un estudio muy voluminoso, para resumirlo se puede decir que el ingreso del ciudadano cubano no está relacionado en absoluto con su esfuerzo y capacidades personales, por otra parte quien recibe (cada vez más personas) ayuda de exterior se convierte en “un rico de país pobre sostenido por un pobre de país rico”.

 

Sobre la homofobia: existió y existe en todo el mundo, Cuba no es ni fue “antes” la excepción, pero veamos algunos hechos:

 

Nunca “antes” nadie se vio obligado a emigrar por su orientación sexual, igualmente a nadie “antes” se le envió a esa versión tropical de los GULAGs estalinistas que fueron los campamento de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), todo eso ocurrió en Cuba “después”, al igual que la depuración universitaria de gays, religiosos y tibios políticamente.

 

Muchísimos íconos de nuestra cultura vivieron y crearon en su Patria respetados y queridos y los medios de prensa, desde el Diario de la Marina reaccionario hasta la Bohemia progresista exaltaban sus triunfos cuando lograban éxitos nacionales e internacionales. Los ostracismos y migraciones forzadas fueron políticas oficiales “después”, inéditas “antes”

 

El Presidente electo con mayor número de votos en la historia republicana de no ser gay lo parecía, el doctor Ramón Grau San Martín, profesor universitario que de haber vivido como tal “después” hubiera sido “depurado” por su amaneramiento.

 

¿Y qué dicen las Constituciones, la de 1940 y la vigente hoy?

La actual en su Artículo 36: El matrimonio es la unión voluntariamente concertada de un hombre y una mujer con aptitud legal para ello…

 

La del 40 en su Artículo 43: La familia, la maternidad y el matrimonio tienen la protección del Estado. Sólo es válido el matrimonio autorizado por funcionarios con capacidad legal para realizarlo. El matrimonio judicial es gratuito y será mantenido por la ley.

El matrimonio es el fundamento legal de la familia y descansa en la igualdad absoluta de derechos para ambos cónyuges; de acuerdo con este principio se organizará su régimen económico.

 

En resumen, la Constitución actual de hecho proscribe el matrimonio legal entre personas del mismo sexo, la del cuarenta no menciona sexos – utiliza las palabras cónyuges o personas – solo lo hace para enunciar medidas de protección a la mujer y la maternidad.

 

Por último sobre la legislación necesaria, que lo es, para garantizar los derechos iguales a personas de todas la orientaciones sexuales la doctora debe recordar, pues conoce perfectamente cómo se legisla en Cuba: El Buró Político designe una comisión para estudiar un asunto, esa comisión, luego de un proceso de revisiones y reuniones elabora el documento final, se aprueba éste sucesivamente en el Buró Político, el Secretariado y el Comité Central, solamente después se presentará a la Asamblea Nacional, donde se aprobará, siempre unánimemente, pues según el artículo 5 de la Constitución vigente ¿Es necesario transcribirlo? votar en contra pudiera considerarse una violación constitucional.

 

Democratizar la sociedad y que los cubanos/as puedan gozar de sus derechos ciudadanos, es decir, ejerzan el elemento primario de la democracia: que los gobernantes sean electos por todos los ciudadanos y previo a esto que haya total libertad de asociación, de opinión y medios para expresar ésta, es el único camino para alcanzar una sociedad con plena igualdad, sin exclusiones, una verdadera República Con todos y para el bien de todos.

 

¿Habrá llegado el fin del PT de Brasil¿

Por Moustafa Hamze Guilart, desde Brasil, especial para el SPD.

 

Tarso Genro, unos de los fundadores del Partido de los Trabajadores de Brasil fue gobernador de Rio Grande do Sul (2011- 2015); Alcalde de Porto Alegre (1993-1997) (2001-2002); Ministro de Educación (2004-2005): Ministro de Relaciones Institucionales (2006-2006) y Ministro de Justicia (2007-2010).

 

Actualmente, Tarso es líder de la segunda mayor corriente interna del PT y mantiene que el ciclo de poder del petismo, iniciado en 2003 ha llegado a su fin. Ya a raíz de la causa judicial conocida como Mesalão, donde fueron condenados por corrupción políticos y dirigentes del PT, de su base aliada de la época y otros, Tarso defendía la idea de la refundación del PT con vistas a recuperar su credibilidad y la ética en la política mancillada por tan abominable proceder, más, teniendo en cuenta que el PT históricamente fue el abanderado de la ética en la política.

 

A partir de 2014, al no alcanzar su reelección como gobernador de Rio Grande do Sul, Tarso Genro inició un proceso de discusión y debates dentro del PT, en las redes sociales y en la prensa escrita y la TV, entre otros medios de comunicación, argumentando que lo más acertado para el PT era iniciar un proceso de reconstrucción programática.  Ahora con el Petrolão y la separación de la presidenta de la república, esa idea de Tarso se hace indispensable.

 

Él plantea que la reconstrucción del PT debe ser como un partido de izquierda moderno, estableciendo alianzas con otros fuerzas de izquierda brasilera para establecer un frente amplio de izquierda fundamentando un programa común, evitando alianzas espurias con otros partidos políticos a cambio de ministerios y puestos claves en los escalones de las empresas estalas que según Tarso han sido el Talón de Aquiles de los gobiernos petistas.

 

¿Habrá llegado la hora final del PT? Si la respuesta es no, entonces el PT debería tener en cuenta los siguientes aspectos para su reconstrucción programática.

 

El PT debería entender que si a la presidenta de la Republica le dieron un golpe, le fue propinado por la sociedad brasileña porque en toda la historia política de Brasil, según los entendidos en la cuestión, nunca se dieron manifestaciones tan grandes en números de participantes y en todo el territorio nacional, así como en las redes sociales  como las que pidieron su impeachment.

 

Dejar las barricadas y como oposición democrática, concentrarse en los intereses de los que dicen representar y que sus posiciones no se sobrepongan a los intereses de la sociedad y de la nación brasilera.

 

Reconstruir su base electoral que sin duda está muy debilitada por el desgaste de más de 14 años de gobiernos petistas y por el proceso de impedimento de su último presidente en el final de ciclo, según Tarso Genro.

 

Abstenerse de enfrentar, de forma errática, irresponsable y anti-brasilera, a unos brasileros contra otros, al estilo de las brigadas de respuestas rápidas cubanas.

Orientar los intereses del PT con los de la sociedad y no extrapolar dichos intereses a ningún caudillo\populista interno o externo.

 

Concentrarse en los problemas internos de Brasil, respetando la autodeterminación de los pueblos, porque hemos asistido con estupor a revelaciones de la Operación Lava Jato donde con dinero de la Petrobras se le hicieron pagos millonarios al responsable de marketing del PT para dirigir campañas presidenciales de “políticos” de América del Sur, de Centro América y hasta del Caribe Insular.

 

Abandonar esa aspiración “imperial de izquierda”, propia del siglo XX, vinculada al Foro de São Paulo, para favorecer gobiernos autoritarios y populistas afines.

 

POESIA

A MENUDO TIEMBLO YO

Por Félix Guerra

 

Cualquiera tiembla. A menudo tiemblo yo. Con mi piel débil y vandálica. Tiemblo,

por ej., en el amor. Siempre camino temblando hacia el amor. Ni concibo amar si no hay estremecidos temblores de por medio.

 

Tiemblo cuando odio. Son temblores esporádicos o intermitentes. Y reprimidos. Tiemblo por odiar. Y tiemblo en invierno si olvido y dejo una ventana abierta.

No siempre tiemblo ante injusticia o adversidad, pero a veces me tiemblan las mandíbulas.

 

Tiemblo cuando tiembla la tierra. Como

títere sorprendido en sueño. Temblor doble o multiplicado. Y cuando las ventanas

se cierran de portazo, vuelvo a abrirlas,

pero antes me sacude un temblor imposible.

Cuando la piedra rompe mi cristal y

es aviso que nos llega de ninguna parte.

 

Fantasmas de la vejez hacen temblar.

No solo por arrugas y canas. Sino porque edades, porque logran crear verdades inmutables y vidas y subsistencias sin movimientos.

 

Cuando tiemblo, ya luego no soy

la misma persona. Cada temblor, calculo, deja una fibra nueva que crece y cambia

lo vivido antes. Y transfigura, además,

los vientos del futuro.

 

Tiemblo, a veces, durante el crepúsculo, abrumado por la belleza de lo que se extingue. Abismos me estremecen

con un temblor ciego que solo yo puedo ver

sin describir.

 

Creí que el tiempo no me hacía temblar, pero tiemblo cuando hojeo álbumes

de fotos. Cuando recuerdo infinitos nacimientos del individuo enseguida borrados

de la memoria.

 

Si amigo o familiar desfallece o extingue, temblores bajan por la columna vertebral hacia las rodillas. En tumbas, bajo tierra,

se amontonan rancios mis más entrañables temores

 

Si el lince alcanza a la liebre, tiemblo. Si

escapa la liebre, tiemblo. Y entre

dos temblores se ensancha la vida.

 

Tiemblo a menudo y no lo escondo.

Tiemblo y no me avergüenza. Sin embargo, la vergüenza, mía o ajena, da a mis rodillas razones adicionales de temblar.

 

Tiemblo debajo de una colcha y más debajo

de sábanas. Tiemblo en diciembre y enero,

y en agosto tiemblo, si amenazan huracanes, soledad o tiranías.

 

Enemigo, sin embargo, ese que mata

y odia sin vacilar, nunca me vio temblar.

Ni pensar quiero ese temblor,

porque me sacude una irascible ráfaga

de temblores.

 

 



Homosexuales independientes convocan una vez más a darse besos públicamente
17 junio, 2016, 8:40
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Convocatoria Besada por la Diversidad y la Unidad
Enviado desde occuba@riseup.net

Este 28 de junio el Proyecto Arcoíris celebrará su ya tradicional Besada por la Diversidad y la Unidad. Súmate. Hacen Falta Más Besos.

Haremos un flashmob (o acción simultánea) en la Rampa (de L hasta Malecón) desde las 5pm hasta las 5:30pm. Ve con tu pareja a besarte en los labios. Ve con tu amigo o amiga a abrazarte y besarte.

Por media hora, mostremos la belleza de nuestro amor a la gente en La Habana. Que este sea también muestro tributo a la comunidad LGBTI de Orlando.

De paso, no dejemos que los sucesos de Stonewall pierdan su carácter beligerante y transformador.

Corre la voz. Avisa. Ven.

Después del flasmob… bajaremos hasta la fuente de 23 y Malecón para encontrarnos todxs. Recuerden, la acción para que sea efectiva, cada pareja debe parecer como que no tienen relación con otras parejas LGBT que también participen. Durante media hora, solo concentrarnos en mostrar nuestro cariño. Ya al finalizar, a las 5:30pm, cada pareja piede bajar se manos hacia la fuente, donde podremos comentar la experiencia.

Nos vemos

Proyecto Arcoíris
Cuba