Cuba Nuestra: Sociedad Civil


Comunicado de los socialdemócratas cubanos
30 junio, 2014, 18:40
Filed under: Sin categoría

arc

La Habana, 28 de junio de 2014
Comunicación
Internacional Socialista
Partidos y organizaciones miembros de la Internacional Socialista

Resulta de suma importancia para los socialdemócratas cubanos la invitación que se nos hace a esta reunión de la Internacional Socialista, a celebrarse en la ciudad de México los días 29 y 30 de junio.

El debate político es global y nuestras ideas deben alimentarse desde todos los rincones del mundo, independientemente de las diferencias de contexto y de realidades políticas específicas de cada país.

Cuba enfrenta la peor crisis de toda su historia como nación probable y ello se debe a la conjunción poderosa entre la falta de ideas y las peores prácticas políticas, que han sintetizado el modelo de régimen en un linaje familiar como pocas veces en la historia republicana de América Latina.

Lo que ha sucedido concretamente con nosotros es que durante mucho tiempo, en muchos lugares y frente a una diversidad de sectores e interlocutores, la narrativa utópica ha enmascarado la deliberada construcción del subdesarrollo y la generación consecuente de un modelo de desigualdades que combina las diferencias propias del capitalismo rentista, pero de Estado, con las que se crean a partir de modelos que institucionalizan los privilegios como sucede en Cuba. Los mínimos de cohesión social que existieron por más de 45 años se han ido erosionando detrás de una densa cortina retórica de compromiso con las grandes mayorías olvidadas.

Esta realidad nos coloca en un status negativo original en el contexto latinoamericano, y mundial, que poco a poco se abre a la conciencia global, sobre todo de fuerzas progresistas, que recuperan para los derechos sociales la plataforma de las libertades fundamentales y del Estado de derecho.

Nos congratulamos de que la Internacional Socialista (IS) y otras fuerzas progresistas en el mundo, que están en medio de un debate de ideas y proyectos para mejor perfilar la agenda y sus estructuras de cara a desafíos imprevistos, coloque a los socialdemócratas cubanos en la línea de discusión y en el espacio donde se contrastan nuestros pareceres, nuestras ideas y nuestras convicciones de cara al futuro.

Desafortunadamente no podré estar presente en esta reunión. Sigo siendo objeto de una medida cautelar, bajo la insana y peregrina acusación de Difusión de Noticias Falsas contra la Paz Internacional, que limita severamente mi movilidad.
¿Mi “delito” real? Intentar la organización de un Foro Alternativo a la Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe en el mismo sentido en el que se organiza esta reunión de la IS, con el propósito de debatir las ideas de nuestro tiempo desde bases democráticas.

Es una medida cautelar que, como un delincuente común, me ha obligado a firmar una Obligación Contraída en Acta, ―el eufemismo jurídico que encubren la limitación arbitraria de derechos y el baldón público― todos los martes durante casi 6 meses.

Agradezco finalmente la posibilidad de ser invitado a la presentación del libro: El puño de la rosa, una lectura desde la socialdemocracia, junto a mi compatriota Vladimiro Roca, que espero pueda llegar pronto a nuestras manos.

Mientras tanto prosigo en dos tareas que creo básicas para mi país: la expansión del ideario socialdemócrata, con fuertes raíces en Cuba, y la labor por el cambio constitucional que, junto a diversas organizaciones dentro y fuera de la isla, llevamos adelante dentro del proyecto Consenso Constitucional.

Para ello, esperamos y queremos contar con el apoyo de todas las fuerzas progresistas de América Latina y del mundo.

Manuel Cuesta Morúa
Portavoz Partido Arco Progresista



Roberto Veiga y Lenier González responden a la nota del nuevo director de Espacio Laical
12 junio, 2014, 14:43
Filed under: Sin categoría
Lenier González y  Roberto Veiga

Lenier González y Roberto Veiga


Nota del nuevo director de Espacio Laical explicando la salida de Roberto Veiga y Lenier González

En la tarde-noche de ayer 10 de junio de 2014, comenzaron a circular en la Red informaciones relativas a una supuesta destitución de Roberto Veiga y
Lenier González como editor y vice-editor, respectivamente, de esta revista.

La mayoría de los reportes reproducían total o parcialmente el artículo publicado por Ivette Leyva en el sitio www.cafefuerte.com, elaborado a partir de la escueta nota circulada por Roberto y Lenier ayer en la tarde
por correo electrónico a su amplia red de contactos.

La gravemente inexacta formulación de la noticia se basa, obviamente, en que el núcleo informativo de la nota circulada por Roberto y Lenier no se ajusta estrictamente a la verdad. En ella afirman: “hemos sido liberados de nuestras obligaciones como editor y vice-editor de la revista”, recurriendo al eufemismo habitualmente utilizado en los medios oficiales cubanos para referirse a la destitución de algún funcionario.

Roberto y Lenier no fueron “liberados de sus cargos”, en el sentido en que la expresión se emplea en Cuba, sino que renunciaron a ellos, en el sentido en que esa expresión se emplea en todas partes. Nadie los obligó a renunciar. Nadie les exigió, pidió, o siquiera les sugirió que renunciaran.

Simplemente hicieron efectiva una renuncia que habían anunciado en más de una oportunidad, incluso con un horizonte temporal muy definido. En alguna ocasión anterior dijeron categóricamente que renunciaban, y se les disuadió de hacerlo. Esta vez se les aceptó la renuncia.

En un mensaje de correo electrónico del 2 de mayo de 2014, Lenier pidió al director de la revista: “Comunícale oficialmente al Arzobispo que Roberto y yo dejamos de ser, desde el día de hoy, los editores de la revista”. No es difícil comprender que para Espacio Laical y para la Arquidiócesis la concreción de esa transición generaría una situación compleja, que tomaría tiempo asimilar.

Debido a esto, y a otras situaciones coyunturales, no fue
hasta ayer, 10 de junio, que se tomó una decisión definitiva y se le comunicó a Roberto Veiga que la renuncia de ambos era aceptada. Siguió la circulación de su equívoca nota de despedida, cuyos resultados están a la vista.

Siempre es duro decirlo, pero nadie es imprescindible. Espacio Laical seguirá adelante, con un nuevo equipo de realización. Tendrá defensores y detractores, igual que ahora, aunque no necesariamente críticas y alabanzas tengan igual contenido o provengan de los mismos grupos que ahora. Sobre su calidad, sus logros o fracasos habrá, como sobre toda empresa humana, una amplia gama de opiniones. Se hará, nadie lo dude, con el empeño de servir a Cuba y a la Iglesia.

Gustavo Andújar
Director de Espacio Laical
La revista Espacio Laical puede ser vista en http://www.espaciolaical.org y adquirida en el Centro Cultural Padre Félix Varela,
Tacón s/n entre Mercaderes y Chacón. La Habana Vieja , La Habana. CP 10100.

……………………………………….
Respuesta de Roberto Veiga y Lenier González

A todos los interesados:

Con motivo de las reacciones mediáticas causadas por un pequeño mensaje enviado a un grupo de 16 colaboradores de Espacio Laical queremos compartir las siguientes consideraciones:

El pasado 2 de mayo solicitamos nuestra renuncia como editores de la revista al cardenal Jaime Ortega, a través de la figura de Gustavo Andújar Robles, recién nombrado director de la publicación. Era la tercera vez, en los últimos dos años, que pedíamos nuestra dimisión. En el día de ayer se nos informó que finalmente había sido aceptada por el también Arzobispo de La Habana. Las dos peticiones anteriores nunca fueron aprobadas por el Cardenal. En ese entonces, por consideración a su persona aceptamos continuar ejerciendo nuestras funciones.

En la nota de despedida enviada a estas 16 personas (colaboradores cercanos de la publicación y amigos), y que llegó a manos de la prensa, afirmamos que “fuimos liberados de nuestras obligaciones”. Muchos medios, en un principio, expresaron que “habíamos sido destituidos”. Reconocemos que la frase se prestaba a equívocos, dando lugar a un incidente muy desagradable, pues en el contexto de la renuncia acordamos con la dirección de la revista darle bajo perfil a nuestra salida y, en un inicio, no hablar con la prensa. Reiteramos que abandonamos Espacio Laical por nuestra propia voluntad y no como fruto de ninguna destitución. El término “liberados de nuestras obligaciones” se refería, en efecto, a la aprobación de nuestra renuncia por parte del Cardenal.

El motivo principal que nos llevó a solicitar nuestra dimisión como editores ha estado relacionado con la polémica que genera, en determinados sectores de la comunidad eclesial, el perfil socio-político de la publicación. Esta problemática ha sido causa de tensiones que se han proyectado sobre la figura del Cardenal-Arzobispo y sobre nuestras personas. En tal sentido, creímos oportuno ­­­­–y así lo seguimos pensando– que no era moralmente adecuado seguir conduciendo una publicación que provocaba divisiones dentro de la propia comunidad eclesial, donde se encuentran las posiciones de quienes piensan que la Iglesia no debe inmiscuirse “en política” y los que creen que no debe abrir sus espacios a todos los actores de la sociedad civil cubana. En tal sentido, y en concordancia con lo anteriormente expuesto, llegamos a comprender la imposibilidad de mantener el cauce editorial de la revista Espacio Laical tal y como ha sido hasta nuestros días.

Hasta cierto punto nos conmueve que una comunicación privada, para amigos, como fue el correo electrónico enviado a estas 16 personas, se convirtiera en motivo de preocupación para tantos hombres y mujeres, dentro y fuera de Cuba, que inmediatamente nos mostraron su cercanía y preocupación. Igualmente, lamentamos el tono agresivo y desproporcionado de la Nota de Gustavo Andújar hecha pública este miércoles.

Humildemente pedimos disculpas si hemos agraviado a alguien alguna vez en estos 10 años. Agradecemos a todos los colaboradores de Espacio Laical, los verdaderos protagonistas de esta aventura, sin los cuales nada hubiese sido posible. Siempre nos hemos considerado simples servidores. También hacemos pública nuestra gratitud al cardenal Jaime Ortega por apoyar nuestra gestión, hasta donde le fue posible. Igualmente, reconocemos con mucho cariño el trabajo desempeñado por el querido padre Carlos Manuel de Céspedes, por su lealtad sin fisuras y por señalarnos el camino y la serenidad de espíritu para recorrerlo.

Hacemos votos por el éxito de la gestión del nuevo equipo editorial y su director, para que sigan sirviendo a nuestro país y a la Iglesia con la impronta del Papa Francisco.

Finalmente, hacemos votos por Cuba, nuestra querida Patria, por la que seguiremos trabajando con la misma pasión de estos últimos 10 años, implorando, desde nuestra pequeñez, la gracia de Dios y de la Virgen de la Caridad del Cobre.

Roberto Veiga y Lenier González



Para que el cooperativismo funcione
8 junio, 2014, 19:43
Filed under: Sin categoría

Naranjas de Santiago de Cuba. Foto: Mara Hoffman

Crear el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo que promueva el cooperativismo en Cuba y/o fundar una ONG con el mismo propósito

Por Pedro Campos. 6 de junio de 2014 pedrocampos313@yahoo.es

“Para emancipar a las masas trabajadoras, la cooperación debe alcanzar un desarrollo nacional y, por consecuencia ser fomentada por medios nacionales”
Carlos Marx.

En los últimos días han aparecido en la prensa oficial y alternativa cubanas, distintos artículos* sobre las cooperativas fuera del sector agropecuario, la nueva modalidad que va creciendo a velocidad vertiginosa, donde se muestran, a cada paso, las inconsecuencias de las regulaciones y normas aprobadas hasta ahora por la “actualización” que obstaculizan su funcionamiento.

Estos artículos apuntan las limitaciones que encuentran las cooperativas ya formadas y las múltiples trabas que enfrentan los trabajadores que pretenden asociarse en este tipo de organización empresarial.

Se indica que incluso no pocos cuentapropistas se sienten estimulados asociarse en cooperativas porque existen algunas ventajas fiscales y porque en general les reportan mayores beneficios.

Ya esta forma de producción libremente asociada, en muchos lugares resuelven multitud de problemas que no pueden las empresas estatales y hay renglones donde han ido marcando pautas como en la reparación de celulares, computadoras y en general equipos relacionados con las nuevas tecnologías informáticas.

Al parecer la fiebre natural del cooperativismo va extendiéndose poco a poco a pesar de todas las trabas de la burocracia.

La vida le está dando la razón a uno de los burócratas enemigos del trabajo libre asociado, un vice ministro de Cultura, de apellido Rojas quien, para oponerse a mi participación en un evento juvenil sobre Internet, le dijo a sus organizadores más/menos en estos términos: “hay que evitar la difusión de las ideas autogestionarias, porque, como la cocaína, son adictivas”.

Las trabas más comunes son el largo camino burocrático que sufre el proceso de aprobación de las cooperativas, que en ocasiones termina en denegación del permiso; la ausencia de un mercado mayorista que permita a estas asociaciones de trabajadores libres contar con materias primas e insumos a precios más bajos que el mercado minorista estatal; los obstáculos para importarlos y para exportar sus producciones y las mil y una limitaciones para interactuar con el sistema empresarial estatal, el área económica de mayor volumen del país.

Un aspecto que a la larga se puede convertir en el peor enemigo del cooperativismo en Cuba, por el rechazo natural de los trabajadores, es la forma dirigida en que se convierten empresas o más bien chinchales estatales, en crisis, en “cooperativas” organizadas por el estado, a partir de arriendos de locales y medios de producción a sus antiguos trabajadores, que vienen convoyadas con direcciones impuestas, cargas tributarias y deudas desestimulantes.

Elemento poco señalado es la falta de una política crediticia efectiva que fomente el cooperativismo con apoyo estatal y libertad para conseguir financiamiento.

En cualquier caso hay que reconocer que la aprobación por el gobierno de una limitada ley sobre cooperativas no agrícolas ha sido el paso más importante hacia la socialización de la economía cubana, desde que en 1960 se formara el sistema de cooperativas cañeras en las tierras que fueron expropiadas a las grandes empresas capitalistas extranjeras en ese giro, las cuales fueron convertidas dos años después en granjas del pueblo, re-proletarizando a ciento veinte mil cooperativistas y dando origen a todo el descalabro posterior de la siembra, el cultivo y la cosecha de caña en nuestro país, aún latente.

Muchas veces he expresado que el actual modelo estatal centralizado de gobierno y economía, heredado del viejo “socialismo” de corte neoestalinista, debe de ser superado por el avance, sin trabas ni prejuicios, hacia la democratización y socialización de la política y la economía, que permita la existencia de todas las formas de producción con cabida en la etapa de tránsito y la plena libertad de expresión y asociación para defender democrática y pacíficamente los intereses diversos presentes en la sociedad.

Y como muchos otros, considero que las formas de producción socialistas paradigmáticas son las autogestionarias, libremente asociadas, las cuales tenderán a predominar, no por imposición, sino por su productividad, humanismo y responsabilidad ambientalista.

No obstante, siempre he creído que debemos aprovechar y estimular todas las oportunidades que brinde la limitada y lenta “actualización” para impulsar el trabajo libre asociado o no, especialmente el cooperativismo y el trabajo por cuenta propia que, como norma, no explotan trabajo asalariado.

En esta dirección, hace ya algunos años desde la amplia Izquierda Socialista y Democrática, hemos venido proponiendo que se cree e Instituto Nacional de Fomento Cooperativo, con ese o cualquier otro nombre, con unos pocos especialistas sobre el tema, armados de capacidades decisorias y financieras para potenciar el desarrollar del incipiente movimiento cooperativo y buscarle y aportarle soluciones prácticas a los problemas que encontrara en su desarrollo.

Este Instituto podría ser un instrumento adecuado para canalizar la eventual cooperación y donaciones extranjeras hacia las cooperativas, así como para la concertación de mercados cooperativos internacionales que alimenten y faciliten el intercambio de las cooperativas cubanas con el mercado externo de bienes y capitales y, particularmente, ayudar a organizar y a auxiliar los eventuales beneficios que pueda brindar al movimiento cooperativista la nueva ley de inversiones extranjeras.

Actualmente, existe un crecimiento exponencial del capitalismo privado pequeño y mediano, en tanto aumentan las ofertas del estado para incrementar la inversión capitalista extranjera directa e indirecta en nuestra economía, que amenazan con convertir el capitalismo privado nacional y extranjero en la forma de producción dominante en Cuba en pocos años.

Ante esto, hoy se hace más necesario crear esa institución con atribuciones independientes, capaz de promover y lograr constantes mejoras en la legislación relativa vigente y con la tarea de ofrecer soluciones prácticas, concretas y efectivas a los problemas que confronta el cooperativismo.

Si el estado cubano es capaz de impulsar esa iniciativa, merecería felicitaciones. Igual, los partidarios de impulsar el cooperativismo en Cuba podríamos iniciar gestiones para organizar una ONG formal con estudiosos cubanos del tema, economistas, juristas, historiadores, sociólogos, etc., y buscar reconocimiento estatal y apoyo internacional para esos fines.

Viva Cuba Libre. Socialismo por la vida.

*Algunos artículos que relatan hechos concretos, donde se evidencian los problemas señalados.
-Cuba y cooperativas “sin papeles”. http://www.havanatimes.org/sp/?p=96006
-Cooperativas no agropecuarias: de una experiencia a una novedad en Cuba. http://www.granma.cu/cuba/2014-05-19/cooperativas-no-agropecuarias-de-una-experiencia-a-una-novedad-en-cuba
-Las cooperativas ¿hijas legítimas o bastardas? http://www.havanatimes.org/sp/?p=96050.
-Cooperativas “a dedo” o ¿parto natural? http://www.havanatimes.org/sp/?p=95689)
-Con estas cooperativas nos sentimos traicionados http://www.havanatimes.org/sp/?p=96395)



Desde Cuba: Consenso Constitucional
2 junio, 2014, 18:33
Filed under: Sin categoría

Namnlös
La Habana, 2 de junio de 2014

Comunicación
Los días 30 y mañana 31 de mayo se iniciaron los encuentros de las Mesas de Iniciativa Constitucional (MIC). Participaron 314 de ellas en todo el país, para una participación aproximada de alrededor de 2. 400 ciudadanos. Dadas las circunstancias y el interés por esta iniciativa, los encuentros se extendieron hasta ayer domingo 1 de junio.
Los debates comenzaron con la discusión de sencillas ponencias elaboradas por profesionales y activistas cubanos en torno a las diversas perspectivas de cambio constitucional. En estos debates, se trata de definir y buscar un consenso en cuanto a cuáles de las perspectivas (reforma de la Constitución de 1976, reforma de la Constitución de 1940 o nuevo constitucionalismo) se considera la más apropiada como plataforma compartida para iniciar un proceso, desde la ciudadanía, ―fuente principal de legitimidad para Consenso Constitucional― de búsqueda y definición de un Estado de derecho y de una Constitución acordes con las crecientes demandas de democratización de la sociedad cubana.
Fueron estas las primeras jornadas. Para Consenso Constitucional es clave la participación gradual de la mayor cantidad de ciudadanos, a fin de garantizar la legitimidad necesaria a este complejo proceso. Desde luego, otras formas de participación ciudadana están siendo discutidas. Un punto esencial para garantizarle alcance al proyecto de cambio constitucional.
Por lo pronto, y a partir de estos encuentros, quedarán, de forma permanente, Mesas de Iniciativa Constitucional, concebidas para darle continuidad y sistematicidad al proceso en las comunidades.
A fines de junio se realizará la segunda jornada de encuentros de las Mesas de Iniciativa Constitucional que se extenderán hasta el venidero mes de agosto.
Esta iniciativa para y desde la ciudadanía está abierta a la participación de todos. Aquellos que así lo deseen, y tengan acceso a la Internet, pueden hacerlo en https://www.consensoconstitucional.com También pueden escribirnos a: nuevopais11@gmail.com y a otros correos electrónicos que daremos a conocer sucesivamente.

Gestores Consenso Constitucional



El Bloqueo/embargo: ¿endurecimiento, flexibilización o suspensión?
2 junio, 2014, 14:53
Filed under: Sin categoría
Santiago de Cuba, el embargo sólo ha servido para aguzar la inventiva de los cubanos haciendo de la  isla un museo de viejos automóviles norteamericanos. Foto: Alexander Schimmeck

Santiago de Cuba, el embargo sólo ha servido para aguzar la inventiva de los cubanos haciendo de la isla un museo de viejos automóviles norteamericanos. Foto: Alexander Schimmeck


Por el bien de Cuba y EEUU, el bloqueo/embargo debe suspenderse total e incondicionalmente.

Pedro Campos & Armando Chaguaceda

La carta de 44 importantes personalidades norteamericanas al Presidente Obama, solicitando una flexibilización del bloqueo/embargo, ha dado un nuevo impulso a la vieja disputa sobre los efectos reales del mismo para la situación política en Cuba.

Los firmantes de la misiva, convencidos de que el bloqueo/embargo no ha conseguido sus propósitos, creen que llegó el momento de flexibilizarlo al máximo, lo cual podría crear condiciones para el fortalecimiento de una sociedad civil y económica independiente del gobierno que, a la larga, se impondría en el escenario criollo.

A contrapelo, los partidarios de mantenerlo y/o endurecerlo, creen que su flexibilización brindaría oxígeno al ya caduco régimen insular -que muta hoy de capitalismo monopolista de estado, que esconde el socialismo estatista, a capitalismo de estado, bajo el comando de la misma élite dirigente.

Nos parece que, aun respetando sus soberanas opiniones, ni unos ni otros valoran el carácter intrínsecamente lesivo y torpe del bloqueo/embargo, por todas sus consecuencias negativas para el pueblo de Cuba. Política esta que en nada ha afectado las vidas ni el poder de los gobernantes cubanos en más de medio siglo; pero que sí les ha servido para justificar sus desastres económicos y su accionar antidemocrático. Y, sobre todo, para mostrarse ante la izquierda mundial como los grandes campeones del antimperialismo, evitando su total aislamiento internacional.

Ambas posiciones parecen asumir, en grado considerable, que las políticas de EEUU hacia Cuba son variables determinantes para el futuro del gobierno en la Isla. Y si bien no se puede negar el peso geopolítico del vecino país y su influencia en nuestra corta historia y pequeña nación- ello no puede equivaler a alimentar la propaganda central neo-plattista del gobierno cubano, que insiste en que los problemas de Cuba estarían determinados, en primer lugar, por las contradicciones con EEUU y que, por tanto, la solución a los mismos dependería de la evolución de esa problemática y en primer lugar del bloqueo/embargo.

Es el sistema implantado en Cuba, en nombre del socialismo, la revolución, clase obrera y el “marxismo leninismo”, el principal causante del desastre económico, político y social que sufren nuestros compatriotas. El capitalismo monopolista de estado, dirigido por la élite militar, gerencial e ideológica de la Habana, es el obstáculo principal al desarrollo de una Cuba próspera, progresista y democrática, que pueda transitar, pacífica y paulatinamente, a una forma superior de sociedad post-capitalista, aprovechando su envidiable posición geográfica, el capital humano (y económico) de su comunidad trasnacional y los avances de la economía del conocimiento. Sus máximos dirigentes saben fracasado el modelo, aunque no lo reconozcan abiertamente y no estén dispuestos a perder las riendas principales del control económico y político. De ahí las reformas económicas tardías, preñadas de inconsecuencias y contradicciones, sin cambios sustantivos en el sistema político.

Debe recordarse que, después de la desaparición de la URSS y la crisis del llamado Período Especial, el gobierno cubano fue capaz de sobrevivir, a despecho de innumerables vaticinios, en razón de un conjunto de factores. Estas incluían la sagacidad estratégica de su máximo líder, experto en fortalecer su hegemonía personal dentro del aparato burocrático y acompañado de una mística que, aún hoy, alimenta la fe de un sector de las viejas generaciones de cubanos. También el control centralizado de la economía -que permitió a Fidel direccionar y manejar arbitrariamente los recursos financieros disponibles- y de un sistema político de partido único -donde “los de arriba” imponen a “los de abajo” las directrices sobre dónde, cuándo, quiénes y cómo participar en la conducción de la política nacional-; todo ello articulado sobre un importante control de la información, así como en niveles de represión sistémica y sistemática del pensamiento y el activismo político autónomos. Hoy las bases sociales de semejante poder lo constituyen, desde el bando de los ganadores, una clientela militar, burocrática e intelectual que goza de prebendas y perdones -tasados a la medida de su lealtad- y el apoyo y/o anuencia pasivos, de una amplia “pobrecía”, a la que el gobierno ha brindado niveles, actualmente decrecientes, de cobertura y protección social básicos.

Sumado a ello, el estandarte nacionalista levantado a costa de las políticas hostiles de EEUU –en cuyo centro se ubican las medidas del bloqueo/embargo- y del discurso sobre la “construcción “socialista”, han logrado simpatías usufructuables en amplios sectores de la izquierda internacional. El aprovechamiento de las contradicciones y problemáticas internacionales para conseguir respaldo político y financiero, vender servicios turísticos, médicos y profesionales -con altas ganancias por el alto nivel de explotación de sus trabajadores- y el defalco de la emigración -obligada a la intermediación estatal en sus contactos familiares, envío de remesas y productos, viajes y trámites- son variables explicativas de la hegemonía y resiliencia del régimen posrevolucionario en los años recientes.
En tal escenario, perdería espacio la confrontación violenta y quedarían en desventaja las fuerzas más retrogradas del pasado y del presente, de la nación y de su exilio. Entonces, los partidarios de un socialismo participativo y democrático, lucharíamos por nuestros ideales en formas y mecanismos ciudadanos, institucionales y democráticos, como seguro lo harán las demás fuerzas políticas. Para que todo eso sea posible y para que el pueblo cubano sea el único responsable de su destino, es necesario el respeto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo de Cuba, que hoy coartan tanto las políticas de la Habana como de Washington.

En sintonía con ello, por su carácter lesivo, torpe y contrario al Derecho y la opinión internacionales, así como por el bien de los pueblos cubano y estadounidense, creemos que el embargo/bloqueo debe suspenderse total e incondicionalmente.

Todos estos elementos, aunque tienen componentes económicos, son variables de índole esencialmente política. Y los asuntos políticos se tratan con medidas de igual carácter -a acciones de represión y clausura internas le corresponden contramedidas favorecedoras de la apertura y el diálogo pueblo a pueblo, que no excluyan los debidos señalamientos a las violaciones de Derechos Humanos- y no con sanciones que sólo sirven para avalar la mentalidad de “ciudadela sitiada” y para mantener el control político. Así, el bloqueo/embargo de EEUU, que busca afectar las bases económicas del gobierno, lo que consigue es dotarlo de un enorme capital político.

Demostrada la inviabilidad práctica y la crisis moral del modelo y regímenes vigentes en Cuba, las políticas de bloqueo/embargo solo pueden servir para estabilizar el precario equilibrio que mantiene en pie a su último reducto. Creemos que el análisis del tema debe incluir no sólo las implicaciones del bloqueo/embargo para EEUU -cuyo prestigio internacional ha sido erosionado por sucesivas condenas en la ONU y por el rechazo unánime de América Latina- sino, primordialmente, por el daño que aquel ha provocado al pueblo cubano, bien sea por las carencias reales generadas por sus medidas -que afectan, por ejemplo, a suministros médicos en padecimientos sensibles como el cáncer- o por haber brindado pretextos al gobierno para mantener a la ciudadanía insular en un estado de precariedad cívica y material, comprometiendo los ideales y luchas históricos de las izquierdas cubanas.

Si tenemos en consideración todos estos elementos, al evaluar el impacto de las políticas norteamericanas, tendríamos que aceptar que tanto la limitación como la extensión de las medidas del bloqueo/embargo, hasta ahora, han resultado contraproducentes a los efectos de promover un cambio de sistema en Cuba y alentar una democratización de esta sociedad. En contraste, creemos que su eliminación completa erosionaría directa o indirectamente buena parte de las bases que sustentan políticamente el actual “sistema” centralizado de gobierno y economía.

Ciertamente, una apertura total de EEUU, podría brindar al gobierno cubano algunos beneficios mercantiles que, en el corto plazo, poco podría aprovechar su obsoleto sistema empresarial y financiero. Pero pondría de manifiesto los déficits estructurales del modelo vigente y dejaría a sus dirigentes sin las armas políticas que le sostienen a nivel domestico e internacional.

Las fuerzas gubernamentales tendrían que adaptarse a las nuevas condiciones, cambiar la acción y el discurso sobre el “enemigo”, pues la defensa “contra la amenaza imperialista y sus mercenarios” perdería todo sentido. El autoritarismo y la centralización predominantes tendrían que dar paso a cambios progresivos en todo el sistema económico-político y social. Un proceso pacífico de democratización podría facilitarse e incluso ser acompañado por segmentos del funcionariado y la intelectualidad leal. Esto beneficiaría la actuación de los partidarios de una Cuba democrática y plural, “con todos y para el bien de todos”, sin revanchismos ni exclusiones. Una Cuba donde exista pleno respeto a todos los Derechos Humanos, donde la concordia y la paz se impongan a la violencia y al odio y las fuerzas políticas y económicas luchen en un ambiente de iguales oportunidades.



Por la senda del anarquismo en Cuba
2 junio, 2014, 14:34
Filed under: Sin categoría

acción-5

Primavera Libertaria 5ta acción

Las huellas de los anarquistas en la historia de Cuba, y específicamente en La Habana, no constituyen una realidad de papel sin asideros precisos en esta urbe que habitamos. Tuvieron una presencia en el tejido mismo de la ciudad, en calles, locales, instituciones públicas, espacios al aire libre, que conformaron una trama en el espacio urbano, hoy enterrada por la memoria colectiva.
Como parte de la 1ra. Jornada Primavera Libertaria de La Habana invitamos a la excursión urbana Por la ruta de los anarquistas en La Habana que pretende ir al encuentro con esos lugares, su historia y su presente, de forma tal que la ciudad se convierta en un libro abierto para resucitar, repensar y reactualizar una perspectiva libertaria en una ciudad que es la misma y, a la vez, ya es otra.
Saldremos de la esquina de Águila y Dragones, en el municipio de Centro Habana, a las 9 00 a.m. del sábado 7 de junio. Un transporte estará a disposición de todos los interesados, haremos un periplo que concluirá con un picnic en la Loma del Burro, donde la Unión de Transportistas diera lugar a la iniciativa de la primera estancia de nudismo naturista en La Habana.

TALLER LIBERTARIO ALFREDO LOPEZ
RED OBSERVATORIO CRITICO
CRISTO SALVADOR GALERÍA