Cuba Nuestra: Sociedad Civil


Desde Cuba: Boletín SPD-150
26 septiembre, 2014, 8:06
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La Habana, Cuba, septiembre 2014. Foto:  Luis Guillermo Pineda Rodas

La Habana, Cuba, septiembre 2014. Foto: Luis Guillermo Pineda Rodas


No. 150 (7/año 6). La Habana, 21-Septiembre 2014
“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”.
Art. 53 de la Constitución

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos. CE pedrocampos313@yahoo.es
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio http://www.cuba-spd.com

ÍNDICE

La inquietud de los académicos de la economía…
Por Félix Sautié Mederos

El que degrada a los demás se degrada a sí mismo
¿Hasta cuándo se le va a permitir a la burocracia con mando ejercer tan arbitrariamente sus funciones?
Por: Rolando López del Amo

Reformas en Cuba: el círculo virtuoso
Una gran parte de las cafeterías estatales están vacías y carecen de ofertas para el público.
Por Fernando Ravsberg

Catorce llaves para los candados que deprimen la economía cubana
El gobierno-partido-estado ha reconocido el pobre crecimiento de la economía en el último semestre. Han aumentado las críticas a la gestión estatal entre los economistas del patio. Existe un consenso sobre la necesidad de liberar las fuerzas productivas.
Por Pedro Campos

Ultimo Jueves de Temas.
Este jueves 25 de septiembre, “Cooperativas y Autogestión”.

CONTENIDO

La inquietud de los académicos de la economía…
Por Félix Sautié Mederos

En mis últimas crónicas cubanas he escrito sobre el estancamiento, el hastío y lo que he denominado como un conformismo inexplicable, incluyendo a la lucha por “resolver” que ponen en práctica muchas personas en Cuba, un verbo que ha adoptado muy especiales formas de manifestarse, junto con la constante emigración que diezma desde los puntos de vista sociológicos y existenciales de familia a nuestro país. Me refiero a una situación realmente significativa en la que el testimonio de un cronista que pretende escribir sobre su época y su ámbito existencial geográfico, constituye un ineludible deber de conciencia aunque por cumplirlo me convierta en una voz que clama en el desierto y sea excluido de los medios de comunicación locales, impronta que he afrontado reiteradamente desde hace ya algunos largos años.

Mis testimonios y crónicas sobre las situaciones que está afrontado la población, se han fundamentado en mis vivencias habaneras al respecto de lo que siente el pueblo, así como en mis experiencias vividas y en mi participación dentro del proceso revolucionario cubano desde la lucha contra Batista hasta el presente. En este orden de cosas, en las actuales coyunturas percibo mucho silencio en las instancias oficiales desde arriba hasta abajo, como si nada estuviera sucediendo o no hubiera nada que decirle a la población al respecto de estos asuntos que no sean consignas, esquemas o advertencias. Eso es lo que objetiva y subjetivamente percibo y es lo que he tratado de testimoniar, porque después de más de 50 y tantos años de militancia revolucionaria inclaudicable y de no incluirme personalmente en los silencios y los conformismos inexplicables que señalo, es lo que puedo hacer en mis circunstancias y posibilidades que cada vez resultan ser menos por razón de mi edad y de mis achaques.

Además a todos estos criterios y testimonios de mis Crónicas Cubanas a que me refiero, debo añadir que en las últimas semanas se han publicado en la web las preocupaciones y planteamientos de algunos reconocidos especialistas de las ciencias económicas, que desde la Academia han expuesto inquietudes y opiniones que deberían ser muy tomadas en cuenta al respecto de la Economía Cubana; sobre las cuales el reconocido economista cubano Ariel Terrero nada sospechoso de tener alguna animadversión hacia el Gobierno cubano, expresa en un artículo suyo relacionado con este tema que “La inquietud es inevitable ante el 0.6 por ciento ganado por el producto interno bruto (PIB) en el primer semestre. En lugar de crecimiento, saldo tan esmirriado refleja estancamiento” y en su blog personal denominado Cuba Profunda (1), publica un muy meritorio trabajo en mi opinión, en el que plantea que después de un minucioso estudio de los criterios y análisis de un grupo importante de doce reconocidos economistas cubanos decidió publicarlos en forma de preguntas y respuestas en 4 partes: “¿Qué significa el 0.6 por ciento del PIB en el primer semestre?; Obstáculos, frenos, causas del bajo crecimiento; Conexión con el proceso de Actualización del modelo; Apreciación sobre el futuro de la economía”; las que de conjunto constituyen un importante aporte de criterios especializados que deberían ser divulgados más ampliamente en la prensa escrita más allá de los ámbitos de INTERNET que son inaccesibles para el pueblo en general a los efectos de que la población pueda conocerlos y evaluarlos, porque lo que está sucediendo en la economía cubana incide decisivamente sobre el presente y el futuro del país dejando a un lado a las consignas y los silencios sostenidos. Es algo que nos concierne a todos y que todos tenemos que saberlo, apreciarlo y poder opinar. En consecuencia, reitero lo que he escrito muchas veces en el sentido de que sin la más real y efectiva participación del pueblo no habrá solución alguna y nunca podrá alcanzarse el propósito de construir un socialismo próspero y sustentable.

Los economistas cuyas opiniones fueron reseñadas son: Humberto Blanco, CEEC; Anicia García, UH; Lázaro Peña Castellanos, CIEI; Hiram Marquetti, CEAP; Juan Triana, CEEC; Jorge Mario Sánchez, CEEC; Francisco Borrás, UH; José Luis Rodríguez, CIEM; Aleida González-Cueto, CEEC; Ricardo Torres Pérez, CEEC; Oscar Fernández Estrada, UH; Omar Everleny Pérez, CEEC (2).Terrero encabeza cada uno de los 4 aspectos encuestados con breves comentarios que considero importantes y que cito a continuación por el orden de los temas tratados: (significado del 0.6%): “Aunque varía el tono de alarma entre unos y otros, coinciden en que es una señal de alerta, como muestran estas primeras opiniones; (obstáculos, frenos y causas del bajo rendimiento): La rigidez de la planificación asoma entre diferencias y coincidencias de los encuestados al opinar sobre trabas principales que arrastra todavía la economía cubana; (Conexión con el proceso de actualización del modelo): No todos los encuestados catan de igual manera los cambios de la economía cubana, pero coinciden en que lo más importante aún no ha llegado; (Apreciación sobre el futuro de la economía): Los entrevistados observan lentitud en los cambios, pero reconocen el inicio reciente de medidas que pueden tener mayor impacto sobre la economía…”

Es evidente que estamos ante situaciones de estancamiento que nos impiden salir adelante en el presente y hacia el futuro, caracterizadas por un silencio que estimula a la burocracia e incluso a la corrupción mientras que se profundiza una gran brecha entre el pueblo hastiado y agobiado y las cúpulas sordas y mudas que insisten en el autoritarismo de una economía e incluso una política de ordeno mando que poco tienen que ver con las verdaderas ideas del socialismo y con el progreso. El empecinamiento y la autosuficiencia de sentirse dueños únicos de la verdad sin oír la opinión de los demás están desarticulando a la Nación Cubana y es urgente que se desarrolle algo que no me canso de repetir: un diálogo de todos con todos para lograr el consenso de una República en la que quepamos todos.

Así lo pienso y así lo reitero y planteo abiertamente con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Cuba Profunda, Doce economistas en pugna… http://www.cubaprofunda.org/
Correo electrónico: editor@cubaprofunda.org
Buscar en Google en donde aparecen todos

(2) CEEC: Centro de Estudios de la Economía Cubana
UH: Universidad de la Habana
CIEI: Centro de Investigaciones de la Economía Internacional de la Universidad de La Habana
CEAP: Centro de Estudios Asia Pacífico.
CIEM: Centro de investigación de la Economía Mundial

Publicado en Por Esto!, el lunes 15 de septiembre del 2014.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=351010
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El que degrada a los demás se degrada a sí mismo
¿Hasta cuándo se le va a permitir a la burocracia con mando ejercer tan arbitrariamente sus funciones?
Por: Rolando López del Amo
Tomado de Cubano en 1er plano.

Qué lamentable ver anoche, en el Noticiero Estelar de la televisión cubana, la justificación burocrática del maltrato a los viajeros y sus acompañantes en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana. Un funcionario del aeropuerto dijo que no se permitía el acceso de acompañantes debido a que según no sé qué regulaciones internacionales había que reservarle a cada viajero un área de 20 metros cuadrados. Parecería que cada pasajero, al entrar al aeropuerto, dispone de un área de cuatro metros de largo por cinco de ancho o viceversa en la que no puede entrar ni cruzar nadie, una especie de espacio vital inviolable. Nunca antes había escuchado tal versión.

Apenas dediqué treinta años de mi vida al trabajo en el servicio exterior y conocí unos cuantos aeropuertos en cuatro continentes: diez en América Latina y el Caribe, cinco en América del Norte, doce en Europa, quince en Asia y Oceanía y dos en la península arábiga. Cuarenta y cuatro en total. No menciono aquellos en que sólo hice tránsito y no salí del aeropuerto.

En todos ellos, como fue en La Habana hasta hace poco, los viajeros podían ser despedidos por sus familiares y amigos o ser recibidos por ellos en los salones del aeropuerto. Ahora se generalizó la mala y vergonzosa práctica de la Terminal, supuestamente provisional. por la que arribaban los vuelos procedentes de los EEUU.

Lo peor es que la Terminal número 3, la de la actual discordia, fue sometida a un proceso de remodelación que nunca podría haber supuesto, no cabe en la cabeza de ningún ser normal, la eliminación del derecho del que gozaban los acompañantes de los pasajeros de acceder a la instalación general, hasta que el pasajero cruzara lo que se llamaba “la frontera” o recibirlo al salir de ella.

Ahora, quien vaya a despedir o recibir a un viajero, especialmente los últimos, tienen que aguardar de pie a la intemperie, bajo sol o lluvia, sin acceso a baños públicos o a una cafetería donde saciar la sed o comer algo Tamaño desprecio a la población no tiene nada que ver con las justas ideas del socialismo que busca favorecer el respeto a y el bienestar de los seres humanos.

¿Hasta cuándo se le va a permitir a la burocracia con mando ejercer tan arbitrariamente sus funciones? Hay un fuerte malestar por esas acciones y la información del Noticiero Nacional solo contribuye a exacerbarlo, por más que se hagan promesas de nuevas futuras construcciones aledañas fuera del aeropuerto, que no cambiarán la prohibición de acceder al mismo.

Tenía mucha razón Fidel al recordar que la historia recoge muchos casos de gentes que han abusado del poder y pocos que lo han utilizado con moderación. Y nuestro caso, no puede ser el primero, porque sería la negación misma de la revolución.

Recordemos, con José Martí, que “el que degrada a los demás se degrada a sí mismo” (19-83) y que “cuanto reduce al hombre, reduce a quien sea hombre”. (2-378)

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Reformas en Cuba: el círculo virtuoso
Una gran parte de las cafeterías estatales están vacías y carecen de ofertas para el público.
Por Fernando Ravsberg

HAVANA TIMES — La lentitud en el avance de las reformas en Cuba se justifica con el argumento de que no se quieren cometer errores. Cada escalón que se sube viene precedido de un periodo piloto en el que se evalúa las consecuencias del cambio.

Sin duda se trata de un nuevo estilo de hacer las cosas, en el que se apuesta más por la práctica que por la inspiración. Sin embargo, muchos cubanos se impacientan porque a veces los tiempos se prolongan más de lo que consideran necesario.

El caso de la hostelería es un buen ejemplo. Está claro para todos los cubanos que las cafeterías y restaurantes del Estado funcionan, en general, de forma desastrosa y que en la actualidad es el sector privado el que brinda los mejores servicios.

Pero el traslado de ese sector a manos cooperativas o particulares avanza a paso de tortuga a pesar de que cualquiera que pase por una cafetería estatal puede comprobar la mala calidad de las ofertas, en el caso de que ofrezcan algo más que cigarrillos y ron.

En mi barrio hay una cafetería que le dicen desde hace años “el palacio de las moscas”, por la cantidad de estos animalitos que la habitan. Curiosamente los inspectores que con tanto ahínco vigilan a los particulares nunca se han apersonado por allí.

Tengo un buen amigo que creó una cafetería muy exitosa en medio de Guanabacoa y lleva años esperando la posibilidad de contratar con el Estado una de las más ruinosas instalaciones de la zona para convertirla en un negocio próspero.

Claro que mucha de la prosperidad de estos negocios privados se debe a que compran sus insumos a bajo precio en el mercado negro, el cual se abastece de los almacenes del Estado, los mismos que deberían servir a las cafeterías estatales.

Es la pescadilla que se muerde la cola. Y esto ocurre, en parte, porque el gobierno no se decide a abrir mercados mayoristas con precios preferenciales para los trabajadores por cuenta propia y los cooperativistas, como existen en todas partes del mundo.

Según algunos economistas cubanos estos mercados, además de dar ventajas a los trabajadores autónomos, le facilitaría al Estado ser más efectivo en el cobro de los impuestos dado que tener el control de los insumos le permite calcular las ganancias de un negocio.

Lo cierto es que la lentitud e indecisión en la aplicación de estas políticas mantiene estancado el número de trabajadores por cuenta propia, lo cual impide al Estado continuar con los despidos del personal excedente de sus instituciones y ministerios.

Si el plan económico de futuro es que la mitad o más de la población cubana va a trabajar de forma autónoma, entre privados, cooperativistas y campesinos, el gobierno tendría que actuar de forma más decidida, coherente y global.

Lo lógico sería que si se detecta un estancamiento, las autoridades den mayores facilidades para atraer nuevos trabajadores al sector no estatal. Mercados mayoristas, disminución impositiva, créditos bancarios, variedad de insumos y acceso a maquinaria y herramientas.

También se necesita un cambio de mentalidad, dejar atrás el estalinismo económico de la URSS, que condenaba a toda iniciativa privada, y avanzar hacia una diversidad de formas de propiedad que hasta Marx y Lenin aceptaban para el socialismo.

Aun hoy en los medios de prensa y en los discursos de algunos dirigentes cada vez que se habla de corrupción se menciona algún ejemplo del sector privado, mientras se ocultan los constantes explotes de dirigentes venales en las “empresas estatales socialistas”.

Lo cierto es que el crecimiento del trabajo por cuenta propia y las cooperativas mejoraría los ingresos de muchos más cubanos, a la vez que reduciría las plantillas del Estado y enriquecería las arcas nacionales con un aumento de las contribuciones impositivas.

Este círculo virtuoso le puede aportar al gobierno el excedente financiero necesario para aumentar los salarios de los sectores que le son imprescindibles como la educación, que están aún muy por debajo del valor de la canasta básica nacional.
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Catorce llaves para los candados que deprimen la economía cubana
El gobierno-partido-estado ha reconocido el pobre crecimiento de la economía en el último semestre. Han aumentado las críticas a la gestión estatal entre los economistas del patio. Existe un consenso sobre la necesidad de liberar las fuerzas productivas.
Por Pedro Campos. 16 de septiembre de 2014 pedrocampos313@yahoo.es

El bajísimo crecimiento del PIB (0,6 %) en el primer semestre de este año, reconocido por el gobierno, ha evidenciado la insuficiencia de las medidas de la actualización” para estimular la economía y ha generado un aumento de las críticas entre los economistas del patio.

Paralelamente, es espeluznante la cantidad de cubanos que se van para EEUU vía México o arriesgando sus vidas en el Estrecho de La Florida. Según datos del Servicio de Migración de EEUU, en los últimos 12 meses, 14 mil cubanos han cruzado la frontera por México y 2,000 han sido interceptados en alta mar por guardacostas norteamericano. Cifras records en el último lustro.

Estos elementos, unidos al envejecimiento y disminución de la población, deben ser suficientes para que todos los interesados en hacer avanzar la economía cubana, especialmente los responsables de “conducirla”, piensen en la necesidad de implementar otras medidas. Haciendo lo mismo, no puede haber resultados diferentes.

El Presidente Raúl Castro, los directivos de la “actualización” y muchos economistas cubanos han reconocido la necesidad de liberar las fuerzas productivas. Si se hiciera una encuesta, probablemente la gran mayoría de los ciudadanos, también. ¿Entonces, a qué se espera?

Pero una real liberación de las fuerzas productivas implica libertad de comercio en su más amplio sentido, algo que la burocracia no acepta porque afectaría su control sobre el mercado, como evidenciaron los últimos dictados de la Aduana, encaminados a preservar el monopolio estatal-militar de la compra/venta de ropas, calzados y equipos electrodomésticos.

Estas propuestas son una contribución al debate actual sobre los pobres resultados económicos alcanzados en este año. En caso de aplicarse integralmente, estarían dirigidas a fomentar la producción, aumentar la presencia de artículos de amplio consumo en el mercado nacional, liberar el intercambio entre las distintas formas de producción existentes, estimular la circulación monetaria, mejorar el poder adquisitivo de la moneda nacional y la capacidad de compra de los ciudadanos, bajar los precios y acercar la economía al control de los de abajo.

Estás son catorce llaves para abrir los candados que actualmente mantienen encerradas las fuerzas productivas y deprimen la economía cubana.

1-Liberación del comercio interno de todas las trabas actuales, los controles y precios de ACOPIO y demás entidades burocráticas. Que el queso de Camagüey se venda libremente en La Habana y que se permita todo tipo de establecimiento de venta de productos agrícolas, industriales, artesanales y de servicios, solo con el pago mínimo de impuestos. Los precios deben responder todos a acuerdos entre vendedores y compradores.

2-Liberación de todas las trabas al mercado externo, de manera que todo el cubano que desee importar o exportar algún producto, sea con fines de consumo o mercantil, pueda realizar esas operaciones con un mínimo de controles y pago de impuestos.

3-Modificar la actual política impositiva que restringe la expansión del cuentapropismo y reducir la carga solamente a las utilidades y no a los ingresos como se hace actualmente.

4-Liberar todo el trabajo por cuenta propia para todos los profesionales incluidos médicos, arquitectos, ingenieros, etc.

5-Liberar la creación de cooperativas autónomas de todo tipo y eliminarles los permisos burocráticos y los impuestos por los primeros 3 años. Las cooperativas solo deberían presentar una carta de constitución, con los datos básicos sobre capital, miembros y aceptación de los principios internacionales del cooperativismo.

6-Posibilitar que organismos internacionales realicen préstamos directos y faciliten maquinarias y equipos a las cooperativas, partiendo del principio de que el cooperativismo es el alma del socialismo.

7-Entregar las empresas estatales a la autogestión de los trabajadores, con plena autonomía para comprar, vender y recibir créditos, de manera que sean los colectivos laborales los que elijan las administraciones, organicen y controlen la gestión y distribuyan una parte de las ganancias entre sus miembros, luego de separar la parte correspondiente a la reproducción ampliada y los pagos de impuestos.

8-Entregar en propiedad, o por medio de un crédito a pagar por plazos, las tierras dadas en usufructo a los nuevos pequeños campesinos de manera que sientan seguridad a largo plazo para las inversiones que deben hacer en viviendas, almacenes, regadíos, mejoramiento de tierras, compra de maquinarias, etc., y eliminar la obligatoriedad de incorporarse a una “cooperativa de créditos y servicios”, en verdad un mecanismo estatal para controlarles las siembras y ventas de sus productos.

9-Establecer regulaciones para las empresas privadas que explotan trabajo asalariado, a fin de garantizar los derechos de los trabajadores, como la participación de los mismos en parte de las ganancias además de los salarios mensuales, contratos colectivos de trabajo, creación de sindicatos libres para defender sus derechos, pago de seguridad social, descanso retribuido, jornadas semanales de 40 horas, pagos de horas extras, transporte y comedores obreros a bajos precios y otros que precisen los trabajadores.

10- Libertad para anunciar productos, buscar clientes y fuentes de materias primas, dentro y fuera del país, lo que demanda una Internet de amplio acceso y libertad para la prensa comercial.

11- Acabar de eliminar la doble moneda y establecer tasas de cambios más móviles del peso cubano con relación a las divisas internacionales.

12-El estado no debe administrar empresas, salvo la de servicios básicos de agua y electricidad, cuyas entidades deben pagar a sus trabajadores una parte de las ganancias, además de estipendios mensuales. Los ingresos del estado, la provincia y el municipio deben provenir de los impuestos que serán administrados transparentemente a todos los niveles bajo control de los órganos de poder popular y rendiciones de cuentas periódicas a sus correspondientes ciudadanos.

13-La salud y la educación se mantendrían subsidiadas por el estado, garantizando salud y educación para todos; pero se permitiría a los trabajadores de la salud crear clínicas mutuales propias, autónomas, administradas por el colectivo médico y poner consultorios particulares hasta para realizar cirugías menores. Grupos de maestros podrían también crear escuelas de patronato administrado por el claustro de profesores que además de llevar el plan general de educación aprobado por de MINED, incorporen otros tipos de enseñanzas complementarias o especializadas. Clínicas mutuales y escuelas particulares cobrarían por sus servicios a sus clientes de acuerdo mutuo y pagarían impuestos sobre sus ganancias.

14-Municipalización de la Administración Pública y de los poderes actualmente concentrados en el estado, con una real descentralización que vaya desde el control de los impuestos, creación y administración de presupuesto, hasta el control sobre los órganos policiacos locales, administración de justicia y demás controles estrictamente necesarios para el desenvolvimiento autónomo a nivel comunitario.

Estas y otras medidas encaminadas a destrabar la economía, socializarla y acercarla más al control ciudadano y con miras a la democratización de la sociedad, como la libertad de expresión y asociación, la separación de los poderes, la elección directa y democrática de todos los cargos públicos, deberían tomarse sin mucha dilación para evitar males peores. Además se hace impostergable el amplio debate democrático nacional, que abra el camino a una nueva constituyente, cada día más necesaria.

¿Y el bloqueo-embargo norteamericano? Ya se han explicado sus implicaciones directas e indirectas en todo este estancamiento, pero como suspenderlo no depende de nosotros los cubanos, lo mejor es concentrarnos en romper el que sí podemos eliminar, el bloqueo interno que obstaculiza el desenvolvimiento de la economía popular. Quizás sin este bloqueo interno, el otro se caiga por su propio peso.

Viva Cuba Libre. Socialismo por la vida.

Ultimo Jueves de Temas. Este jueves 25 de septiembre, a las 4.00 PM en la sala Fresa y Chocolate, en 23 y 12 en el Vedado, se abordará “Cooperativas y Autogestión”.



Catorce llaves para los candados que deprimen la economía cubana
21 septiembre, 2014, 11:48
Filed under: Sin categoría
 Puerto de La Habana, Cuba, foto tomada el 1 de septiembre de 2014 por Luis Guillermo Pineda Rodas.

Puerto de La Habana, Cuba, foto tomada el 1 de septiembre de 2014 por Luis Guillermo Pineda Rodas.

El gobierno-partido-estado ha reconocido el pobre crecimiento de la economía en el último semestre. Han aumentado las críticas a la gestión estatal entre los economistas del patio. Existe un consenso sobre la necesidad de liberar las fuerzas productivas.

Por Pedro Campos. 16 de septiembre de 2014 pedrocampos313@yahoo.es

El bajísimo crecimiento del PIB (0,6 %) en el primer semestre de este año, reconocido por el gobierno, ha evidenciado la insuficiencia de las medidas de la actualización” para estimular la economía y ha generado un aumento de las críticas entre los economistas del patio.

Paralelamente, es espeluznante la cantidad de cubanos que se van para EEUU vía México o arriesgando sus vidas en el Estrecho de La Florida. Según datos del Servicio de Migración de EEUU, en los últimos 12 meses, 14 mil cubanos han cruzado la frontera por México y 2,000 han sido interceptados en alta mar por guardacostas norteamericano. Cifras records en el último lustro.

Estos elementos, unidos al envejecimiento y disminución de la población, deben ser suficientes para que todos los interesados en hacer avanzar la economía cubana, especialmente los responsables de “conducirla”, piensen en la necesidad de implementar otras medidas. Haciendo lo mismo, no puede haber resultados diferentes.

El Presidente Raúl Castro, los directivos de la “actualización” y muchos economistas cubanos han reconocido la necesidad de liberar las fuerzas productivas. Si se hiciera una encuesta, probablemente la gran mayoría de los ciudadanos, también. ¿Entonces, a qué se espera?

Pero una real liberación de las fuerzas productivas implica libertad de comercio en su más amplio sentido, algo que la burocracia no acepta porque afectaría su control sobre el mercado, como evidenciaron los últimos dictados de la Aduana, encaminados a preservar el monopolio estatal-militar de la compra/venta de ropas, calzados y equipos electrodomésticos.

Estas propuestas son una contribución al debate actual sobre los pobres resultados económicos alcanzados en este año. En caso de aplicarse integralmente, estarían dirigidas a fomentar la producción, aumentar la presencia de artículos de amplio consumo en el mercado nacional, liberar el intercambio entre las distintas formas de producción existentes, estimular la circulación monetaria, mejorar el poder adquisitivo de la moneda nacional y la capacidad de compra de los ciudadanos, bajar los precios y acercar la economía al control de los de abajo.

Estás son catorce llaves para abrir los candados que actualmente mantienen encerradas las fuerzas productivas y deprimen la economía cubana.

1-Liberación del comercio interno de todas las trabas actuales, los controles y precios de ACOPIO y demás entidades burocráticas. Que el queso de Camagüey se venda libremente en La Habana y que se permita todo tipo de establecimiento de venta de productos agrícolas, industriales, artesanales y de servicios, solo con el pago mínimo de impuestos. Los precios deben responder todos a acuerdos entre vendedores y compradores.

2-Liberación de todas las trabas al mercado externo, de manera que todo el cubano que desee importar o exportar algún producto, sea con fines de consumo o mercantil, pueda realizar esas operaciones con un mínimo de controles y pago de impuestos.

3-Modificar la actual política impositiva que restringe la expansión del cuentapropismo y reducir la carga solamente a las utilidades y no a los ingresos como se hace actualmente.

4-Liberar todo el trabajo por cuenta propia para todos los profesionales incluidos médicos, arquitectos, ingenieros, etc.

5-Liberar la creación de cooperativas autónomas de todo tipo y eliminarles los permisos burocráticos y los impuestos por los primeros 3 años. Las cooperativas solo deberían presentar una carta de constitución, con los datos básicos sobre capital, miembros y aceptación de los principios internacionales del cooperativismo.

6-Posibilitar que organismos internacionales realicen préstamos directos y faciliten maquinarias y equipos a las cooperativas, partiendo del principio de que el cooperativismo es el alma del socialismo.

7-Entregar las empresas estatales a la autogestión de los trabajadores, con plena autonomía para comprar, vender y recibir créditos, de manera que sean los colectivos laborales los que elijan las administraciones, organicen y controlen la gestión y distribuyan una parte de las ganancias entre sus miembros, luego de separar la parte correspondiente a la reproducción ampliada y los pagos de impuestos.

8-Entregar en propiedad, o por medio de un crédito a pagar por plazos, las tierras dadas en usufructo a los nuevos pequeños campesinos de manera que sientan seguridad a largo plazo para las inversiones que deben hacer en viviendas, almacenes, regadíos, mejoramiento de tierras, compra de maquinarias, etc., y eliminar la obligatoriedad de incorporarse a una “cooperativa de créditos y servicios”, en verdad un mecanismo estatal para controlarles las siembras y ventas de sus productos.

9-Establecer regulaciones para las empresas privadas que explotan trabajo asalariado, a fin de garantizar los derechos de los trabajadores, como la participación de los mismos en parte de las ganancias además de los salarios mensuales, contratos colectivos de trabajo, creación de sindicatos libres para defender sus derechos, pago de seguridad social, descanso retribuido, jornadas semanales de 40 horas, pagos de horas extras, transporte y comedores obreros a bajos precios y otros que precisen los trabajadores.

10- Libertad para anunciar productos, buscar clientes y fuentes de materias primas, dentro y fuera del país, lo que demanda una Internet de amplio acceso y libertad para la prensa comercial.

11- Acabar de eliminar la doble moneda y establecer tasas de cambios más móviles del peso cubano con relación a las divisas internacionales.

12-El estado no debe administrar empresas, salvo la de servicios básicos de agua y electricidad, cuyas entidades deben pagar a sus trabajadores una parte de las ganancias, además de estipendios mensuales. Los ingresos del estado, la provincia y el municipio deben provenir de los impuestos que serán administrados transparentemente a todos los niveles bajo control de los órganos de poder popular y rendiciones de cuentas periódicas a sus correspondientes ciudadanos.

13-La salud y la educación se mantendrían subsidiadas por el estado, garantizando salud y educación para todos; pero se permitiría a los trabajadores de la salud crear clínicas mutuales propias, autónomas, administradas por el colectivo médico y poner consultorios particulares hasta para realizar cirugías menores. Grupos de maestros podrían también crear escuelas de patronato administrado por el claustro de profesores que además de llevar el plan general de educación aprobado por de MINED, incorporen otros tipos de enseñanzas complementarias o especializadas. Clínicas mutuales y escuelas particulares cobrarían por sus servicios a sus clientes de acuerdo mutuo y pagarían impuestos sobre sus ganancias.

14-Municipalización de la Administración Pública y de los poderes actualmente concentrados en el estado, con una real descentralización que vaya desde el control de los impuestos, creación y administración de presupuesto, hasta el control sobre los órganos policiacos locales, administración de justicia y demás controles estrictamente necesarios para el desenvolvimiento autónomo a nivel comunitario.

Estas y otras medidas encaminadas a destrabar la economía, socializarla y acercarla más al control ciudadano y con miras a la democratización de la sociedad, como la libertad de expresión y asociación, la separación de los poderes, la elección directa y democrática de todos los cargos públicos, deberían tomarse sin mucha dilación para evitar males peores. Además se hace impostergable el amplio debate democrático nacional, que abra el camino a una nueva constituyente, cada día más necesaria.

¿Y el bloqueo-embargo norteamericano? Ya se han explicado sus implicaciones directas e indirectas en todo este estancamiento, pero como suspenderlo no depende de nosotros los cubanos, lo mejor es concentrarnos en romper el que sí podemos eliminar, el bloqueo interno que obstaculiza el desenvolvimiento de la economía popular. Quizás sin este bloqueo interno, el otro se caiga por su propio peso.

Viva Cuba Libre. Socialismo por la vida.



Desde Cuba: Boletín SPD 149
21 septiembre, 2014, 7:23
Filed under: Sin categoría

Foto:  Jordi Martorell

Foto: Jordi Martorell


Enviado por Pedro Campos
15 de septiembre de 2014, 3:52

No. 149 (6/año 6). La Habana, 14-Septiembre 2014
“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”.
Art. 53 de la Constitución

Boletín por un socialismo participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos. CE pedrocampos313@yahoo.es
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones sobre forma/contenido
El boletín SPD se puede encontrar en el sitio http://www.cuba-spd.com

ÍNDICE

El tiempo, el espacio y la conceptualización del rumbo
Por Félix Sautié Mederos

¿Qué está pasando en la economía cubana?
Por: Ariel Terrero

Socialismo es libertad.
No sigan llamando socialismo a lo que no es.
Por Pedro Campos

CONTENIDO

El tiempo, el espacio y la conceptualización del rumbo
Por Félix Sautié Mederos

La falta de perspectivas para el presente y el futuro constituye una constante que embarga a la sociedad cubana que no me canso de significar, porque la considero una impronta que de manera evidente afecta por completo a nuestras vidas. En la sociedad cubana del momento detenida en el tiempo, aislada del mundo y de las realidades que nos circundan, afectada por un concepto de Plaza sitiada que se aplica centralmente a todo, la población se encuentra cada vez más hastiada de las consignas abstractas, de las advertencias e incluso de las amenazas veladas y expresas; y en respuesta, busca o bien conformarse estoicamente o escapar de todo y “resolver” e incluso muchos aspiran a emigrar. A diario se pueden leer en la WEB las noticias de cubanos echados a la mar, unos que llegan a su destino, otros que son interceptados y devueltos, mientras que algunos mueren en sus intentos de emigrar; esto último es algo que hay que tratar de detener porque constituyen muertes que no deberían producirse. Pocos son los que luchan a contracorriente porque el hastío genera cansancio y desarraigo. Me refiero a un panorama muy lamentable pero también muy real, que algunos desde sus cúpulas se afanan en no reconocer su existencia; y además, pugnan por eliminar al “mensajero” que la plantea, lo excluyen e incluso lo llegan a criminalizar.

En estas circunstancias, vivimos detenidos en un pasado que nos lastra completamente, mientras que el tiempo nos pasa por encima. Es la percepción que experimento día a día, porque analizo con cabeza propia y sin dejarme llevar por las consignas vacías, lo que me rodea y lo que vivo cotidianamente. Es una percepción que considero muy importante tratar de testimoniarla y describirla, porque pienso que es imprescindible analizarla y descifrar sus mensajes de presente y de futuro. En este orden de cosas también considero que como cronista de mi época que pretendo ser, debo escribir un testimonio para que los que vienen detrás de mi puedan conocer las incidencias que estamos experimentando al respecto de esta inercia y del hastío que nos provoca, cuyos efectos y consecuencias son incalculables.

En esta ocasión pretendo referirme brevemente y con un lenguaje comprensible para todos, más allá de lo meramente académico, a la categoría filosófica del “Tiempo” que se manifiesta en el “Espacio”. Me refiero al tiempo en relación con los cubanos de hoy en el espacio actual que es la Cuba del momento que estamos viviendo. La categoría tiempo es infinita y a la vez relativa y finita, lo digo porque infinita es per se, pero relativa en cuanto a la existencia de las personas sobre la tierra, porque tiene un límite individual determinado por las esperanzas de vida que se manifiestan en cada país, que en su intríngulis existencial es finito dado que a todos nos llega el momento de la muerte.

Nos afecta pues la incultura filosófica manifiesta en quienes intentan mantener a la sociedad cubana detenida en el tiempo mientras que a todos se nos pasa el tiempo, y valgan las redundancias del término, más allá de los desarrollos, contingencias y avances de un mundo intercomunicado que se ha convertido en una verdadera aldea global. Las improntas actuales en Cuba a que me refiero, han demostrado en el tiempo su incapacidad para lograr el desarrollo económico-social consecuente de la vida, incluso a partir del concepto de un Socialismo próspero y sustentable que actualmente se plantea edificar, el que tampoco alcanzan a comprender en su verdadero contenido conceptual los que pretenden ponerlo en práctica por caminos que no tienen como principal participante al pueblo. Debo decir que realmente si tener en cuenta los intereses de la población y sus crecientes necesidades, no podrá superarse el estancamiento que sufrimos y el hastío generalizado que nos produce.

La vida necesariamente tiene que ser concebida en el tiempo y en el espacio; y el tiempo para la sociedad como he expresado anteriormente, se mide por la esperanza de vida, que si no se tiene en cuenta, entonces los proyectos, los propósitos, incluso los cambios y las reformas se desvirtúan porque se desvinculan de los anhelos, de los intereses y de las necesidades de los seres humanos que se ven superados por planes, consignas y planteamientos inalcanzables incluso para quienes dado su parentesco cercano están llamados a sucedernos. En este sentido lo que más incide y afecta al conjunto es la no conceptualización clara y transparente del rumbo a seguir. En consecuencia, tenemos que las personas serán cada vez más ajenas a los proyectos y planes que no son transparentes, los que constantemente se manifiestan sin exponer con objetividad a dónde conducirán, así como lo que le plantean hacer. No se puede continuar con planteamientos abstractos y generalizados a favor de un bienestar que no aparece por ninguna parte y que con insistencia es afectado por medidas impopulares.

No solo es pedirle al pueblo que tenga confianza, hay que explicarle los por qué así como los objetivos que se plantean alcanzar. El pueblo además, tiene que poder expresar sus criterios, sus desacuerdos y sus necesidades; y ser tenido en cuenta, para que el rumbo sea en verdad socialista. La economía de ordeno y mando ni en el capitalismo ha dado resultado, mucho menos en un proceso que pretende ser socialista. La debacle del Socialismo Real debería haber sido suficiente para comprender que socialismo con centralización y autoritarismo es una inconsecuencia que conduce a un engendro social que nadie puede comprender aunque se mantenga en lo que he denominado como un conformismo inexplicable.

Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsmederos@gmail.com

Publicado en Por Esto! el lunes 8 de septiembre del 2014.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=349654

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¿Qué está pasando en la economía cubana?
Por: Ariel Terrero
Tomado de Cubadebate

¿Qué le está pasando a la economía cubana? La inquietud es inevitable ante el 0,6 por ciento ganado por el producto interno bruto (PIB) en el primer semestre. En lugar de crecimiento, saldo tan esmirriado refleja estancamiento. El Ministerio de Economía y Planificación confía en una leve mejoría para concluir el año con un avance en torno a 1,4 por ciento. Admite públicamente, de todas maneras, que la desaceleración anual supera la previsión de origen: era 2,2 por ciento, contra un cierre de 2,7 el año pasado.

Con el ajuste, el 2014 se anotaría un avance del PIB similar al del año más gris en década y media: el 2009, que cargó con las secuelas del trío de huracanes que peinó la tierra cubana a fines del 2008, justo cuando estallaba en Wall Street la crisis financiera que conmocionó al resto de mundo.

Para hacer más complicado un análisis hoy, el nuevo frenazo sobreviene cuando los cambios del modelo económico entran en una etapa singular, tensa y más compleja. A tres años y unos meses de iniciada, la reforma económica despliega medidas de mayor profundidad y alcance estructural, pero los beneficios demoran a escala de toda la sociedad. A la par, la crisis global abruma a socios importantes de Cuba y el bloqueo económico de Estados Unidos se ensaña, con puntería artera, contra las conexiones bancarias de nuestro país con el mundo.

En un intento por encontrar luz, Cubaprofunda encuestó a 12 eruditos, de varias instituciones académicas, con renombre cada uno en el estudio de la economía cubana.

De la complejidad del escenario actual hablan las divergencias de percepción y de opiniones de los entrevistados -doctores o doctoras todos en ciencias económicas- ante una pregunta única: ¿cómo interpreta usted el 0,6 por ciento del PIB en el primer semestre y el reajuste o recorte de la previsión anual?

Unos reconocieron que el resultado les tomó por sorpresa, mientras otros declararon que era previsible o lógico. No pocos se mostraron preocupados, pero tampoco faltaron expresiones de tranquilidad por parte de quienes consideran que es muy temprano para cosechar los beneficios de las transformaciones emprendidas en la economía.

Del torbellino de diferencias y honduras académicas, emergen también coincidencias y, sobre todo, pistas para comprender la coyuntura cubana y la reforma llamada Actualización del modelo económico.

Doctores en Ciencias Económicas, entrevistados:

Universidad de La Habana (UH). Anicia García Alvarez. Francisco Borrás Atienza y Oscar Fernández Estrada.

Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC). Humberto Blanco Rosales (Director). Juan Triana Cordoví. Omar Everleny Pérez Villanueva. Aleida González-Cueto Logres. Ricardo Torres Pérez. Jorge Mario Sánchez Egoscue.

Centro de Estudios de la Administración Pública (CEAP). Hiram Marquetti Nodarse.

Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI). Lázaro Peña Castellanos (Director).

Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). José Luis Rodríguez García.

Después de transcribir, leer y analizar casi tres horas de puntos de vista y percepciones de los doce economistas, Cubaprofunda optó por ofrecerlas en cuatro partes a partir de hoy, ordenados en un cuarteto de temas centrales:

¿Qué significa el 0,6 por ciento del PIB en el primer semestre?

Obstáculos, frenos, causas del bajo crecimiento

Conexión con el proceso de Actualización del modelo

Apreciación sobre el futuro de la economía.

Sirva la lectura de estas opiniones, convertidas en debate por gracia y maña del periodismo, como grano de arena en la construcción del consenso social, imprescindible para el éxito de un proceso de transformaciones que enfrenta, inevitablemente, resistencias disímiles dentro y fuera de la nación.

¿Qué significa el 0,6 por ciento del PIB en el primer semestre?

Aunque varía el tono de alarma entre unos y otros, coinciden en que es una señal de alerta, como muestran estas primeras opiniones.

Humberto Blanco, CEEC: La noticia nos sorprendió. Creo que nos preocupa a todos. Estamos ante una evidente desaceleración del crecimiento económico. En un contexto tan dinámico, de cambios y reestructuraciones de todo tipo, y en un entorno internacional adverso, es comprensible que el crecimiento económico se sostenga en un nivel discreto, pero que se sostenga. Sin embargo, el 0,6 por ciento, prácticamente no es crecimiento. Y la expectativa de 1,4 por ciento al final del año confirma que hay una desaceleración.

Anicia García, UH: El escaso crecimiento es una mala noticia. Pero nos preocupa no ahora, en este año específicamente, sino desde el 2008, que es cuando la economía se comienza a desacelerar. Llevamos más de 20 años con una situación difícil. Se han acumulado problemas que no tienen solución si no es a partir de un crecimiento económico mucho mayor.

Lázaro Peña Castellanos, CIEI: No es tan sorprendente el comportamiento del PIB. Puedo entender que había un estudio detrás de las previsiones, pero me parece que esos cálculos no se correspondían con la realidad, con el contexto actual de la economía internacional y, sobre todo, con la profunda necesidad de transformaciones de la estructura económica del país.

Hiram Marquetti, CEAP: Creo que para la opinión pública fue una sorpresa que el PIB del primer semestre tan solo llegara al 0,6 por ciento, sobre todo porque había algunos resultados positivos en sectores que desde hace más de 20 años son clave en la economía, como el turismo, que con sus limitaciones logró crecer en el número de visitantes en su etapa alta. No se cumplió el plan en la industria azucarera, pero sin lugar a dudas mejoró la producción. También se están ejecutando inversiones: en los servicios turísticos en Varadero, en el sector electroenergético para respaldar a la industria del níquel, y sigue en marcha el proyecto de desarrollo del Mariel, que sin dudas es una importante inversión. Otras actividades no muestran resultados tan alentadores pero progresan, mientras se expanden nuevas formas de organización empresarial, es decir, las cooperativas no agropecuarias. A esto habría que añadir las inversiones para reparar los daños que dejó el huracán Sandy en Santiago y Holguín y en menor medida en otras provincias.

A pesar de la sorpresa, un grupo de tendencias negativas han impactado en la economía sobre todo después del año 2008, en que Cuba tuvo que aplicar un mecanismo de default, o sea, no pudo honrar el volumen de obligaciones financieras externas acumuladas en ese momento, sobre todo por las pérdidas causadas por los tres ciclones de agosto y septiembre, equivalentes a alrededor del 10 por ciento del PIB. Esta situación se refleja de alguna manera en la dinámica actual de la economía.

Juan Triana, CEEC: Creo que es una señal de estancamiento de la economía cubana, lo cual para nada es bueno. Puede ser en cierta medida comprensible, si atendemos a que Cuba se maneja en medio de restricciones económicas muy fuertes tanto internas como externas. Pero también es una señal evidente de que todo lo que se ha hecho, y se ha hecho mucho, es insuficiente desde el punto de vista del propósito de que el país crezca y se pueda desarrollar.

Jorge Mario Sánchez, CEEC: En términos de cantidad, es un resultado magro, en condiciones difíciles, pero anémico. En cuanto a la calidad, sigue entrampado en viejas deficiencias que no se han resuelto. A cuatro o cinco años de lanzar el proceso de reestructuración más importante en la historia de la sociedad y de la economía durante la Revolución, todavía los resultados no están avalando los objetivos propuestos.

Francisco Borrás, UH: Crecer 0,6 por ciento es casi no crecer. Pero alguna gente recibe esa información con pesimismo y la vincula, injustamente, con la actualización del modelo económico cubano. Sería injusto sacar la siguiente conclusión: el PIB está creciendo poco porque vamos por mal camino o vamos demasiado lentos. Recuerda aquella idea de Raúl de que no debemos improvisar como otras veces. Tenemos que estudiar bien cada paso.

2- Obstáculos, frenos, causas del bajo crecimiento

La rigidez de la planificación asoma entre diferencias y coincidencias de los encuestados al opinar sobre trabas principales que arrastra todavía la economía cubana

¿Por qué la economía cubana no logra romper el ciclo de bajo crecimiento de los últimos años, agravado en 2014 como evidencian el 0,6 por ciento de incremento del PIB en el primer semestre y el 1,4 por ciento previsto para el año?

José Luis Rodríguez, CIEM: Los resultados del primer semestre de este año y las previsiones del año están reflejando factores externos, yo diría que con mucho peso, y también dificultades que arrastra la economía cubana en la gestión económica. La zafra dejó de producir un 12 por ciento del plan pero por suerte los precios se mantienen aproximadamente igual en el mercado internacional. Otra exportación importante, la producción de níquel, también está muy afectada, aunque los precios han subido. Y el turismo, que no aumentó prácticamente el año pasado, se planteó una meta muy fuerte este año: crecer más del 10 por ciento en el número de visitantes, pero solo está obteniendo un 5 por ciento. A la par, nos golpean alzas de precios de importaciones como el petróleo. En los alimentos, han subido casi todos, como los frijoles y el arroz, mientras la leche en polvo se mantiene muy alta. La factura de los alimentos va a ser mayor de lo previsto.
Este año, además, se ha incrementado la presión del bloqueo norteamericano, especialmente en lo referido a la penalización de instituciones financieras que hagan negocios con Cuba.
Todos estos factores, unido a problemas internos en la gestión económica y en la terminación de inversiones, son los que han dado este resultado.

Aleida González-Cueto, CEEC: Estamos lentos. La actividad inversionista es lo que está atrasando el crecimiento.

Ricardo Torres Pérez, CEEC: Ciertamente, concurren factores que no estaban presentes antes: una crisis económica internacional con impacto en Cuba, que es una economía muy abierta y lo va a seguir siendo. Pero creo que esos resultados se deben mayormente a nuestras propias insuficiencias, a las debilidades estructurales que ha acumulado la economía cubana durante muchísimo tiempo.

Es un mal que responde a causas profundas, de difícil modificación, que requieren en muchos casos, y es lo que defendemos, de medidas más audaces, más coherentes, de mayor alcance. Por supuesto, la maduración de esas medidas tomará también un tiempo, antes de que puedan impactar positivamente en esa dinámica de crecimiento.

Oscar Fernández Estrada, UH: En estos momentos uno de los principales obstáculos para el crecimiento de la economía cubana son los mecanismos tan verticales y administrativos de asignación de recursos. ¿Por qué no crece la agricultura, por ejemplo, si se le destinan recursos? El problema es de oportunidad. El insumo tiene que llegar oportunamente, si no, no sirve de nada. Al final del año, qué tienes: gastaste en importaciones, pero no impactan en el crecimiento.

Las previsiones que se hacen son planes muy rígidos, que suponen comportamientos que no se controlan del todo, ni por el Ministerio de Economía, ni por las grandes empresas. Al proponernos metas muy estrictas, sin variantes ni alternativas, cualquier pequeña variación, o si algo no se comporta como previmos, cosa normal, entonces se traban muchas cosas y los planes no se cumplen.

Con las nuevas resoluciones asociadas a las directivas del Plan 2014, hay una categoría, el encargo estatal, que es lo que la empresa se compromete a producir por solicitud del Estado. Pero implica casi el 100 por ciento de la capacidad productiva de la entidad. Si no avanzamos resueltamente para reducir el encargo estatal para permitir que la empresa destine una mayor parte de la capacidad productiva a ventas por acuerdo, en función de la oferta y la demanda, va a seguir siendo un mecanismo de decisión vertical. Hay que reducirlo para dejar que la empresa organice su canasta de insumos, sin mediar una asignación central, y que venda sus producciones, sin necesidad de que pasen también por un mecanismo central predeterminado.

Lo que se conoce en Cuba como planificación, más que un mecanismo eficaz o eficiente de asignación de recursos, es en estos momentos uno de los principales obstáculos al crecimiento.

Anicia García, UH: Es muy difícil crecer y que una economía sea sostenible a largo plazo con una tasa de inversión tan baja como la que tiene Cuba: apenas un 10 por ciento del producto interno bruto. La inversión es la que nos permitiría mantener lo que tenemos, crecer, modernizarnos, generar exportaciones, penetrar nuevos mercados, desarrollarnos.

También es importante que el PIB crezca para aliviar tensiones en el nivel de consumo, que se ha resentido mucho en los últimos años.

Hiram Marquetti, CEAP: La economía cubana ha persistido desde hace un tiempo en aplicar medidas procíclicas, es decir, de restricción del gasto. Hemos insistido en reducir sobre todo el gasto de importaciones, que tiene un límite cuando no hay respuesta del sector productivo nacional: que se encuentra descapitalizado en un porcentaje significativo y acumula grandes deudas desde el punto de vista de inversiones. Y esto, lógicamente, se refleja en los resultados. La restricción de los gastos también ha sido fuerte en las inversiones.

A mi modo de ver, estas políticas restrictivas se manifiestan con mucha fuerza en la planificación, en la asignación de recursos. Con el plan se han aplicado medidas homogeneizadoras, que no respaldan de manera efectiva u oportuna aquellas actividades que son realmente dinamizadoras de la actividad económica.

Omar Everleny Pérez, CEEC: Mientras el obrero siga ganando un salario que no le garantiza la adquisición de bienes y servicios necesarios, ni hay motivación por el trabajo ni la productividad puede ser óptima. Eso se arrastra en todas las esferas de la economía y explica un poco el 0,6 por ciento del primer semestre.

Otra limitante del crecimiento económico en Cuba está en la demanda interna, el consumo interno. El desarrollo necesita de un mercado interno. Y no tenemos ese soporte. Primero, porque no hay capacidad adquisitiva, y segundo, porque no tenemos productos, ni calidad en la producción. Casi todo es importado y ocurren desabastecimientos de bienes importantes. Por consiguiente, el comercio minorista, que también contribuye al crecimiento, disminuye.

Jorge Mario Sánchez, CEEC: Aunque han comenzado profundos cambios en el marco legal, en la parte normativa, en la institucional y se ha iniciado un proceso, tímido aún, pero importante, estratégico, de descentralización, todavía no se expresa en un cambio de la calidad del crecimiento, ni en alcanzar ritmos que sean realmente sostenibles. Sigue siendo un avance sobre la base del endeudamiento. Por un 1 por ciento que crece la economía cubana, la deuda tiende a crecer de 2 a 3 veces, fundamentalmente la de tipo comercial. Si no cambiamos los fundamentos del crecimiento, la calidad de ese indicador mantiene un síntoma de deformación crónica que no acaba de ser resuelta.

Reducimos las normativas para las empresas a siete indicadores; excelente. Pero reproducen viejas prácticas de la planificación centralizada con otro lenguaje, con otros instrumentos. Seguimos entrampados en los factores inerciales. El cambio de mentalidad, el cambio de instrumentos, es precisamente cómo hacer las cosas de una manera diferente para no replicar mecanismos y hábitos que ya fracasaron.

Lázaro Peña Castellanos, CIEI: No se trata solamente del diseño y ejecución de las políticas económicas, sino también de cómo se controlan, con la participación del pueblo y de los trabajadores. Creo que las estructuras del Estado y del gobierno necesitan una modificación que tenga en cuenta estas cuestiones. Es una necesidad del proceso y de la dinámica misma del desarrollo. Son problemas que todavía perduran y deben ser vencidos para lograr no solo diseño de políticas, sino capacidad para que esas políticas se conviertan en realidad.

3- Conexión con la Actualización del modelo económico

No todos los encuestados catan de igual manera los cambios de la economía cubana, pero coinciden en que lo más importante aún no ha llegado.

Ricardo Torres, CEEC: Las cifras macroeconómicas del 2014 no se pueden ver aisladas, sino como continuación de una tendencia sostenida durante por lo menos los últimos seis años, que se inserta a su vez dentro de un ciclo aún mayor de crecimiento insatisfactorio del PIB. Pero las más recientes, a partir del momento en que empiezan los cambios con el gobierno de Raúl, indican que las medidas implementadas no han sido suficientes para cambiar la dinámica de crecimiento y el pobre desempeño económico del país.

Algunos factores comienzan a ser modificados con la Actualización del modelo económico. Uno evidente es la Ley de Inversión Extranjera, que trata de cambiar este ciclo perverso de bajas tasas de inversión de los últimos 25 años. Ninguna economía que aspire a un crecimiento alto de manera sostenida en el tiempo, puede mantener los niveles de inversión que tiene Cuba en la actualidad, de alrededor del 10 por ciento del PIB anualmente. Otro paso es el avance hacia un esquema cambiario y monetario que permita identificar cuáles son las ventajas competitivas de la nación, mejorar la asignación de recursos y hacer más transparente las transacciones económicas. Va a ser una contribución sin dudas extraordinaria, clave para avanzar más rápido.

Anicia García, UH: Al proceso de actualización le ha estado faltando un componente fundamental, la reforma de la empresa estatal socialista. Hemos hablado sistemáticamente de que es el eslabón fundamental de la economía, pero para que pueda serlo hay que repensar el sistema de gestión de la empresa estatal y quitarle trabas administrativas y burocráticas que lo entorpecen. Esa reforma comienza ahora, a tres años de aprobación de los Lineamientos. Se ha retrasado mucho. Yo comprendo que hay peligros, riesgos, pero hay que asumirlos. Porque más peligro y más riesgos tiene la acumulación de problemas sin solución y acumular tres o más años de escaso crecimiento económico.

En el sector agropecuario se han hecho muchas cosas, pero faltan medidas decisivas para ver resultados. Por ejemplo, la apertura de un mercado de insumos. Los mercados de distribución, como los tenemos diseñados hasta ahora, lejos de fomentar competencia y mayor producción, están haciendo todo lo contrario. Y eso también es un problema importante.

Humberto Blanco, CEEC: El proceso de implementación de los lineamientos ha tenido logros y crecimiento en algunos sectores, pero todavía la solución está lejos. Asistimos a un decrecimiento de la industria manufacturera, con excepción de la biotecnología y la industria farmacéutica. Eso nos está enviando señales claras de que, a pesar de los avances y de todas las medidas en curso, probablemente tengamos que pensar en medidas nuevas, adicionales, en otras direcciones, para desatar de veras los nudos que mantienen atadas las fuerzas productivas y que ha sido una de las claves del proceso, como ha dicho públicamente la dirección del país: liberar las fuerzas productivas. Estamos hablando de riquezas, de producción material, de servicios, que están deprimidos, en un contexto internacional relativamente desfavorable que no va a cambiar.
Son procesos complejos. Pero hay un factor, el tiempo, que debemos considerar muy en serio.

Omar Everleny Pérez, CEEC: Cada una de las medidas que se han ido tomando mantiene la mentalidad centralista. La mitad de las cooperativas aprobadas no está funcionando todavía. ¿Por qué? Porque han tenido problemas en su mundo como lo tiene la empresa estatal. Entonces, no es un problema del tamaño ni de la forma de propiedad, es un problema de cómo está estructurado el sistema. En la agricultura se han tomado decenas de medidas y todavía no hay producción.

Hay voluntad de cambio, pero a la hora de los hechos, las instituciones no ven al sector no estatal como un componente verdadero del desarrollo.

Ya llevamos tres años y unos meses implementando Lineamientos y al final de la cadena, el cliente, el trabajador, no ve resultados.

Oscar Fernández Estrada, UH: Mi impresión es que las medidas que hemos tomado no están dirigidas todavía a potenciar, a destrabar, las fuerzas productivas y a potenciar, por tanto, el crecimiento de la economía. Todo lo hecho hasta el momento ha tenido que ver con un cambio en las reglas de juego, un cambio en la forma de organizarse y funcionar los agentes de la economía, pero todavía no está consolidado ni siquiera ese nuevo paradigma de reglas del juego.

Francisco Borrás, UH: Hasta ahora las medidas han estado enfocadas fundamentalmente hacia las nuevas formas de gestión: el cuentapropismo y, de manera muy incipiente, el desarrollo de cooperativas. Al sector empresarial estatal, que es el que tendrá impacto realmente en el crecimiento del PIB y sobre el desarrollo próspero y sostenible, no se le pueden pedir frutos todavía porque acaban de salir ahora las normativas que apuntan a su transformación.

Tampoco está implementada aún, por ejemplo, la unificación monetaria y cambiaria. No va a resolver el problema, pero es un factor que puede coadyuvar a que las empresas sientan el peso de la ineficiencia e ineficacia, o se estimulen verdaderamente cuando son eficientes y eficaces.

Aleida González Cueto, CEEC: La Actualización del modelo económico es un proceso muy complicado. Es una realidad. Estamos ante una acumulación de errores, sistematizados y durante mucho tiempo repetidos. Hace mucho que todo el mundo sabe dónde están los problemas, pero si eliminas uno, caes en otro y caes en otro. Ocurre con pasos como la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria. Cuando planificas y vas a ejecutar uno, te das cuenta de que hay problemas que no permiten hacerlo en el momento en que se quiere. Eso lo atrasa y a la vez se van atrasando los demás pasos.

Juan Triana, CEEC: Sería necesario repensar la reforma empresarial que recién comienza, porque lejos de promover una mayor descentralización, puede generar una nueva centralización de decisiones fundamentales: las está moviendo de las unidades donde se realiza la producción y los servicios hacia entidades, las OSDEs (Organización Superior de Dirección Empresarial), que tienen una función administrativa y de control. Estamos repitiendo esquemas e instituciones que conocimos en Cuba hace prácticamente 40 años y fracasaron.

Habría que expandir también el marco institucional y legal de los pequeños negocios privados y de las nuevas cooperativas. Son procesos todavía sumamente discrecionales en el caso de las cooperativas; inducidos muchas veces. La dinámica del sector de los trabajadores por cuenta propia ha demostrado hasta ahora que pueden ser funcionales a los propósitos de la economía socialista. Si se les dieran un mayor espacio, sobre todo en actividades productivas, y no de servicios única y exclusivamente, podrían contribuir a expandir el empleo y al crecimiento económico y, quizás, podrían ser una contribución más a las exportaciones y a la sustitución de importaciones.

No solo es un problema de desatar nudos, sino de crear nuevas oportunidades en función del crecimiento económico y el desarrollo del país.

4- Miradas al futuro de la economía cubana

Los entrevistados observan lentitud en los cambios, pero reconocen el inicio reciente de medidas que pueden tener mayor impacto sobre la economía.

José Luis Rodríguez, CIEM: Es necesario avanzar más rápidamente en la solución de una serie de problemas de descapitalización que tiene la economía y, particularmente, la agricultura.

Jorge Mario Sánchez, CEEC: Avanzamos desde una sociedad muy homogénea y vertical, con una visión cultural -tanto institucional como a nivel de toda la sociedad- de que el Estado es el único actor que debe y puede acaparar funciones, hacia una sociedad donde tienen cada vez más importancia los elementos complementarios, que apoyan y en algunos casos sustituyen al Estado.

El sector cooperativo y el privado asumen un rol creciente y es muy importante romper con estereotipos de que privado es antagonista del Estado o una negación del carácter socialista. El sector privado cubano se inserta en un contexto socialista para satisfacer objetivos de la sociedad. No niega los beneficios, la propiedad privada, pero los pone en función de la sociedad. Lo mismo es aplicable a la cooperativa como forma intermedia de propiedad.

Con el sector cooperativo y privado marchamos hacia un cambio de concepción acerca de la estructura de la sociedad. Por tanto, deben cambiar las visiones e instrumentos para normar la actividad de estos sectores. Menos reglas, más autonomía y más centrado en los principios, con un entorno flexible.

Juan Triana, CEEC: Este proceso, que ha sido paso a paso, y ha permitido ampliar los horizontes de la economía nacional en términos de actores, está necesitado de políticas más contundentes que promuevan el crecimiento económico.

Una parte importante de esas políticas, al menos tres, acaban de comenzar. Una es la aprobación de una política para la inversión extranjera directa, que incluye la Zona Especial de Desarrollo Mariel. La otra, el inicio de un proceso de reestructuración de la empresa estatal cubana, que en definitiva es el grueso, quizás el 85 por ciento, de la economía nacional. Y la tercera, anunciada desde finales del año pasado, es el programa de unificación monetaria. Esas tres medidas tienen un carácter estructural profundo, y deben tener impactos importantes en los resultados futuros de la economía nacional.

Pero si el país quiere, si nosotros queremos, si el gobierno quiere, caminar hacia un desarrollo y una sociedad socialista, sustentable y próspera, tendremos que pensar profundamente en implementar nuevas medidas que permitan crear nuevas oportunidades y expandir las capacidades productivas del país.

Ricardo Torres, CEEC: Cuba ha dado pasos importantes para desatar las fuerzas productivas desde el punto de vista de las formas de propiedad. Se le han abierto espacios al sector privado, al sector cooperativo, pero todavía con muchas limitaciones para crecer, desarrollarse, ganar en eficiencia y en productividad. Están confinados a actividades muy básicas, de bajo valor agregado.

Y es una contradicción porque no aprovecha el activo más importante que tiene Cuba para su desarrollo, y que tendrá durante muchos años: la calificación de su fuerza de trabajo.

Hiram Marquetti, CEAP: Yo creo que el proceso va a dar resultados. Estamos en un momento complejo. En el próximo congreso del Partido se hará un balance del despliegue de los Lineamientos, y la etapa crítica del proceso comenzará entonces porque ya habrá madurado un grupo de medidas y se habrán ejecutado transformaciones funcionales y algunas de tipo estructural de peso, pero en el orden social lo más complicado es construir consensos hoy con factores que la gente no ve todavía.

Aleida González Cueto, CEEC: A mí lo que me da un poco de optimismo es que se han encontrado los hilos de la madeja, es decir, por dónde empezar. El proceso va bien, pero la realidad pone trabas que lo han ido atrasando más de lo planificado y, por supuesto, mucho más de lo que uno desea.

Francisco Borrás, UH: En los últimos tiempos se han dado pasos que tendrán impacto en el corto y mediano plazos. En vías de implementación están medidas principales, desde la unificación monetaria hasta el cambio en la concepción del precio. Una de las que más puede dinamizar la economía es el cambio en el paradigma de los precios. Hoy están anclados a los costos. Mientras mayor el costo, más alto el precio. Con la unificación monetaria y las nuevas estrategias de precios, el costo va a ser una variable del precio y las empresas empezarán a preocuparse más por ser eficientes, competitivas, que hoy no lo tienen como prioridad.

Es como un avión que está calentando los motores ahora, cogiendo pista. No le vas a medir que no coge altura; no, por supuesto, está calentando los motores. Pero cuando la Actualización del modelo despegue, pienso que lo hará como los aviones, con fuerza, hacia arriba. Soy optimista.

(Tomado del blog de Ariel Terrero y Dixie Edith, Cuba Profunda)
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Socialismo es libertad.
No sigan llamando socialismo a lo que no es.
Por Pedro Campos

“Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: -el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas: – y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados”.
José Martí

El objetivo último, final, de la idea socialista es la emancipación plena del ser humano, la que se conseguiría en la sociedad post-capitalista con la liberación del trabajo asalariado, la forma moderna de esclavización y explotación capitalista, en fin, la desenajenación de los seres humanos de las condiciones de su existencia determinadas por esa forma de producción.

La gran desgracia del socialismo fue definida genialmente por nuestro José Martí, en 1894, cuando escribió a su amigo Fermín Valdés Domínguez las palabras con las que encabezo este escrito. Entre la ignorancia y el oportunismo ambicioso convirtieron la idea socialista en ese bodrio vulgar que nos han querido pasar por tal, detestado por la mayoría de los ciudadanos del mundo moderno.

La interpretación “marxista-leninista”, en verdad estalinista, -mezcla de ignorancia y oportunismo- del socialismo , asumió una serie de frases aisladas de Marx y otros fundadores, las dogmatizó y convirtió en doctrina comunista. Para los que tengan dudas vean el compendio de artículos de Stalin “Cuestiones del Leninismo”, donde queda plenamente demostrado que Stalin pretendió establecer una continuidad entre el marxismo y las barbaridades que hicieron los comunistas rusos, sobre todo después de la muerte de Lenin.

Y es allí donde está el origen de todas las desviaciones posteriores, bases de toda esa tragedia que vivimos los pueblos de Rusia, China y Cuba, por mencionar las tres “revoluciones socialistas clásicas”.

El capitalismo monopolista de estado implantado en esos tres países en nombre del “socialismo, el marxismo-leninismo, la revolución y la clase obrera”, al tiempo que los enunciaba, violaba en la práctica los principales presupuestos filosóficos del socialismo original, especialmente, el de la libertad, el avance a la abolición del trabajo asalariado hacia formas de producción libres, de tipo cooperativo-autogestionarias o individuales y la democratización más plena del poder.

La lectura dogmática, “extranjeriza, confusa e incompleta” de los “ambiciosos” estalinistas de esos presupuestos concluyó en la imposición de “nuevas relaciones de producción a partir de convertir la propiedad privada en estatal, manteniendo el trabajo asalariado”. ¡Vaya mejunje! Nada que ver con la trasformación natural de las relaciones de producción asalariadas en libres, asociadas o no, como resultado natural generado por el desarrollo de la cultura social, económica y productiva, de las ciencias y las técnicas y su dominio por los seres humanos.

Fue así como ignorantes y oportunistas hicieron barbaridades en nombre de la idea socialista y otros siguen identificándola con aquéllas. Unos y otros confundieron o interpretaron sus esencias en función de sus estrechos intereses, en virtud de lo cual pretendieron arbitrariamente imponer una sociedad burocratizada, jerarquizada, estatizada, con un sistema de esclavitud asalariada generalizada, donde los trabajadores nunca fueron dueños de nada, ni nada decidieron y unos pocos iluminados decidieron por todos. Y a ese engendro le pusieron por nombre “socialismo”.

Surgieron así las llamadas “dictaduras del Proletariado” , con estados que controlaron la propiedad en forma casi absoluta sin jamás transferirla a los trabajadores; las tendencias centralistas hacia el fortalecimiento del estado en lugar de su extinción; las economías administradas burocráticamente por el “partido comunista” único; las absurdas regulaciones estatales de la economía y la vida; la “planificación centralizada”; la represión del pensamiento diferente y las restricciones de todos los derechos alcanzados por las diferentes fuerzas revolucionarias a través de la historia.

En los tres procesos clásicos del Siglo XX , revoluciones populares por la democracia, en su evolución, terminaron bajo control de llamados partidos comunistas que entendieron la idea socialista, no como la emancipación del trabajo, como la sociedad de los trabajadores libres, asociados, o no, la más democrática, la más libre, la más humana, la más solidaria; sino como la imposición de un esquema arbitrario, preconcebido por “seguidores” de un Marx que nunca entendieron o nunca les interesó entender.

Carlos Marx y su grupo, en vísperas de la aprobación del Manifiesto Comunista expresaron en 1847: “No nos encontramos entre esos comunistas que aspiran a destruir la libertad personal, que desean convertir el mundo en un enorme cuartel o en un gigantesco asilo. Es verdad que existen algunos comunistas que, de forma simplista, se niegan a tolerar la libertad personal y desearían eliminarla del mundo, porque consideran que es un obstáculo a la completa armonía. Pero nosotros no tenemos ninguna intención de cambiar libertad por igualdad…. Pongámonos a trabajar para establecer un estado democrático en el que cada partido podría ganar, hablando o por escrito, a la mayoría para sus ideas… ”

Esa idea libertaria y democrática del socialismo fue ignorada por los estalinistas y los defensores del capitalismo. ¿Coincidencias casuales o causales?

Y todavía hoy vemos, como después de tanto desastre estalinista, todos los días aparecen personas que siguen llamando socialismo a esa “cosa” que se nos ha impuesto en Cuba y que en todas partes fracasó. Unos por ignorancia, otros por ambiciones y unos terceros interesados en que, de “socialismo”, solo quede el mal recuerdo, para que a nadie se le ocurra en este hemisferio “cambiar” al sacrosanto sistema capitalista, como si mantenerlo o sustituirlo fuera posible por voluntad humana.

Pero en definitiva, el capitalismo ha evolucionado y ha tenido que cambiar mucho, corroborando las ideas de los fundadores socialistas. Ya, en no pocos países, precisamente por el desarrollo de sus fuerzas productivas, la libertad de comercio y de asociación para producir, ha venido generando un alto número de trabajadores libres, asociados o no, formas de democracia directa, libertades y derechos iguales para todos, etc., que ya dibujan sociedades que en muy poco se parecen a aquellas capitalistas originales del siglo XIX, precisamente porque su propia naturaleza genera en su seno, cada día, más trabajadores interesados en liberarse de la explotación asalariada, en no trabajar para otros.

Demostrándose así otra tesis básicas del socialismo original: la nueva sociedad y sus formas de producción no se construyen voluntaristamente de la nada, surgen y se desarrollan desde abajo, en el seno de la sociedad capitalista. Los trabajadores no tienen que inventarse ninguna nueva teoría revolucionaria, solo tienen que dar rienda suelta a ese movimiento de trabajadores libres surgido en el seno del capitalismo con las cooperativas autónomas formadas por los mismos trabajadores asociados libremente.

El capitalismo más consecuente con los derechos económicos políticos y civiles por los que lucharon juntos capitalistas y obreros contra el feudalismo en las revoluciones burguesas, ha sido el que más ha facilitado el desarrollo del trabajo libre, asociado o no, que a la larga ha ido ya predominando en algunos sectores de algunas sociedades y finalmente terminará siendo mayoritario. Facilidades que jamás brindó el estatalismo asalariado “socialista”, precisamente por temor al trabajo libre, a la libertad.

Los que tengan dudas al respecto que accedan a las páginas de Internet de la Asociación Internacional Cooperativa, busquen datos sobre el cooperativismo en EEUU, Europa, Asia y América Latina y averigüen cuántos trabajadores por cuenta propia existen en el mundo desarrollado. Si siguen teniendo dudas, miren a su alrededor y a sí mismo. Muchos se darán cuenta que han buscado crear sus propios negocios, tratando de salirse de la explotación asalariada.

No pretendo convencer a nadie de que “el socialismo es bueno” ni nada por el estilo. Cada uno crea lo que quiera. Filosóficamente, guste o disguste, la sociedad capitalista clásica ha ido evolucionando en la dirección planteada por los socialistas originales, nada que ver con el “marxismo leninismo”.

Entiendo que quienes sufrieron por las políticas “socialistas”, nada quieran saber del vocablo.

Por mí, si quieren, cámbienle el nombre y póngale la sociedad de los “trabajadores libres”. Pero nadie dude que tal fuera el socialismo para Marx y los socialistas originales y no la porquería hecha en su nombre por los “comunistas” del siglo XX.

Por favor, para tratar de entendernos, todos, no sigan llamando socialismo a lo que no es. Socialismo es, será, trabajo libre, libertad.

Viva Cuba libre. Socialismo por la vida.

Nota; Se recomienda la lectura de “Socialismo desde abajo, las dos almas del socialismo”, del norteamericano Hal Draper.