Cuba Nuestra: Sociedad Civil


Desde Cuba: Documentos sobre Proyecto Nuevo País
22 mayo, 2010, 7:24
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Monumento a Maceo, forjador del País.  Foto: Alberto Hernández

LA CARTA DE NUEVO PAÍS

CUBA: LA NUEVA IDENTIDAD CIUDADANA

Le invitamos a asumir La Carta de Nuevo País: en conciencia y solo como ciudadano y ciudadana. No importan las diferencias; no importa donde vivamos: dentro o fuera de Cuba. Lo único que cuenta es Ud. como cubano y cubana con inquietudes, intereses, proyectos e ideas. Nada más, excepto Cuba.

¿El sentido de La Carta? Pues animar una nueva comunidad moral, cívica, cultural y política compartida en torno a valores y principios básicos en los que podamos reconocernos en toda nuestra pluralidad, y podamos respaldar como punto de partida de un nuevo país.

Probablemente Ud. coincida con nosotros en que carecemos de principios y valores que hoy por hoy sirvan para integrarnos, todos como cubanos y cubanas, contando con todos los cubanos y cubanas, independientemente de nuestras diferencias, experiencias, valores y aspiraciones.

De modo que con La Carta tenemos la oportunidad de reconocernos y auto reconocernos dentro de nuestro hogar común sin que tengamos que olvidar, esconder, enmascarar o dejar atrás lo que somos y queremos, para controlar nuestros propios destinos y los del país.

Porque es necesario que nos integremos con toda nuestra rica diversidad en igualdad de condiciones, animando una Cuba integrada sin hegemonías ni sentido de superioridad. Esa es la asignatura pendiente de nuestro proyecto nacional.

Y tenemos, con La Carta de Nuevo País, otra oportunidad: fijar los cimientos de la nación, por primera vez en nuestra historia, sobre la voluntad, la definición y la determinación de los ciudadanos y ciudadanas. El único modo de impedir que Cuba vuelva a perder el rumbo.

Firmando La Carta Ud. solo está comprometido con Ud. y la nación. Si cree que juntos podemos construir la Cuba de los ciudadanos, no dude en acompañarnos tras esta verdad evidente: Cuba es de todos los cubanos.

Ciudadanos promotores

LA CARTA DE NUEVO PAÍS

Fundamentación previa

Cuba se deshace. A la amenaza hacia el legado y las memorias de las generaciones pasadas se une ahora la amenaza a las posibilidades y expectativas de las generaciones futuras. Por una razón: las generaciones presentes agotan sus opciones porque tienen prohibido mirar hacia atrás, para reconstruir nuestros mejores legados y aprender de todas las memorias, y hacia delante para imaginar y trazar los caminos del futuro. Cuando esto sucede, en la confluencia de las crisis del modelo social, del  proyecto de nación y del  liderazgo político, ha llegado el momento de refundación nacional.

Rehacer Cuba exige refundarla. Una refundación global que ofrezca pilares sólidos de convivencia asentados en dos criterios primordiales: la pluralidad de nuestras identidades, y la consideración del ciudadano como la fuente legítima decisiva para definir los fundamentos y estructura básicos del país, de la sociedad y de la nación.

A lo largo de nuestra historia se ha ignorado que un proyecto nacional perdurable debe responder a su identidad más profunda. Y en Cuba el proyecto para completar la nación solo podrá lograrse, por un lado, integrando plenamente sus diversas pluralidades: culturales, raciales, de orientación sexual, confesionales, religiosas, políticas, de convicciones y electivas  —en plena igualdad civil a la hora de conformar la voluntad política del Estado—  y, por otro lado, regresando a la idea de que son únicamente válidos y legítimos aquellos principios de organización social, económica y política que puedan ser racionalmente definidos y aceptados, sin coerción, por todos los ciudadanos y ciudadanas. Ello demanda poner en sintonía la identidad política de la nación con su identidad cultural, y devolver la soberanía a todos los ciudadanos y ciudadanas sin distinción. Desde la economía a los deportes, de la educación a nuestra arquitectura moral, las precariedades históricas de Cuba han nacido de esa falta de sintonía.

Hoy es posible reconstruir el itinerario de nuestro proyecto de nación. La maduración de su crisis coincide, afortunadamente, con la maduración del pensamiento de muchos cubanos y cubanas en torno Cuba. Por esto, y solo por esto, no somos una nación en decadencia sino una nación en crisis de crecimiento. Las ideas de lo que Cuba debe y puede ser brotan de las más diversas fuentes y concepciones de vida y, lo que es mejor, ponen en primer plano el resurgir de los ciudadanos y ciudadanas en todos los espacios, niveles y ámbitos: desde los que se afirman en la supervivencia hasta los que lo hacen imaginando un mejor proyecto de vida para sí, su familia y su país. Dentro y fuera de Cuba.

De modo que es la hora de construir la Cuba de los ciudadanos y ciudadanas. Y desde ellos como actores emergentes en todo el mundo. Lo que constituye una oportunidad para conectar directamente, por primera vez en la historia de Cuba, la identidad entre nuestros destinos y la nación sin la interferencia mediadora de las instituciones, los partidos políticos, los grupos de interés, las vanguardias y los mesianismos.

La Carta de Nuevo País —una carta de identidad ciudadana—  constituye un eslabón en la amplia cadena de esfuerzos múltiples para colocarnos en el punto de partida de ese nuevo proyecto de nación. Siempre desde nuestra condición única de ciudadanos y ciudadanas, nuestra autodeterminación como tales y el compromiso plural con la nación. De tal manera, con La Carta de Nuevo País estamos comprometiéndonos con Siete principios esenciales que creemos imprescindibles, desde la profunda identidad cultural cubana, como base para reconstruir la legitimidad cívica y política de la nación, y de acuerdo a la vocación de paz que necesitan Cuba y el mundo.

Como ciudadanos y ciudadanas promotores de  La Carta reafirmamos así nuestro compromiso con la nación, no con grupos, partidos, movimientos políticos e ideologías específicos que no deben monopolizar el diseño de la Cuba futura  —algo que compete a todos los cubanos y cubanas. Por lo que asumimos estos Siete principios buscando un consenso y pacto entre todos, dentro y fuera de Cuba, para un efectivo liderazgo ciudadano en la refundación nacional y en la edificación de un país decente.

Por tanto nosotros, cubanos y cubanas, con pleno derecho a definir y participar en la conformación de nuestros destinos y los de la nación, y respaldados en los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, firmados por el gobierno cubano en febrero de 2008, asumimos en conciencia que Cuba, su sociedad y Estado deben fundamentarse en los siguientes:

PRINCIPIOS BÁSICOS

  1. Los ciudadanos y ciudadanas constituimos la fuente principal de la soberanía de la nación. Somos quienes definimos, a través de formas diversas de intercambio, las bases y fundamentos de la sociedad y del Estado, y quienes tenemos la responsabilidad principal en la determinación de los destinos del país. En razón de ello, y en vista de nuestra pluralidad de convicciones y estilos de vida, consideramos una necesidad irrenunciable la protección jurídico-política de nuestros derechos individuales.
  2. La diversidad y el pluralismo constituyen el fundamento de la cultura, la historia y la identidad cubanas. Ellos determinan, en un sentido básico, los valores, expectativas, decisiones y convicciones de los ciudadanos y ciudadanas. Consideramos, por tanto, que la organización civil de la sociedad cubana debe respaldarse con el legítimo reconocimiento político-jurídico de toda nuestra diversidad y pluralidad sin discriminación.
  3. La diversidad de identidades de la cultura cubana ha sido la base del rico pluralismo social, religioso, racial, filosófico, político, de estilos de vida, convicciones y visiones del mundo. También, y de paso, ha sido la base de nuestros orígenes y condición moderna como nación, y de la permanente creación y recreación de minorías de diversa índole. Consideramos, en consecuencia, que todas las identidades plurales de la nación deben definir y contribuir a la formación de la voluntad política del Estado, desde sus propios valores y visiones morales y éticas, sin discriminaciones culturales, políticas o ideológicas, y en igualdad de condiciones debidamente protegidas por la ley.
  4. La sociedad del bienestar ha sido la fundamental meta social de la historia cubana. Bajo diferentes formas o denominaciones. Consideramos por ello que Cuba solo podrá disfrutar de un desarrollo sostenible, ecológico y perdurable combinando formas diversas de propiedad que estimulen la creación de riquezas y la memoria productiva de la nación, en un marco de economía de mercado, políticas de equidad distributiva y redes de protección social.
  5. La sociedad y nación cubanas deben refundarse alimentando la vocación pacífica oculta en nuestra cultura. En tal sentido, consideramos un objetivo esencial la existencia de cuerpos armados reducidos, y bajo estricto control civil y ciudadano. Del mismo modo, Cuba debe participar activa y permanentemente en los foros por la desmilitarización mundial. Esto será una contribución inestimable a la paz y convivencia pacífica globales.
  6. En el siglo XXI, la soberanía territorial de Cuba no coincidirá más con la soberanía ciudadana. La realidad de los cubanos y cubanas viviendo en el exterior probablemente sea algo permanente en el futuro. Consideramos, en congruencia, que todos los cubanos y cubanas que viven fuera del país tienen el derecho a participar en la formación de la voluntad política del Estado, como sucede en casi todas las naciones con emigración.
  7. Nuestra condición plural y moderna colocó a Cuba, desde los orígenes, en la senda del ideal republicano. Este, como base identitaria de la cultura política cubana, se basa en los derechos de participación y comunicación política de los ciudadanos y ciudadanas en el marco de una viva controversia de pareceres, diferencias y puntos de vista. Ello significa que nada es perpetuo y definitivo en cuanto a los modelos y fundamentos de la organización social, excepto el procedimiento democrático mismo. Consideramos, consistentemente, que los ciudadanos y ciudadanas tenemos el derecho a la revisión permanente de los fundamentos de la sociedad y del Estado en ejercicio pleno y genuino de nuestra soberanía.
    Como cubanos y cubanas nos reconocemos y respaldamos, con nuestras firmas, en estos Siete Principios Básicos para un proyecto de nación auténticamente nacional. E invitamos a todos nuestros compatriotas, dentro y fuera de Cuba, a adherirse a La Carta de Nuevo País. Porque Cuba está en un momento crucial. El futuro, exclusivamente abierto a las tendencias vivas del presente, depende de lo que los ciudadanos y ciudadanas hagamos, ya, con madurez, sentido de pertenencia y responsabilidad; receptivos siempre a la tolerancia ilustrada de nuestra rica diversidad. Porque así es, sin dudas: humana, ética, estética e intelectualmente nos merecemos otras pautas de convivencia que no olviden a nuestros abuelos, y que dejen espacio a los hijos de nuestros hijos que no sabemos quienes serán. Solo, que serán cubanos y cubanas. Dispuestos, quizá como nosotros, a abrigar una mejor ilusión por Cuba.

Dado en La Habana, Cuba, a los 4 días del mes de febrero de 2010

LA CARTA DE NUEVO PAÍS

Fundamentación previa

Cuba se deshace. A la amenaza hacia el legado y las memorias de las generaciones pasadas se une ahora la amenaza a las posibilidades y expectativas de las generaciones futuras. Por una razón: las generaciones presentes agotan sus opciones porque tienen prohibido mirar hacia atrás, para reconstruir nuestros mejores legados y aprender de todas las memorias, y hacia delante para imaginar y trazar los caminos del futuro. Cuando esto sucede, en la confluencia de las crisis del modelo social, del  proyecto de nación y del  liderazgo político, ha llegado el momento de refundación nacional.

Rehacer Cuba exige refundarla. Una refundación global que ofrezca pilares sólidos de convivencia asentados en dos criterios primordiales: la pluralidad de nuestras identidades, y la consideración del ciudadano como la fuente legítima decisiva para definir los fundamentos y estructura básicos del país, de la sociedad y de la nación.

A lo largo de nuestra historia se ha ignorado que un proyecto nacional perdurable debe responder a su identidad más profunda. Y en Cuba el proyecto para completar la nación solo podrá lograrse, por un lado, integrando plenamente sus diversas pluralidades: culturales, raciales, de orientación sexual, confesionales, religiosas, políticas, de convicciones y electivas  —en plena igualdad civil a la hora de conformar la voluntad política del Estado—  y, por otro lado, regresando a la idea de que son únicamente válidos y legítimos aquellos principios de organización social, económica y política que puedan ser racionalmente definidos y aceptados, sin coerción, por todos los ciudadanos y ciudadanas. Ello demanda poner en sintonía la identidad política de la nación con su identidad cultural, y devolver la soberanía a todos los ciudadanos y ciudadanas sin distinción. Desde la economía a los deportes, de la educación a nuestra arquitectura moral, las precariedades históricas de Cuba han nacido de esa falta de sintonía.

Hoy es posible reconstruir el itinerario de nuestro proyecto de nación. La maduración de su crisis coincide, afortunadamente, con la maduración del pensamiento de muchos cubanos y cubanas en torno Cuba. Por esto, y solo por esto, no somos una nación en decadencia sino una nación en crisis de crecimiento. Las ideas de lo que Cuba debe y puede ser brotan de las más diversas fuentes y concepciones de vida y, lo que es mejor, ponen en primer plano el resurgir de los ciudadanos y ciudadanas en todos los espacios, niveles y ámbitos: desde los que se afirman en la supervivencia hasta los que lo hacen imaginando un mejor proyecto de vida para sí, su familia y su país. Dentro y fuera de Cuba.

De modo que es la hora de construir la Cuba de los ciudadanos y ciudadanas. Y desde ellos como actores emergentes en todo el mundo. Lo que constituye una oportunidad para conectar directamente, por primera vez en la historia de Cuba, la identidad entre nuestros destinos y la nación sin la interferencia mediadora de las instituciones, los partidos políticos, los grupos de interés, las vanguardias y los mesianismos.

La Carta de Nuevo País —una carta de identidad ciudadana—  constituye un eslabón en la amplia cadena de esfuerzos múltiples para colocarnos en el punto de partida de ese nuevo proyecto de nación. Siempre desde nuestra condición única de ciudadanos y ciudadanas, nuestra autodeterminación como tales y el compromiso plural con la nación. De tal manera, con La Carta de Nuevo País estamos comprometiéndonos con Siete principios esenciales que creemos imprescindibles, desde la profunda identidad cultural cubana, como base para reconstruir la legitimidad cívica y política de la nación, y de acuerdo a la vocación de paz que necesitan Cuba y el mundo.

Como ciudadanos y ciudadanas promotores de  La Carta reafirmamos así nuestro compromiso con la nación, no con grupos, partidos, movimientos políticos e ideologías específicos que no deben monopolizar el diseño de la Cuba futura  —algo que compete a todos los cubanos y cubanas. Por lo que asumimos estos Siete principios buscando un consenso y pacto entre todos, dentro y fuera de Cuba, para un efectivo liderazgo ciudadano en la refundación nacional y en la edificación de un país decente.

Por tanto nosotros, cubanos y cubanas, con pleno derecho a definir y participar en la conformación de nuestros destinos y los de la nación, y respaldados en los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, firmados por el gobierno cubano en febrero de 2008, asumimos en conciencia que Cuba, su sociedad y Estado deben fundamentarse en los siguientes:

PRINCIPIOS BÁSICOS

  1. Los ciudadanos y ciudadanas constituimos la fuente principal de la soberanía de la nación. Somos quienes definimos, a través de formas diversas de intercambio, las bases y fundamentos de la sociedad y del Estado, y quienes tenemos la responsabilidad principal en la determinación de los destinos del país. En razón de ello, y en vista de nuestra pluralidad de convicciones y estilos de vida, consideramos una necesidad irrenunciable la protección jurídico-política de nuestros derechos individuales.
  2. La diversidad y el pluralismo constituyen el fundamento de la cultura, la historia y la identidad cubanas. Ellos determinan, en un sentido básico, los valores, expectativas, decisiones y convicciones de los ciudadanos y ciudadanas. Consideramos, por tanto, que la organización civil de la sociedad cubana debe respaldarse con el legítimo reconocimiento político-jurídico de toda nuestra diversidad y pluralidad sin discriminación.
  3. La diversidad de identidades de la cultura cubana ha sido la base del rico pluralismo social, religioso, racial, filosófico, político, de estilos de vida, convicciones y visiones del mundo. También, y de paso, ha sido la base de nuestros orígenes y condición moderna como nación, y de la permanente creación y recreación de minorías de diversa índole. Consideramos, en consecuencia, que todas las identidades plurales de la nación deben definir y contribuir a la formación de la voluntad política del Estado, desde sus propios valores y visiones morales y éticas, sin discriminaciones culturales, políticas o ideológicas, y en igualdad de condiciones debidamente protegidas por la ley.
  4. La sociedad del bienestar ha sido la fundamental meta social de la historia cubana. Bajo diferentes formas o denominaciones. Consideramos por ello que Cuba solo podrá disfrutar de un desarrollo sostenible, ecológico y perdurable combinando formas diversas de propiedad que estimulen la creación de riquezas y la memoria productiva de la nación, en un marco de economía de mercado, políticas de equidad distributiva y redes de protección social.
  5. La sociedad y nación cubanas deben refundarse alimentando la vocación pacífica oculta en nuestra cultura. En tal sentido, consideramos un objetivo esencial la existencia de cuerpos armados reducidos, y bajo estricto control civil y ciudadano. Del mismo modo, Cuba debe participar activa y permanentemente en los foros por la desmilitarización mundial. Esto será una contribución inestimable a la paz y convivencia pacífica globales.
  6. En el siglo XXI, la soberanía territorial de Cuba no coincidirá más con la soberanía ciudadana. La realidad de los cubanos y cubanas viviendo en el exterior probablemente sea algo permanente en el futuro. Consideramos, en congruencia, que todos los cubanos y cubanas que viven fuera del país tienen el derecho a participar en la formación de la voluntad política del Estado, como sucede en casi todas las naciones con emigración.
  7. Nuestra condición plural y moderna colocó a Cuba, desde los orígenes, en la senda del ideal republicano. Este, como base identitaria de la cultura política cubana, se basa en los derechos de participación y comunicación política de los ciudadanos y ciudadanas en el marco de una viva controversia de pareceres, diferencias y puntos de vista. Ello significa que nada es perpetuo y definitivo en cuanto a los modelos y fundamentos de la organización social, excepto el procedimiento democrático mismo. Consideramos, consistentemente, que los ciudadanos y ciudadanas tenemos el derecho a la revisión permanente de los fundamentos de la sociedad y del Estado en ejercicio pleno y genuino de nuestra soberanía.
    Como cubanos y cubanas nos reconocemos y respaldamos, con nuestras firmas, en estos Siete Principios Básicos para un proyecto de nación auténticamente nacional. E invitamos a todos nuestros compatriotas, dentro y fuera de Cuba, a adherirse a La Carta de Nuevo País. Porque Cuba está en un momento crucial. El futuro, exclusivamente abierto a las tendencias vivas del presente, depende de lo que los ciudadanos y ciudadanas hagamos, ya, con madurez, sentido de pertenencia y responsabilidad; receptivos siempre a la tolerancia ilustrada de nuestra rica diversidad. Porque así es, sin dudas: humana, ética, estética e intelectualmente nos merecemos otras pautas de convivencia que no olviden a nuestros abuelos, y que dejen espacio a los hijos de nuestros hijos que no sabemos quienes serán. Solo, que serán cubanos y cubanas. Dispuestos, quizá como nosotros, a abrigar una mejor ilusión por Cuba.

Dado en La Habana, Cuba, a los 4 días del mes de febrero de 2010

Firmantes de La Carta de Nuevo País

100 Promotores Iniciales

Nombre y Apellidos Profesión País de Residencia

  1. Víctor M. Domínguez García      Escritor y periodista          Cuba
  2. Jorge Olivera Castillo                  Escritor y periodista          Cuba
  3. Lucas Garve                                 Escritor y periodista          Cuba
  4. Juan González Febles                  Escritor y periodista          Cuba
  5. Juan A. Madrazo                         Técnico Gastronomía         Cuba
  6. Claro Díaz Robaina                     Teatrista                             Cuba
  7. Hugo Araña Sanchoyerto            Dramaturgo y periodista    Cuba
  8. José Enrique Triana                     Profesor                              Cuba
  9. José Rodríguez                            Profesor (retirado)             Cuba
  10. Nancy Martínez                          Secretaria ejecutiva (reti.)   Cuba
  11. Leonardo Calvo Cárdenas          Historiador                           Cuba
  12. Fermín Carlos Díaz                    Escritor                                 Cuba
  13. Lázaro Roberto Castell              Escritor                                 Cuba
  14. Eroisis González Suárez            Maestra                                 Cuba
  15. Ronald Mendoza Méndez          Enfermera                             Cuba
  16. Loenides T. Rodríguez Abril     Ama de casa                         Cuba
  17. Roberto Pérez Báez                  Trabajador Cuenta Propia      Cuba
  18. Pedro A. Bello Méndez             Chofer                                   Cuba
  19. Richard Duputey Áreas             Trabajador Cuenta Propia     Cuba
  20. Rogelio Fabio Hurtado              Escritor y periodista              Cuba
  21. Eleanor Calvo Martínez             Estudiante                             Cuba
  22. Jesús Díaz Nuñez                       Electricista                            Cuba
  23. Odelin Alfonso Torna                Periodista                              Cuba
  24. Hildebrando Chaviano Montes  Abogado                                Cuba
  25. Reinaldo Cozano Allen              Periodista                               Cuba
  26. José Fornaris                               Periodista                              Cuba
  27. José Hugo Fernández                  Periodista                              Cuba
  28. René López Benítez                    Abogado                               Cuba
  29. Silvio Benítez Márquez               Técnico Educación física     Cuba
  30. Fernando Edgar Palacios              Técnico mecánico               Cuba
  31. Fernando Sánchez López            Artista                                  Cuba
  32. Amador Blanco Hernández         Profesor                               Cuba
  33. Aida Valdés Santana                                                                Cuba
  34. Darsi Ferrer Ramírez                   Médico                                Cuba
  35. Wilmer González Rodríguez       Restaurador                          Cuba
  36. Manuel Cuesta Morúa                 Historiador                           Cuba
  37. Juan Lázaro Besada Toledo        Poeta y periodista                 Cuba
  38. Ramón Díaz Marzo                     Escritor y periodista             Cuba
  39. Jaime Legoynier                          Historiador                           Cuba
  40. Omayda Padrón Azcuy                                                             Cuba
  41. Carmelo Bermúdez Rosabal                                                      Cuba
  42. Juan del Pilar Goberna                                                            Cuba
  43. Roberto García Menocal             Agricultor                             Cuba
  44. Yasnay Losada Castañeda          Estudiante                              Cuba
  45. Luis Cino Álvarez                       Periodista                              Cuba
  46. Raúl Borges Álvarez                   Abogado                                Cuba
  47. Ignacio Estrada Cerero                                                              Cuba
  48. Juan Carlos Linares Balmaseda  Periodista                               Cuba
  49. Julio Aleega Pesant                     Publicista                               Cuba
  50. Osmar Laffita Rojas                    Marinero (retirado)                Cuba
  51. Javier Adolfo Elbello Peraza       Guardabosque                       Cuba
  52. Jorge Crescencio Verrier                                                           Cuba
  53. César Leal Jiménez                      Pintor y periodista                 Cuba
  54. Ana Leonor Díaz Chamizo          Periodista                               Cuba
  55. Víctor González Buduen             Técnico gastronomía             Cuba
  56. Yusnaimy Jorge Soca                                                                 Cuba
  57. Leonardo Padrón Comptiz           Estudiante                              Cuba
  58. Rigoberto Rodríguez Capaz                                                        Cuba
  59. Aristide Falcón Parodi                  Profesor            NY, Estados Unidos
  60. Armando Añel                              Periodista           Fla, Estados Unidos
  61. Elio B. Ruiz                                                                  Estados Unidos
  62. Juan A. Alvarado                         Antropólogo      Fla, Estados Unidos
  63. Marifeli Pérez-Stable                   Académica         Fla, Estados Unidos
  64. María Cristina Herrera                 Académica         Fla, Estados Unidos
  65. Rafael Artíme Medina                  Arquitecto         TX, Estados Unidos
  66. Dayana Posada Sosa                     Pintora               TX, Estados Unidos
  67. Alejandro Aguilera                       Pintor, escultor   Ga, Estados Unidos
  68. Jorge Salcedo                                Poeta                 Ma, Estados Unidos
  69. Carlos Manuel Estefanía               Filósofo                          Suecia
  70. Denia Rodríguez del Toro             Profesora           Mi, Estados Unidos
  71. Gonzalo Busto de Iznaga                                                 España
  72. Osvaldo Ramírez                           Escritor                     España
  73. Mayra Sánchez Sorit                      Economista               Cuba
  74. Lino B. Fernández                          Psiquiatra         Fla, Estados Unidos
  75. Eduardo Ojeda Camaraza                                      Fla, Estados Unidos
  76. Gloria Llopis Prendes                     Profesora                     Cuba
  77. Lucía Fernández Farah                    Pintora                        Cuba
  78. Jesús Faisel Iglesias García            Abogado                      Puerto Rico
  79. Ariel Hidalgo                                                          Fla, Estados Unidos
  80. Rafael López Ramos                                                     Estados Unidos
  81. Aramis Lorie                                                                Estados Unidos
  82. José Ramón Ponce Solazabal   Psicólogo                  Estados Unidos
  83. Lionel  Morejón Almagro         Abogado                Mi, Estados Unidos
  84. Lázaro Gutiérrez                        Negociante           Fla, Estados Unidos
  85. Frank González                          Maestro                Fla, Estados Unidos
  86. Byron Miguel                                                          Fla, Estados Unidos
  87. Arnoldo Muller                                                      Fla, Estados Unidos
  88. Lorenzo González                       Empleado            Fla, Estados Unidos
  89. Vidal Cabrera                              Negociante          Fla, Estados Unidos
  90. Francisco González                     Empleado            Fla, Estados Unidos
  91. Teresita García                       Trabajadora Social   Fla, Estados Unidos
  92. Juan A. Blanco                            Filósofo                      Canadá
  93. María Baloyra                                                        Fla, Estados Unidos
  94. Gilberto Sánchez                                                   Fla, Estados Unidos
  95. Reinol Núñez                        Técnico Rayos X                 Fla, Estados Unidos
  96. Alejandro Roque                                                    Fla, Estados Unidos
  97. Narciso Roque                                                        Fla, Estados Unidos
  98. Jesús Rodríguez Beruvides                                     Fla, Estados Unidos
  99. José De León                                 Plomero                       Fla, Estados Unidos

100. Pablo Rodríguez Carvajal          Periodista              Estados Unidos
Correo electrónico: nuevopais10@gmail.com


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