Cuba Nuestra: Sociedad Civil


Desde Cuba: Boletín por un socialismo participativo y democrático
13 mayo, 2016, 5:13
Filed under: Sin categoría

Cuba. Mayo 2016 Foto: Shireen Bahmanizad

 

SPD-212

No. 212 (29/año 8). La Habana, 11/Mayol-2016

“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”. Art. 53 de la Constitución

 

 

Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.

Los autores son los responsables de sus escritos.

Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.

Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.

Recopilación de Pedro Campos. CE pedrocampos313@yahoo.es pedrocampos@nauta.cu

Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido

El boletín SPD se puede encontrar en el sitio http://felixsautie.com/ y en el blog Primero Cuba http://primerocuba.blogspot.com 

ÍNDICE

Cese el acoso al pensamiento revolucionario de izquierda.

Declaración de la izquierda Democrática Socialista Cubana, IDSC, Refundación Socialista, RFS, Nueva Izquierda revolucionaria y Socialista Siglo XXI,  NIRSXXI, y Nuevo Proyecto Socialista para Cuba, NPSC.

El Quijote y Cervantes en Cuba… ¡nunca deberían ser olvidados!

Por Félix Sautié Mederos.

 

 

Participar y asumir el debate

Por Pedro Campos

 

 

Autogestión: Solución a la enseñanza de las Ingeniarías en Cuba

Por: Moustafa Hamze Guilart *

 

 

El Congreso,  el continuísmo y nuestro cielo.

Germán M. González

 

 

 

 

 

 

CONTENIDO

 

 

Cese el acoso al pensamiento revolucionario de izquierda.

Hay que penalizar severamente el uso de la violencia contra el pensamiento diferente. Las ideas se combaten con ideas.

Declaración de la izquierda Democrática Socialista Cubana, IDSC, Refundación Socialista, RFS, Nueva Izquierda revolucionaria y Socialista Siglo XXI,  NIRSXXI, y Nuevo Proyecto Socialista para Cuba, NPSC.

 

 

Hemos conocido diferentes hechos que confirman un incremento de la actividad  represiva, la coacción, la difamación y el uso de métodos inadecuados por parte  de los órganos de control y seguridad-y algunos  intelectuales orgánicos,- sobre revolucionarios probados y otros pensadores  e intelectuales, que en el complejo panorama de Cuba, intentan contribuir al perfeccionamiento o la renovación del  proyecto  social actual.

En especial, la ya larga hoja de desmanes  contra  el compañero Pedro Campos y los miembros del proyecto SPD que  luchan por  un Socialismo que  rescate sus verdaderas raíces y que con lealtad meridiana,  han entregado al Comité Central del PCC sus  consideraciones, desde siempre y mucho antes de  hacerlas públicas.

Ello es  completamente inaceptable.

Gravísimas consecuencias  pueden producirse de la aplicación de métodos incorrectos para solventar las contradicciones en el seno de los revolucionarios. Y esperamos nadie se extrañe que quienes esto subscribimos hallamos defendido y afirmado, sin titubeos y más de una vez, que  hay que penalizar severamente el uso de la violencia contra el pensamiento diferente. Las ideas se combaten con ideas. Es una deuda con Martí y con los revolucionarios de todos los tiempos.

Estamos  convencidos que no habrá reino de justicias sin socialización, democracia radical,  libertad plena, bienestar real  y solidaridad ciudadana. Sin socialización, democracia y libertad no habrá Socialismo. Sin respecto a la dignidad de todo hombre, todos, no habrá república socialista.

Recordamos que Martí buscaba para Cuba y América Latina un modelo alternativo al colonialismo feudal español y superador de  las insuficienticas y lacras de las  concepciones del naciente Imperialismo y capitalismo norteamericano. Con igual fuerza, también buscaba enmendar los errores de los regímenes caudillistas y autoritarios   post coloniales en América  Latina. Jerarquizaba la democracia, la libertad, la ética y la moral en la política.

Me parece que me matan un hijo  cada vez que privan a un hombre del derecho de pensar, afirmó el apóstol.

No ignoramos  que Marx  estaba por la autogestión, la autonomía, la democracia y contra el estado parásito y los autoritarismos de cualquier tipo. El primer acto político de Marx fue un llamado apasionado al respeto de la libertad de  palabra y prensa.

Recordamos  que los dirigentes de la revolución han llamado a contribuir  al desarrollo del socialismo cubano y a convertir a nuestra sociedad en una sociedad y un partido  plenamente democrático, en la que todos podamos expresar nuestras opiniones.

Recordamos que los revolucionarios  del 59 lucharon por la independencia y la justicia,  contra  la corrupción, pero también  por la libertad y la democracia. Los revolucionarios en Cuba lucharon siempre  por la república, no por el campamento.

Quienes esto escribimos estamos  por una sociedad profunda y plenamente ética y humanista, solidaria, radicalmente antidiscriminatoria, integralmente socializada  y democrática, donde el consenso sea pilar esencial y la coacción sea la mínima indispensable. Estamos convencido que no existe nada superior a una sociedad donde las oportunidades sean equitativas y los hombres participen, en condiciones de igualdad y libertad, en el diseño de su existencia y donde la fraternidad, la belleza, la alegría y los sueños sean impostergables e inobjetablemente posibles

El sistema político socialista cubano deberá renovarse y permitir espacios para que el pensamiento político alternativo, opiniones diversas, así como la iniciativa ciudadana, cuenten con plena libertad de manifestarse, de todos, sean cualesquiera sus filosofías, aunque en primer lugar, de los revolucionarios  de diversas tendencias, hoy evidente y confirmadamente completamente excluidos.

Es una inmensa tragedia y produce  profunda tristeza que revolucionarios  dedicados y comprometidos, sean tan ignorantes ideológica e históricamente-  y políticamente tan estúpidos-, como para no conocer y, peor, rechazar, el contenido profundamente democrático y libertario del socialismo de los fundadores y además,   dejen al capital apropiarse y monopolizar  esas palabras. Mayor tragedia que los métodos de represión y criminalización de la burguesía contra la izquierda en el mundo, también se apliquen en Cuba.

Nadie lo dude, defenderemos con  todos los medios a nuestro alcance y cualesquiera sean las consecuencias, la libertad de palabras de todos los ciudadanos y particularmente lo establecido en el artículo 53 de la constitución. “Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”. Sin dudas y sin demoras,  expresaremos siempre nuestra solidaridad con todo revolucionario objeto de acciones de descrédito o peores.

Quienes esto escribimos estamos dispuestos a pagar el precio por nuestras ideas. Sea cual fuere.

La unidad es responsabilidad de todos. Toda acción tiene reacción, esperemos  se tenga conciencia de ello.

Comités Coordinadores de la izquierda Democrática Socialista Cubana, IDSC, Refundación Socialista, RFS, Nueva Izquierda revolucionaria y Socialista Siglo XXI,  NIRSXXI, y Nuevo proyecto Socialista para Cuba, NPSC.

El Quijote y Cervantes en Cuba… ¡nunca deberían ser olvidados!

Por Félix Sautié Mederos.

 

 

Hay conmemoraciones, incluso centenarias varias veces, que cuando el calendario nos las regresa ocasionalmente coinciden con circunstancias, angustias y necesidades que ocupan nuestros anhelos más perentorios; y entonces, su significado adquiere una especial importancia como resultó ser en mi experiencia muy personal la conmemoración Cervantina a la que asistí junto con mi esposa hace algunos días en el Palacio Velasco Sarrá junto a la Avenida el Puerto, entorno de especial belleza y en mi opinión mágico atractivo de una Habana Maravilla, tan abandonada a su suerte. Me refiero a la actividad denominada “Jueves Cervantino” como parte de los Jueves de la Embajada que regularmente realiza la Embajada de España en La Habana, en la que se expuso  el tema “El Cervantismo en Cuba”, magistralmente desarrollado por el Dr. José Antonio Baujín, decano de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.

 

 

Todo lo cual  sucedió en ese constante y habitual eterno retorno en espiral, que la dialéctica de la vida y de la historia nos los regresa arropado por  las nuevas condiciones y problemas de la “realidad objetiva que realmente es” en contraposición con la “realidad que se nos quiere imponer que es” por parte de los poderosos de la tierra, que enfrentamos  con el sueño utópico de la “realidad que queremos que sea” en favor de nuestros intereses y problemas que nos preocupan y muchas veces nos angustian. Un contrapunteo que se manifiesta reiterado en el tiempo y que algunos vivimos con  especial preocupación.

 

 

Quiero referirme en consecuencia  al Bienio Cervantino 2015-2016 en que se conmemoran el 4to Centenario de la publicación de la Segunda parte de Don Quijote de la Mancha obra cumbre de las letras españolas y de la literatura universal, junto con el 4to Centenario el 23 de abril de la muerte y entierro de Miguel de Cervantes su autor epónimo. Quiero comenzar por decir que aunque los medios locales cubanos enfrascados en sus grises consignas que muy pocos creen, lo han ignorado prácticamente; resultó en cambio que  mi asistencia a la convocatoria del Jueves Cervantino confieso que dado el enjundioso análisis expresado por el ponente, removió en mi Ser Interior sentimientos y recuerdos muy personales que nunca podré olvidar y que quiero testimoniarles a mis lectores de Crónicas Cubanas en Por Esto! Fueron  remembranzas que  desde niño comenzaron a ser cultivados por el egregio preceptor  que por decisión de mi acomodada familia debido a mi precaria salud guio mis primeras letras. En esas circunstancias que testimonio, durante  la muy documentada exposición a que me refiero, viví un torbellino interior de recuerdos de hechos y de personas que incidieron en mi formación y muy en especial en mi vida, a partir de su marcado perfil quijotesco.

 

 

Expreso esto porque si bien García Márquez dijo en una ocasión y lo parafraseo dado la necesaria síntesis, que con un recorrido por La Habana él se encontraba con la inspiración de una generalizada realidad mágica y surrealista, por mi parte quiero atreverme a manifestar que la Cuba y muy especial  La Habana en que nací en su muy mágico barrio de El Cerro en 1938, he conocido, admirado y luchado con personajes quijotescos, verdaderos caballeros de una triste figura externa y un alma acrisolada por el amor a la vida, a la humanidad y a la justicia social. En este tropel de recuerdos, desfilaron por mi mente las imágenes de personas muy encumbradas  como el Fidel del Salón de Mayo de los años 60 del Siglo pasado, el Che en su rocinante  de utopías y sueños revolucionarios cabalgando por Nuestra América; en tanto que más cercanamente no podré olvidar a mi primer maestro y poeta evangélico a quien ya mencioné anteriormente, desconocido en su modestia cotidiana y como consecuencia de su discriminada etnia de origen africano José  Cabrera Rico, al también egregio y en cambio muy popular maestro artífice de la Campaña de alfabetización y de la Educación de Adultos cubanas el  poeta Raúl Ferrer, a José Luis Posada maestro de la plástica y la ilustración surrealista que trabajó intensamente conmigo durante mi época de Director del periódico Juventud Rebelde y de El Caimán Barbudo, al Maestro Roberto Matta amigo del alma y cómplice de algunos proyectos surrealistas en la Cuba que lo acogió como hijo de hecho ante la agresión pinochecista de que fue objeto, al maestro poeta y etnógrafo Samuel Feijoó amigo de quien atesoro hermosas cartas con sus ingeniosas frases eruditas cuajadas de un filoso humor que pocos pueden exhibir al gran poeta Nicolás Guillén junto con el Indio Naborí; y al periodista Mario Menéndez maestro de la comunicación social que con su inclaudicable Por Esto! mejicano, latinoamericano y del mundo, lucha cargado de Dignidad, Identidad y Soberanía en su trinchera yucateca.  Me faltan otros que el espacio no lo permite pero espiritualmente todos revivieron en mi mente mientras que el doctor José Antonio Baujín estremecía mi conciencia y mis recuerdos.

 

 

Son muchos los Quijotes cercanos a mi vida y muchos los Quijotes que nunca deberíamos olvidar en esta época cuajada de claudicaciones, odios y rencores en que los valores humanistas y los derechos humanos son conculcados por el poder, la desidia, la vulgaridad, el sálvese quien pueda y la ambición que pujan por destruir la civilización e incluso al planeta. La Santa Biblia y el Quijote son dos libros esenciales que trazan un camino hacia el futuro que tenemos que construir y legar a nuestro hijos, nuestros nietos y a todos los que vienen detrás de nosotros.

 

 

El Jueves Cervantino en que participé fue un esfuerzo pequeño y grande, pequeño por lo limitado de su asistencia y grande por todo lo que removió la conciencia de quienes lo vivimos. En mi criterio, quedamos tácita y moralmente comprometidos con la efeméride quijotesca y cervantina que en este Cuarto Centenario estamos conmemorando, de la que los Jueves de la Embajada se hicieron con gran acierto eco y caja de resonancia sobre nuestra cultura compartida y nuestra conciencia de justicia, amor a la humanidad y la paz sobre la tierra. Albricias por el maestro José Antonio y su quijotesca y cervantina campaña que todos deberíamos cooperar para  extenderlas más allá de los claustros eruditos, universitarios e intelectuales hacia el pueblo y la recuperación de los valores éticos y ciudadanos que tanto necesita nuestra Cuba, nuestra América y nuestro mundo contemporáneos. Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán , México, Sección de Opinión, el miércoles 4 de mayo del 2016.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=475760

 

 

Participar y asumir el debate

Por Pedro Campos

 

 

El VII Congreso del PCC, al aceptar discutir en las bases del Partido y por toda la población, sus documentos centrales sobre la “conceptuación del modelo económico-político y social” y el “plan perspectivo de la economía nacional hasta el 2030”, así como el proyecto de nueva Constitución, que será sometido a referendo, está brindando la oportunidad de que se inicie un proceso democratización de la sociedad cubana.

 

 

Lograrlo depende de la participación efectiva de todos los cubanos.

 

 

No fue una dádiva del Partido-gobierno-estado, fue el resultado de las demandas de miles de militantes en sus núcleos y de la defensa pública de muchos militantes y no militantes de su derecho a opinar, y especialmente de la campaña que desarrolló la amplia izquierda democrática existente dentro y fuera del partido.

 

 

Vale recordar el llamado público del militante de base del PCC  Paquito el de Cuba, del periódico Trabajadores, las miles de entradas de cubanos a los sitios digitales oficiales demandando el debate en las bases, los múltiples artículos publicados por la izquierda democrática en la blogosfera cubana y en los medios alternativos, todo lo cual se convirtió en una formidable campaña de opinión publica que fue la que llevo a la dirección del partido, a ser receptiva con la necesidad realizar esa consulta con  sus bases y con el pueblo.

 

 

Nunca quedó tan claro que la dirección del Partido anda por un lado y su base por otra.

 

 

Se hizo evidente que en las filas del PCC  no hay unanimidad y que su unidad solo es posible en la diversidad. El 1er Secretario parece haberlo entendido.

 

 

Ni la dirección del Partido, ni la militancia de base, ni el pueblo cubano deberían subestimar ese suceso ni mucho menos los eventuales resultados de esas discusiones. Ya la dirección del Partido ha expresado que va a “preparar a los cuadros que van a dirigir la discusión”, adelantando su interés en tratar de controlar el debate verticalmente.

 

 

Pero el llamado es a debatir y no a aprobar, así que no tendrá que aprobarse lo que venga. Todas las opiniones deberán ser presentadas, escuchadas, divulgadas y elevadas, incluso las que no  se compartan. Son las bases del partido y la sociedad las que deben decidir por dónde deben ir el partido y la sociedad respectivamente.

 

 

Pero más allá de eventuales limitaciones, es una buena oportunidad para que todos los cubanos con opiniones sobre estos asuntos participen  en los debates y de esta forma contribuir a democratizar la vida política del país y a promover un proceso de democratización desde abajo con medios y métodos afines (respeto, lenguaje adecuado, sin imposiciones, sin amenazas ni violencias de ningún tipo, sin exclusiones, y demás).

 

 

En estas discusiones deberían comprometerse  todos los cubanos, de dentro y de fuera, de todas las visiones políticas, y todas las ideas deben hacerse llegar a todos los demás cubanos y desde luego al convocante, el CC del PCC. No es rendirle pleitesía,  cumplir orientaciones, ni aceptar imposiciones: es participar para hacer valer los criterios de todos. Se va a debatir los documentos oficiales y las ideas que todos seamos capaces de exponer. El proceso lo está abriendo el Partido, pero son los ciudadanos los protagonistas.

 

 

En la medida en que todos estemos informados del pensamiento de las mayorías, la sociedad cubana podrá reconocerse mejor a sí misma y encarar más democráticamente su futuro inmediato y posterior.

 

 

Desde luego, un proceso plenamente democrático tendría que ser abierto, amplio, horizontal, donde todos los cubanos sepamos lo que piensen los demás, se abran webs  para los debates públicos, la prensa oficial publique en sus páginas las discusiones y lo que les escribe el pueblo y se permitan cabildos abiertos y reuniones de todos los que deseen participar en  los debates.

 

 

Lograr que así sea está en manos de la ciudadanía, no solo del PCC. Hay que participar y asumir el debate.

 

 

Estos debates deben servir de ensayo para la discusión del proyecto de nueva Constitución, el cual será sometido luego a referendo.

 

 

El PCC es el único partido en Cuba. Si quiere representar los intereses de todo el pueblo cubano debe abrirse a todos y dejar atrás sectarismos y exclusiones y permitir que libremente todo el que lo desee exprese sus criterios, proponga soluciones y luego sean debatidas también por todos los cubanos.

 

 

En dependencia de la participación de los de abajo,  el debate sería otra intrascendente “consulta” más, o la apertura de un proceso de democratización de la vida política del país.

 

 

 

 

 

 

Autogestión: Solución a la enseñanza de las Ingeniarías en Cuba

Por: Moustafa Hamze Guilart *

 

 

El modelo político\económico\social\cultural de Cuba debería estar contenido, de forma general, en su constitución democrática y ser su garante el estado de derecho emanado de dicha constitución

 

 

Por ello, aunque existen diversos movimientos oficiales  e independientes promoviendo proyectos de leyes electorales, no se debería perder de vista que un objetivo determinante es alcanzar es una nueva Constitución democrática, donde deberá quedar concretar el modelo general de República a que aspiran los cubanos.

 

 

Estimo que dado el nivel actual de la economía cubana, la parte económica del modelo debería contener componentes de liberalismo económico y de la autogestión socialista, de manera que puedan coexistir, desarrollarse y competir lealmente en una economía de mercado social  las cooperativas, otras empresas e instituciones de tipo autogestionarias, las pequeñas y medias empresas privadas, las grandes corporaciones de capital nacional y extranjero, de capitales mixtos y determinadas empresas estatales donde sea justificada su existencia.

 

 

Un contenido básico del modelo, porque las circunstancias históricas concretas así lo demandan, debería ser la autogestión socialista, la que además de normar el sistema cooperativo de producción y servicio, puede ser una herramienta idónea para permitir el surgimiento de organizaciones autogestionarias en el sector de la cultura y de la educación que cuya mantención sería muy onerosa para el futuro estado cubano.

 

 

La autogestión haría posible el funcionamiento y el cumplimiento de la función social de determinados centros universitarios, que incluso están en los planes de cierre de determinados educadores y “políticos” que ciertamente argumentan que las gigantescas instituciones universitarias cubanas serán insostenibles por un estado democrático.

 

 

En Cuba existen muchos centros de formación de ingenieros en las ramas tecnológicas y agropecuarias. Esos centros funcionan de formas independientes o como parte de las universidades cubanas. Tienen un cuerpo docente altamente capacitado y estable, con un alto porcentaje de grados académicos, incluso con reconocimiento internacional, manteniendo relaciones de cooperación y desarrollo con otros centros universitarios tanto en Europa como en América Latina y ahora con las relaciones entre Cuba y USA es muy probable que esas relaciones se puedan expandir más aún.

 

 

Esto no es una propuesta, la intención del presente artículo es abrir un debate sobre una cuestión vital para la enseñanza superior cubana y en particular para las ramas de las ingenierías y que sean los docentes y funcionarios de esas ramas los que empiecen a buscar soluciones a lo que visto superficialmente sería un lastre para el futuro estado democrático, según algunas mentes que “piensan racionalmente” con cierres o privatizaciones de estos centros educativos.

 

 

El cierre estaría dado, porque para estas mentalidades, si no hay lucro no hay porque privatizar  y porque dado el volumen de esas instituciones no sería negocio privatizarlas. La solución sería entregar esos centros en autogestión a sus docentes y funcionarios para que ellos mismos administren como financiar sus actividades docentes y de investigación, teniendo cuenta que Cuba para su desarrollo necesitará de proyectos y de asistencia técnica en todas las áreas de ingeniería lo que puede ser unas de las fuentes de ingresos de esos centros, así como también, de proyectos y servicios técnicos para el exterior.

 

 

Por lo que bajo esas condiciones además de centros docentes, pasarían a ser centros de investigaciones, de desarrollo y de proyectos autofinanciados o cofinanciados con los interesados.  Por otro lado los estudiantes no necesitarían pagar sus estudios porque participando en esas actividades con los docentes amortizarían sus estudios e incluso podrían recibir alguna remuneración como resultado de sus trabajos.

 

 

Por todo lo expresado la cuestión no sería ni de cierre, ni de privatización, la cuestión sería de autogestión de forma libre y autónoma, donde la función del estado democrático sería la de establecer las normas mínimas que no permitan que esos centros de ingenierías se conviertan en feudos de determinados de grupos de dominación encubados o migrantes de otros sectores.

 

 

 

 

*Moustafa Hamze Guilart

Ingeniero de Minas por el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa

Master y Doctor en Ingeniería por la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo

 

 

El Congreso,  el continuísmo y nuestro cielo.

Germán M. González

 

 

Cielo dividido (Der geteilte Himmel) es una novela de la escritora germano oriental Christa Wolf, también llevada al cine. El argumento gira en torno a la relación amorosa y ruptura de ésta entre dos jóvenes germano – democráticos; él, decepcionado por el burocratismo y la falta de perspectivas para su realización profesional y personal abandona la RDA y se va a trabajar y residir en la Alemania Occidental. Ella, decidida a luchar contra esos males que reconoce, pero considera pueden ser superados retorna a la parte Oriental. Como la novela se ambienta en los inicios de los años 60s no conocemos el destino final de la joven protagonista, pero la autora sí vive hasta los 81 años falleciendo en el 2007, todo ese tiempo fiel a sus ideas de Izquierda Democrática y enemiga del estado dictatorial y  burocrático que consideraba la antítesis del marxismo. Se opuso resueltamente a la reunificación alemana.

 

 

La trama de la novela y el destino de su autora me vino a la mente cuando escuchaba a Raúl Castro en el Congreso del partido recién concluido reafirmando el continuismo, es decir, el propósito es no cambiar la estatización de la economía y la existencia de un equipo gobernante vitalicio que se reelige a sí mismo periódicamente. Este sistema, fracasado en todos los lugares donde se instauró, sencillamente ha demostrado su total inoperancia, genera alternancia de autocracia y  burocracia apoyadas ambas por tecnocracia; inmovilismo, falta de eficiencia económica generalizada, y en el caso cubano desindustrialización y casi extinción de las tres clases que según Marx impulsan el progreso: la pequeña burguesía o emprendedores, el campesino y el proletario. A consecuencia de lo anterior genera separación familiar por la migración de las personas más aptas y con mayores aspiraciones de progreso profesional y personal, claro que con la  pérdida de vidas humanas consiguiente, en la ex RDA asesinados al tratar de cruzar la frontera (con muro incluido) y en el caso cubano de todas las formas imaginables y algunas inimaginables.

 

 

Los “cielos divididos” han existido en toda la historia de la humanidad, pero en particulares exponentes del fracaso de un sistema político – económico tenemos en el siglo XX el caso de los dos estados alemanes y los dos coreanos. En el primer ejemplo mientras uno progresaba con el capitalismo “controlado” y la democracia burguesa, integrado al sistema capitalista mundial, el otro, que en sus inicios cosechó éxitos, al final, con una diferencia abismal de niveles de eficiencia fue absorbido, pues la llamada reunificación en realidad constituyó la absorción del más débil y atrasado por el más fuerte y pujante. De la extinta República Democrática Alemana quedan hoy como recuerdos pintorescos y trágicos a la vez el demolido Muro de Berlín, la explosión de éxitos deportivos aupados por un sistema de dopaje masivo con apoyo estatal y el sistema de vigilancia persona a persona establecido por la tenebrosa STASI, ante el cual las denuncias de Snowden parecen pobres imitaciones realizadas por la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense.

 

 

En el caso de las dos Coreas el libreto se repite: pujante desarrollo económico y social para el Sur capitalista e integrado al sistema económico mundial, incremento sostenido del bienestar familiar y pleno desarrollo personal y profesional de sus ciudadanos. La Corea del Norte, el reverso de la moneda con hambrunas mortíferas incluidas, también nos dejará a su desaparición varios recuerdos tragicómicos: La sucesión de Kim(es), ya van por cuatro; un mandato político más que vitalicio, pues el primer Kim es “Presidente eterno” por tanto rebasó en el poder su ciclo vital; la belicosidad que incluye un desmedido desarrollo de la tecnología militar y las fuerzas armadas más numerosas del mundo con relación a la población y por último la que quizás sea la sociedad más hermética de la historia, en estos tiempos de Internet y trasmisiones satelitales. Del interior de ese país no se sabe casi nada, solo lo que llega por boca de los afortunados que pueden huir del “paraíso” y es recogido por encuestas frecuentemente poco fiables. Claro que la reunificación de las dos Coreas no parece próxima, a nadie, sobre todo a los vecinos inmediatos (Japón, China, Rusia) ni a otros no tan cercanos le conviene la unión del desarrollo económico del Sur con el bélico, incluyendo armas nucleares, del Norte.

 

 

El territorio de nuestra Patria no está dividido en estados diferentes, sin embargo la cantidad de cubanos residentes en el exterior, casi uno de cada cuatro, y la concentración de éstos en el estado Norteamericano de La Florida, especialmente en la ciudad de Miami, donde ya van llegando al millón, hace que si nuestra tierra no está dividida (está estatizada y llena de marabú, pero unida) nuestro cielo sí se esté dividiendo cada vez más, pues cada cubano que se va se lleva un pedacito consigo y ya van siendo muchísimos pedacitos que constituyen un fragmento considerable. Hace rato que se ve a oficialistas convencidos, come candelas con rosca izquierda (como el personaje de “pistolita” en el filme Hacerse el Sueco), visitar las entrañas del monstruo, en ocasiones varias veces al año, invitados y sufragados sus gastos por los traidores, apátridas, desertores, gusanos y otros epítetos en su mayoría proferidos originalmente por Fidel Castro (como cuando calificó a Mao de viejo chocho con treinta años menos de los que él tiene ahora o a J.F. Kennedy de millonario analfabeto, a pesar de ser graduado con honores de Harvard y autor de varios libros sobre Historia). Nuestros compatriotas fundamentalistas van a las entrañas del monstruo a conocer a sus descendientes menores y de paso se recomponen las relaciones padres e hijos dañadas en ocasión de una eventual deserción, pero bueno, la sangre es la sangre y los nietos arreglan cualquier diferendo.

 

 

Y ahí se llega a un punto contradictorio: mientras los medios “informativos”, los historiadores oficialistas, y los intelectuales al servicio de la “nueva clase” magistralmente descrita por Milovan Djila advierten y meten miedo al “coco” llamando a la precaución por los peligros del acercamiento al sempiterno enemigo del norte (excelente malo para crear y mantener el síndrome de Dinamarca que padecen tantos compatriotas) los cubanos de a pie, de aquí y de allá, se llevan de maravillas y mantienen estrechas relaciones ahora facilitadas por la apertura de las comunicaciones de todo tipo. Pero ¡Cuidado! Los cubanos de aquí, excepto el reducido grupo de los pertenecientes a la compacta “nueva clase” carecen de poder económico y acceso a las verdaderas fuentes del poder, los de allá, o una minoría importante de ellos, sí tienen poder económico, e incluso, los más humildes comparados con los de acá son ricos y tienen habitualmente acceso a los medios tradicionales y emergentes de cualquier tendencia.

 

 

La Historia confirma que el poder económico a la larga se impone y no es una aberración pensar que un día la minoría de allá, poderosa económicamente, se engulla a la mayoría de acá, en la miseria consuetudinaria. Ya lo hacen los hijos pagando el viaje y estancia a los padres, además de los regalos y ayuda sistemática, tragándose éstos todas sus opiniones fundamentalistas y lealtades personales a sus líderes históricos, todo en aras de los hijos, los nietos y las ventajas materiales a veces imprescindibles para la vida.

 

 

Entonces cabe preguntarse ¿Hasta qué punto es realista el propósito continuista que se proclama en el discurso oficial del Partido? Desaparecidos los “líderes históricos” inexorablemente (aunque se les conceda el poder post – vitalicio como al primer Kim coreano solo sería, cuando más, simbólico) ¿Para conservar en lo posible su reputación en el imaginario popular no será mejor proceder a la democratización de la sociedad? ¿Qué pasará a los burócratas sustitutos, educados en la obediencia y con miedo por reflejo condicionado a la iniciativa? Generalmente los escogidos como sucesores históricamente lo son por “disciplinados y combativos” que opinan cuando conocen lo que se quiere oír por sus jefes, más aún cuando éstos lo son durante tanto tiempo y de forma tan absoluta. Y la habilidad para decir lo que se quiere oír y callar lo que no resulta una cualidad negativa a la hora de enfrentar la tarea de gobernar, que requiere cualidades totalmente contrarias. Esto lo ha demostrado la vida infinidad de veces.

 

 

Como en tantas ocasiones en su accidentada Historia los cubanos se encuentran en una encrucijada. Aún le quedan restos de poder a los “históricos” y pudieran usarlo para modificar el sistema político y electoral cubano democratizándolo, bajo tres premisas fundamentales: Que todos los gobernantes sean elegidos directamente por los ciudadanos (independientemente de dónde residan); establecer los tres poderes independientes entre sí: Legislativo que haga las leyes y vele por su ejecución, Ejecutivo que administre el País bajo el imperio de las leyes y Judicial que vele por el respeto a las leyes y sobre todo de la Constitución y como condición de los anterior y para hacerlo posible democratizar la información, permitir medios impresos alternativos y absoluta libertad de opinión y expresión.

 

 

En los próximos cinco años pudiera implementarse esto, más cuando el propio Raúl Castro se auto designó para las tareas de modificaciones constitucionales. Que dejen a los cubanos elegir a quienes los gobiernen y de paso que estos gobernantes electos (no designados como hoy), y por tanto comprometidos con las masas (usando el término preferido por el Che y Silvio) decidan en qué medidala mano invisible del estado y la mano visible del estado (al decir del Presidente Chino en la ONU) manejen la economía del País. Seguro que democratizar la sociedad será el primer paso para reanimar la maltrecha nacionalidad cubana y evitar que sea absorbida por una sociedad muy poderosa en todos los sentidos, que ya cuenta y al paso que vamos cada día contará con más, compatriotas en su seno.

 

 

 

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